miércoles, 3 de junio de 2009
Un viaje hacia la vida
lunes, 18 de mayo de 2009
La ONG 'Tierra de hombres' necesita voluntarios para acoger a niños enfermos
Según informó el sindicato, a través del Programa de Atenciones Médicas Especializadas que TDH desarrolla en distintos países africanos, se han detectado menores que no pueden ser atendidos en su lugar de origen y han de viajar a Euskadi en donde, por medio de la intervención de Osakidetza y del voluntariado de la ONG, los niños son operados y, tras la recuperación, regresan a su país ya restablecidos.
Este programa lleva en funcionamiento más de diez años, a lo largo de los cuales se ha atendido en Euskadi a más de medio centenar de niñas y niños.
Actualmente, hay varios menores que, con todos los trámites realizados, aún no han podido llegar a Euskadi por no disponer de personas voluntarias que puedan hacer la acogida temporal. Por ello y para no alargar más la espera de estos niños, la ONG ha solicitado la ayuda "urgente" de personas voluntarias que estén en disposición de ofrecer un acogimiento temporal.
Todas aquellas personas que tengan interés o que precisen de más información, se pueden poner en contacto con 'Tierra de hombres-Gizakien lurra' en el número de teléfono 616 901 733 ó en el correo electrónico 'deleg.euskadi@tierradehombres.org'.
miércoles, 13 de mayo de 2009
Se necesitan 19 familias para acoger a 27 menores guipuzcoanos maltratados
http://www.diariovasco.com/20090513/al-dia-local/necesitan-familias-para-acoger-20090513.html
<< Las familias interesadas en acoger a un menor pueden llamar al teléfono: 943-45-77-40En Gipuzkoa hay en la actualidad 217 niños en 177 hogares de adopción temporal >>
martes, 7 de abril de 2009
Más de 400 menores están bajo la tutela de la Junta en Granada
domingo, 05/04/2009 12:43
La mayoría de esos 420 menores que se encuentran bajo tutela de la Junta son adolescentes de 16 ó 17 años, al ser esa franja de edad la de los inmigrantes menores de edad que intentan acceder a la provincia por el litoral, según los datos facilitados a Efe por la Delegación de Igualdad y Bienestar Social de la Junta.
Para el acogimiento residencial -ingreso en centros de protección-, la provincia de Granada cuenta con 23 centros residenciales que suman 394 plazas, aunque no todas están cubiertas.
En acogimiento familiar -otra de las modalidades incluidas en el sistema de protección de la Junta- se encontraban el año pasado 300 menores, 170 de ellos en familia extensa y 130 en ajena.
Según la delegación, durante el año pasado fueron 56 los menores que encontraron familias acogedoras y 147 las familias a las que la Junta les hizo un seguimiento por tener a algún niño a su cargo.
Las familias acogedoras reciben ayuda económica para la atención de esos menores a fin de que no les suponga un sobrecoste, ha explicado la delegada de Igualdad y Bienestar Social, Magdalena Sánchez, que ha subrayado el hecho de que cada vez sean más las familias granadinas que deciden acoger.
Hay tres tipos de acogimiento familiar: el preadoptivo, que derivará necesariamente en adopción, el temporal, el de urgencia y el permanente.
En cuanto al número de adopciones, la provincia cerró el año pasado con 28 nacionales y 46 internacionales, en su mayoría de Rusia (17), seguida de China (12), Etiopía (7) y Kazajstán (3).
Por otra parte, de entre los programas dirigidos a la detección y prevención del maltrato infantil, la Junta cuenta con un teléfono de atención a la infancia que atendió durante el año pasado 64 casos de violencia a menores, de los que 35 están en investigación, cuatro se saldaron con la declaración del niño en desamparo y 25 se derivaron a servicios sociales para su tratamiento a través de los equipos de tratamiento familiar.
Estos equipos, que se encargan de detectar situaciones familiares conflictivas para ayudar a las familias a resolver estos problemas, atendieron el año pasado a 625 menores, según los datos de la Delegación de Igualdad y Bienestar Social.
domingo, 22 de marzo de 2009
El niño corría inminente peligro"
Los servicios de infancia de la Diputación alavesa actuaron con celeridad debido "al inminente peligro que corría el niño". Tal es la contestación que la institución foral ofreció al Ararteko, cuando éste le requirió información sobre el caso. El Ejecutivo no quiso ayer realizar ningún tipo de declaración sobre el caso a este periódico y se remitió al expediente abierto.
En su informe al Defensor del Pueblo vasco, la Diputación motiva su decisión en la incapacidad de la pareja de mantener al bebé en buenas condiciones. "La intervención del Consejo del Menor se ha realizado con celeridad dada la información de inminente peligro que corría el niño, su corta edad, especial vulnerabilidad, incapacidad de la figura materna de reconducir la situación de desprotección del niño, la reconocida problemática adictiva del padre que imposibilitaba la adecuada toma de decisiones respecto al bebé y las condiciones de alojamiento", indica. "La Diputación", prosigue, "ha utilizado los resortes que permite la ley para actuar en beneficio e interés del más necesitado de protección, evitando perjuicios que podían cronificarse por tener un mal pronóstico".
Una vez que el Ejecutivo foral toma su decisión de declarar el desamparo, los abuelos maternos presentaron una solicitud de acogimiento familiar, sin que hayan recibido respuesta hasta ahora. El Ararteko apremia a los servicios alaveses a que resuelvan con urgencia esta petición y también la solicitud de revisión del régimen de visitas establecido a los padres y a los abuelos maternos.
A la hora de actuar, la Diputación ha aplicado el procedimiento de urgencia previsto en la Ley de Atención y Protección a la Infancia y Adolescencia, aprobada por el Parlamento vasco en febrero de 2005. Este procedimiento le faculta a una intervención inmediata cuando se da una situación de "desprotección grave para el niño, niña o adolescente, en lo que a su integridad física o psíquica se refiere".
El artículo 59 de dicha ley indica, en concreto, que la Diputación debe dictar la resolución de desamparo siempre que se encuentre "suficientemente acreditada" y acto seguido tendrá que "asumir la tutela". La ley precisa que se debe escuchar la versión del menor y si no es posible, como en el caso de un bebé, conocer lo que ocurre a través de personas que, por su profesión y relación de especial confianza, puedan saber lo que está ocurriendo.
La norma prevé que la determinación por los servicios sociales de las situaciones de riesgo para los menores debe realizarse mediante la aplicación de instrumentos técnicos, protocolos de valoración y coordinación de las actuaciones administrativas.
Sin embargo, en el análisis del expediente y en la información recibida, al Ararteko no le consta que se haya utilizado "ningún instrumento técnico adecuado para valorar la situación de desamparo en el caso de bebés o de niños menores de 12 meses".
lunes, 1 de diciembre de 2008
Familias que abren su casa a los niños de otros
Se necesitan urgentemente 15 hogares para acoger a niños que han quedado sin familia
- Los pequeños están viviendo en centros de la Diputación de Vizcaya.
- Los interesados recibirán apoyo económico y profesional.
- "Mi niña acogida me da la vida", explica una madre.
Todos los niños necesitan una familia. Pero para ellos es urgente. La Diputación busca a familas vizcaínas que acojan a 15 niños menores de 3 años cuyos padres ya no les pueden cuidar. Estos pequeños están viviendo actualmente en centros de la Diputación, a la espera de un hogar.
La mayoría de estos 15 niños tiene tan solo unos meses de vida. La Diputación busca a hogares que les acojan durante un máximo de 6 meses. Después, o se formaliza un acogimiento permanente o el pequeño vuelve a la tutela de su familia biológica. El acogimiento de urgencia suele ser producto de que los padres biológicos han sufrido percances, tales como enfermedades, ingresos en prisión, problemas con las drogas...
La Diputación necesita ya mismo diez familias dispuestas a acoger a niños. Y de cara a los próximos 12 meses, requerirá 5 más. Pueden participar en este programa parejas con o sin hijos, o personas solas. Recibirán una ayuda social de 325 euros mensuales. También contarán con el apoyo de un equipo de psicólogos, educadores...
"Tenemos que evitar a toda costa que un niño se institucionalice en un centro", ha explicado este jueves el diputado de Acción Social, Juan Mari Aburto. Ha agradecido la "gran generosidad" de las familias que participan en estos programas.
No todos los acogimientos son de urgencia. Hay otras fórmulas destinadas a menores más mayores. En estos casos, el acogimiento puede durar dos años e incluso puede ser permanente.
Los interesados pueden llamar al 94 447 07 37 ó 94 447 69 62. También hay más información en la web de la Diputación de Vizcaya .
Begoña: "La niña me da la vida"
Begoña ha acogido a un total de cinco niños en diez años. Explica emocionada su experiencia: "Me tiré a la piscina, y además no había agua. Oí por la radio que buscaban familias de acogida, lo hablé con mi familia y mi hija, y nos decidimos".
"Hace diez años acogimos a una niña que se quedó permanentemente a vivir con nosotros. Hoy tiene 19 años. Los primeros días, no me lo podía creer. Siempre sonreía, era obediente, no paraba de trabajar. Yo sabía que los niños no son así. Un día salí al pasillo, y vi a ella y a mi hija biológica pegándose, agarrándose de los pelos y gritándose. Entonces supe que ya era una más de la casa".
"Hoy son como hermanas. Se quieren y se pelean, como todas. También he tenido acogidos a bebés durante unos meses. Fue corto, pero me dejó gran sabor de boca. Los niños que hemos acogido me dan todo. Su sonrisa, su afecto, la vida".
martes, 2 de septiembre de 2008
109 menores viven con familias de acogida, la cifra más alta en 16 años
ÁLAVA
Su cometido es «no existir», no tener trabajo, desaparecer. Eso querría decir que cientos de menores residentes en Álava no tendrían ningún problema familiar. Como meta utópica no está mal, pero la realidad del servicio del Menor y la Familia de la Diputación es la que es. De una forma u otra, la institución foral es la salvaguarda de más de medio millar de jóvenes que pese a no haber llegado a la mayoría de edad tienen la sensación de haber vivido demasiado tiempo. La «desprotección» que sufrían en su núcleo convivencial natural ha llevado a 109 menores a vivir con familias de acogida, la cifra más alta de los últimos 16 años (34 en 1992). «El goteo es incesante», explica Isabel Gros, directora foral del área.
Son muchos los recursos con los que cuenta la administración alavesa para atender las diferentes necesidades de los menores que están bajo su tutela. Cada caso es un mundo y hay que atender a condicionantes tan importantes como la edad o el porqué de la desestructuración de la familia, es decir, si la 'culpa' es de los progenitores o del propio menor. La Diputación cuenta con centros de acogida de emergencia, hogares forales... Pero la opción preferible por los manuales de los servicios sociales es el acogimiento familiar para que el chico «tenga una vida normal y lo más parecida que se pueda a la del resto».
Según los datos del área foral del Menor, 109 chicos están acogidos en 77 familias diferentes (alguna tiene a dos o tres a su cargo), diez de ellas residentes fuera de Álava. En lo referido a la naturaleza de las personas acogedoras, 71 niños se encuentran bajo el cobijo de su propia familia (abuelos, tíos, primos...) y los 38 restantes en familias ajenas. Pese a todo, los menores nunca llegan a perder del todo el contacto con sus padres biológicos ya que mantienen encuentros periódicos bajo la presencia de educadores sociales.
Respecto a la modalidad de acogimiento residencial, el protocolo de actuación del Instituto Foral de Bienestar Social aconseja que los menores no pasen más de tres meses en los centros de acogida antes de ser derivados a los hogares forales. Si en los primeros existen 32 plazas (centro Hazaldi y Bosco Etxea), en los segundos, 94 (no todas son residenciales ya que existen centros de día en Sansoheta, Llodio o Salvatierra). «Salvo contadas excepciones, siempre tenemos todas las plazas ocupadas», puntualiza la responsable foral.
La decisión sobre el destino de cada joven no se toma a la ligera. Todo lo contrario. El Consejo del Menor, dependiente de la Diputación, es la entidad soberana que decide cuándo, cómo y por qué separar a un chico de sus padres. «Lo ideal sería no separarles nunca de ellos», apostilla Gros. De hecho, existe un programa foral específico para evitar que el núcleo se rompa. En la actualidad, algo más de sesenta familias están sometidas a la 'terapia' de los educadores para evitar la pérdida temporal de sus hijos.
Desprotección grave
Son varios los cauces con los que cuenta la institución foral para hacerse cargo de nuevos casos. El menos habitual es el de las familias que se acercan a los servicios sociales y reconocen que no pueden mantener a su hijo por problemas económicos. Muchos otros casos, explica Isabel Gros, llegan desde el Palacio de Justicia o de los servicios sociales del Ayuntamiento de Vitoria. «Aquí (a la Diputación) sólo nos encargamos de los casos de desprotección grave», explica.
La evolución del número de acogimientos en los últimos años ha sido pausada pero constante. Si en 1992, fecha en la que echó a andar el servicio como ahora se conoce, la cifra fue de 34, en 1996 se registraron 52, en 2000, 70, en 2004, 86 y ahora 109. No hay que rebuscar mucho para dar con el porqué de este incremento. Como primer argumento, la Diputación esgrime al aumento de la población, ya que este tipo de programas van en consonancia con la evolución de la sociedad. De ahí que también se haya notado un aumento «importante» de personas inmigrantes que recurren a este servicio, explica Gros.
Otro de los aspectos destacables es el compromiso que siguen adquiriendo los familiares de los matrimonios que se encuentran en apuros. Prueba de ello es que de los 109 acogidos en la actualidad, 71 siguen conviviendo con personas de su misma sangre, ya sean abuelos o tíos.
Pese a que la edad de los menores acogidos por familias comprende todo el abanico hasta los 18 años, la práctica dice que esta fórmula es habitual entre niños de entre 3 y 12 años. Respecto al periodo de estancia en el nuevo núcleo familiar, sólo se puede hablar de estimaciones, aunque se podría decir que el tiempo medio de acogida ronda los cinco años. También existen casos en los que el joven vive con su nueva familia hasta independizarse. Cada caso es un mundo. «Nuestro objetivo es trabajar para que los niños puedan volver con sus padres biológicos cuanto antes. Ésa es nuestra meta, aunque no siempre se pueda conseguir», subraya Gros.
DATOS DE INTERÉS
domingo, 27 de julio de 2008
El número de menores en riesgo acogidos por la Diputación ha crecido un 50% en un año
http://www.diariovasco.com/20080727/al-dia-local/numero-menores-riesgo-acogidos-20080727.html
POLÍTICA SOCIAL
CENTROS DE ACOGIDA
sábado, 12 de julio de 2008
Los centros de menores tendrán menos plazas y se ubicarán en zonas urbanas
http://www.elpais.com/articulo/pais/vasco/centros/menores/tendran/plazas/ubicaran/zonas/urbanas/elpepuespvas/20080710elpvas_8/Tes
El Gobierno unifica las pautas de atención para mejorar la integración
EDUARDO AZUMENDI - Vitoria - 10/07/2008
El Gobierno ha puesto freno a la tentación de las diputaciones de construir grandes centros de acogida para los menores desprotegidos.
El nuevo decreto del Ejecutivo que regula este tipo de residencias abiertas en Euskadi establece que los menores, en su mayoría inmigrantes, deberán ser atendidos en centros de menor tamaño y con más educadores que en la actualidad. El objetivo es facilitar una atención más individualizada para lograr una integración social más exitosa. Las diputaciones son las que legalmente se encargan de la tutela de este colectivo, en el que se incluye los menores extranjeros que recalan en Euskadi sin padres.
Frente a algunos centros de 40, 50 y hasta 70 plazas que existen en estos momentos, el decreto estipula que deben oscilar entre 11 y un máximo de 24. El texto da un plazo de cuatro años a los centros forales o convenidos para adaptarse a la regulación. Si no lo hacen, tendrán que cerrar.
La norma, que unifica y homogeneiza la atención a este colectivo en los tres territorios, determina la existencia de cuatro tipos de recursos de acogida: las residencias, que deberán tener un máximo de 24 plazas (10 en el caso de adolescentes con problemas de conducta); los pisos de acogida (ubicados en viviendas ordinarias), con un máximo de 10 plazas; centros de preparación para la emancipación (hasta 30 plazas) y pisos de emancipación, con un máximo de ocho. El viceconsejero de Asuntos Sociales, Fernando Consuegra, explicó que los centros grandes no facilitan una atención individualizada. Al contrario, todo resulta más impersonal y los objetivos de integración también se vuelven más complicados. "Para las diputaciones resulta más barato un centro grande y tenían la tentación de ir en esa línea. Pero no es la solución", indicó.
Además, puntualizó que deben ubicarse en los centros urbanos, "integrados en las ciudades, pueblos y barrios. Nada de ponerlos en lo alto del monte y alejarlos de todo". Para conseguir esa atención individualizada se reduce el número menores por educador. En algunos casos, como el de los que sufren graves problemas de conducta, el ratio será de un profesional por cada dos internos.
El decreto no distingue específicamente centros para menores extranjeros no acompañados, una realidad emergente y que causa grandes problemas a las diputaciones. "Para nosotros", resaltó, Consuegra, "todos los menores son iguales". Sin embargo, admitió que se pueda dar la circunstancia de que diferentes centros se llenen sólo con inmigrantes. Es el caso del polémico Zabaltzen de Vitoria, donde sólo hay extranjeros y que enfrenta a la Fiscalía con la Diputación alavesa por la saturación. En la actualidad existen 1.200 plazas en centros de acogida, todas ellas ocupadas.
martes, 17 de junio de 2008
Aprobado el decreto que regula la actuación de las diputaciones en materia de adopción de menores
Los adoptantes no podrán tener una diferencia de edad mayor de 44 años respecto al adoptado, excepto en caso de necesidades especiales
Los adoptantes no podrán tener una diferencia de edad mayor de 44 años respecto al adoptado, excepto en caso de necesidades especiales
VITORIA, 17 (EUROPA PRESS)
El Gobierno vasco aprobó hoy el decreto por el que se regula la actuación que deberán seguir las diputaciones forales en materia de adopción nacional e internacional y de personas menores de edad bajo tutela de la institución foral, atendiendo así a la previsión expresa de la Ley 3/2005, de 18 de febrero, de Atención y Protección a la Infancia y la Adolescencia.
El capítulo primero del decreto establece, entre otras cuestiones, el objeto y la igualdad de tratamiento en la tramitación de los expedientes, con una consideración especial en relación con las personas menores de edad con necesidades especiales.
En el estudio y valoración de las solicitudes de adopción, deberá garantizarse la igualdad de tratamiento y la aplicación de unos mismos criterios de selección para cada tipo de procedimiento, con la excepcionalidad única de lo contemplado en el artículo siguiente.
La valoración de las solicitudes de idoneidad para la adopción de personas menores de edad con necesidades especiales tuteladas por las Diputaciones Forales tendrá carácter preferente y los criterios de asignación se adaptarán a sus circunstancias especiales.
Se consideran personas menores de edad con necesidades especiales: grupos de hermanos o en reagrupamiento familiar; personas menores de edad con discapacidad y problemas de salud especiales; niños de edad igual o superior a siete años; menores de edad con antecedentes clínicos hereditarios de riesgo; menores de edad con otras necesidades especiales.
DERECHOS DE LOS MENORES
El capítulo segundo recoge los derechos de los menores que van a ser o son adoptados, que se concretan en el derecho a conservar las relaciones personales con sus hermanos, los derechos de información y audiencia en los expedientes que les afecten y el derecho al tratamiento individualizado durante todo el proceso.
Los menores de edad tendrán derecho a conservar las relaciones personales con sus hermanos. De hecho, se procurará que todas ellos sean adoptadas por la misma persona o familia y, en caso de separación, se tratará de facilitar la relación entre las mismas.
A excepción de los casos en los que se contemple la conveniencia de la adopción conjunta de hermanos, no se podrá formular un ofrecimiento ni solicitar una declaración de idoneidad que incluya adoptar simultáneamente a varias personas menores de edad.
Las personas menores de edad tendrán derecho a que se les informe sobre su condición de adoptadas y acerca de los derechos que les asisten respecto a su situación personal y familiar. Las niñas, niños y adolescentes tendrán derecho a ser oídas u oídos, de acuerdo con su edad y estado de madurez, en la tramitación del procedimiento de adopción, y su opinión se valorará antes de que se dicte la correspondiente resolución administrativa o judicial.
En el caso de que las personas menores de edad tuteladas por las Diputaciones Forales tuvieran más de doce años, deberán prestar su consentimiento a la adopción ante el ente foral correspondiente.
Las personas menores de edad tuteladas por las Diputaciones Forales tendrán derecho a que se les asigne un o una profesional que asumirá funciones de interlocución durante la tramitación del procedimiento de adopción. Se planificará cuidadosamente la adaptación de la persona menor a la familia adoptante y se le prestará apoyo en la fase de preparación para la nueva situación.
IDONEIDAD DE LOS ADOPTANTES
El capítulo tercero del decreto regula los aspectos concernientes a la idoneidad de las personas adoptantes e incluye la metodología para la declaración de idoneidad, los requisitos de idoneidad para ser familia adoptante y los criterios de valoración de dichos requisitos, así como la vigencia y actualización de la declaración. Por último, contempla el procedimiento a seguir en el supuesto de segundas y sucesivas adopciones
Las personas interesadas tendrán la obligación de participar en sesiones preparatorias organizadas por las Diputaciones Forales, que tienen por objeto facilitar a las personas interesadas la toma de decisiones sobre su proyecto adoptivo, en relación con los requisitos y aspectos legales, psicológicos, sociales, educativos y de otra índole, para facilitar la toma de decisiones sobre el proyecto adoptivo.
Formalizada la solicitud de declaración de idoneidad, se efectuarán las entrevistas necesarias a las personas solicitantes. Versarán sobre su identidad, situación personal y de salud, sus motivaciones, capacidades educativas, medios socio-económicos y valores relacionados con la igualdad entre los sexos y entre las personas en general. Además, se realizará al menos una visita a su domicilio. La valoración de la idoneidad se realizará por servicios sociales especializados en materia de infancia.
SALUD Y VIDA ESTABLE
Serán requisitos de idoneidad para la adopción de niños, niñas y adolescentes, disponer de medios de vida estables y suficientes, disfrutar de un estado de salud física y psíquica que garantice la atención normalizada de la niña, niño o adolescente.
En el caso de que las personas solicitantes acrediten que constituyen una unión matrimonial o de hecho, es requisito haber convivido de forma continuada durante dos años con anterioridad a la solicitud de declaración de idoneidad, respetar y aceptar la historia personal y familiar del niño, niña o adolescente y, entre otros, contar el o los adoptantes con una edad que, previsiblemente, no pueda suponer una limitación para el conveniente desarrollo del adoptando.
Siguiendo un criterio biológico normalizado, se establece que no ha de existir entre la persona a adoptar y la más joven de la pareja solicitante de adopción, o entre la persona solicitante en el caso de familias monoparentales, una diferencia de edad superior a los 44 años. Esta diferencia de edad podrá ser superior cuando se haga constar la disposición a adoptar a personas menores de edad con necesidades especiales.
Cuando uno de los miembros de la pareja o la persona solicitante en el caso de solicitudes formuladas por familias monoparentales tenga una edad superior a 50 años, se valorará cada caso de forma individualizada.
La declaración de idoneidad tiene una vigencia de tres años desde la fecha de su emisión para un único proceso de adopción, siempre que se mantengan las circunstancias personales y familiares de las personas solicitantes.
SEGUNDAS Y SUCESIVAS ADOPCIONES
En el supuesto de segundas o sucesivas adopciones, se actualizará el estudio y valoración realizados con anterioridad conforme a las nuevas circunstancias socio-familiares.
La persona menor de edad a adoptar deberá tener una edad inferior a la de la hija o hijo biológico o, en su caso, a la de la hija o hijo adoptado con anterioridad, de manera que no se altere el orden natural de entrada de los hijos e hijas en la familia.
La apertura de un segundo expediente de adopción estará supeditada al cumplimiento previo de las obligaciones contraídas respecto a los seguimientos de la adopción anteriormente realizada.
lunes, 9 de junio de 2008
Busco familia
http://www.eitb24.com/noticia/es/B24_100950/sociedad/REPORTAJES-EITB-Busco-familia/
09/06/2008
Drogas, abusos, enfermedades...Cuando los padres no pueden cuidar de sus hijos, a los niños se les lleva a un centro de acogida. Allí se les cuida, se les educa, se les mima. Pero falta el calor de una familia.
En Bizkaia, 8 niños menores de 6 años buscan una familia que les cuide. Sus padres no pueden responsabilizarse de ellos, y de momento viven en centros de la Diputación. El de Bizkaia es sólo un ejemplo; son varios los niños que esperan la llegada de una familia que les rescate de los centros de acogida.
"Una vez llegó una familia, mi familia actual. Me vine a dormir a su casa y de lo bien que me lo pasé, pedí que me dejaran quedarme con ellos". Nogaye tiene 19 años, y lleva más de media vida viviendo en Hondarribia, en casa de Txema y Maria José. Ve casi cada sábado a su madre biológica: "Que se mantenga la relación con su familia biológica es necesario: a ti te ayuda a conocerlos mejor y a ellos, a entender porque están aquí", cuenta Txema. Nogaye lo tiene claro: "Con mi madre no me voy a ir a vivir y ella lo sabe".
Es consciente de que su hija está mejor con su familia de acogida. "Esta casa parece de chicle. Se estira y se encoge", sonríe Maria José. Y razón no le falta: tienen 4 hijos, dos hijas biológicas y otro niño que al igual que Nogaye, está también de acogida.
En Gipuzkoa hay 87 niños viviendo con una familia de acogida. En Álava, 38, 71 en Navarra y otros 60 en Bizkaia. En total, más de 250 niños y jóvenes.
"La adopción es para siempre; la acogida, en cambio, es una medida temporal"
Alberto Rodríguez es responsable del equipo de acogimiento de la Diputación de Bizkaia. "La adopción es para siempre; la acogida, en cambio, es una medida temporal", explica. "El objetivo de la acogida, es que al menos, en los casos que sea posible, el niño vuelva con sus padres biológicos", añade Beatriz Ávila, trabajadora social.
Adelina lleva 16 meses siendo la madre de la niña que tiene acogida. "El primer día que vino, me dijo "!qué bien mamá, que nos vamos a vivir juntas!", "pero yo no fui su madre hasta mucho tiempo después", matiza Adelina.
Adelina es madre soltera. Alberto le resta importancia: "..sirven todo tipo de familias, porque puede que un niño necesite vivir con una pareja, pero puede que a otro le convenga más vivir con una persona sola que se ajuste a sus necesidades".
Objetivo: "que vuelvan con sus padres"
Adelina no quiere ni imaginarse el día en el que su hija de acogida tenga que volver: "me va a costar una enfermedad, pero me encantaría que volviera con su madre". Lo dice convencida, porque sabe que sería bueno para la niña.
Odei y Eider han pasado ya por eso: su hermano de acogida, de 7 años, ha vuelto con su padre después de que durante dos años haya estado viviendo con ellos. Su madre, Mari Mar, lo aclara: "que vuelvan es muy buena señal, porque muy poquitos vuelven". Ahora se plantean acoger a otro niño en casa, pero de momento Eider y Oier, de 11 y 7 años, no se ponen de acuerdo: Eider quiere que venga una niña, para que juegue con ella, y Odei prefiere a otro chico.
A Jose Ángel también le gustaría que su hijo de cinco años, volviera a vivir con él, pero sabe que es casi imposible: de momento se tiene que conformar con pasar, cada quince días, dos horas con él.
Con sólo un mes, en la misma residencia, le obligaron a darlo de acogida "y todavía no sé la razón real de que me quitaran a mi hijo!", cuenta. Responsabiliza a su ex-compañera y madre del niño, de lo ocurrido. Dice que tenía algún problema que le ocultó.
Son ejemplos de familias dispuestas a dar; familias que abren las puertas de sus casas y de sus corazones, a aquellos niños que por diferentes motivos no pueden vivir con sus padres. Niños algunos que todavía, siguen viviendo en centros de acogida esperando a su turno, a una familia para ellos.
Más información:
Bizkaia
Telf: 94 447 07 37/ 94 447 69 62
http://www.bizkaia.net/home2/eu_index.asp
Gipuzkoa
Telf: 943 11 25 09
Álava
Telf: 945 12 10 60
Navarra
martes, 20 de mayo de 2008
Se buscan familias de acogida para 14 menores desprotegidos en Vizcaya
- Entre ellos hay dos bebés, dos grupos de hermanos y cinco niños con dificultades especiales.
- La Diputación busca, además, ocho familias que estén disponibles en cualquier momento para acogimientos de urgencia.
La Diputación Foral de Vizcaya ha puesto en marcha, por décimo año consecutivo, una nueva campaña de acogimiento familiar. En concreto, la Diputación busca familias para el acogimiento familiar de 14 menores de 10 años que se encuentran en una situación de desprotección.
Entre ellos, hay dos bebés y dos grupos de hermanos con menos de siete años que necesitan ser acogidos juntos para evitar su separación. Otros cinco niños y niñas con dificultades especiales (problemas de salud, minusvalías o problemas de conducta) también esperan un hogar aunque sólo pueda ser para los fines de semana y periodos vacacionales.
Además, el Equipo de Promoción del Acogimiento Familiar busca ocho familias que puedan estar disponibles para recibir en cualquier momento acogimientos de urgencia, en la mayoría de los casos, bebés.
En la actualidad, 60 niños y niñas conviven con 50 familias de acogida en Vizcaya con las que no tenían ningún vínculo previo. Además, existen ocho familias de acogida disponibles, pero que no han podido hacerse cargo de los menores que actualmente están a la espera porque no encajan con las necesidades de los mismos.
En 2007, 37 de las 195 familias que se interesaron por el servicio de acogida se mostraron dispuestas a participar en él. De éstas, 15 fueron valoradas como idóneas, aunque aún no se ha finalizado el proceso de valoración de todas ellas. Un total de 14 niños iniciaron un acogimiento familiar.
Los interesados en participar en el programa de acogimiento familiar pueden acudir al EPAF en los números de teléfono 94 447 07 37 y 94 447 69 62.
domingo, 20 de abril de 2008
Se busca familia para Juan Carlos
http://www.diariovasco.com/20080420/costa-urola/busca-familia-para-juan-20080420.html
Un niño de Muisne, en Esmeraldas (Ecuador) llegará el próximo mes de mayo para ser operado de una pierna, que la tiene más corta
20.04.08 -
JUAN MARI ZUBIAURRE
ZARAUTZ. DV. La ONG Hegolan lleva ya tres años trabajando en distintos proyectos en la localidad ecuatoriana de Muisne en la provincia de Esmeraldas, donde a finales de 2006 consiguieron abastecer de agua potable a esta localidad costera de 25.000 habitantes extrayéndola del subsuelo. Entonces como ahora Bixente Eizagrre y Miguel Elorza han sido los encargados por Hegolan para viajar hasta Ecuador y continuar con los proyectos de ayuda para el desarrollo de la región.
Desde el pasado sábado están en Muisne ambos zarauztarras y permanecerán allí durante tres semanas con tres objetivos a cumplir. El primero traer a Juan Carlos Chila a Zarautz para ser operado de la pierna. Se trata de un niño de 12 años que tras sufrir un accidente casero se le ha quedado una pierna doce centímetros más corta que la otra. Una vez conocido el caso los miembros de Hegolan se pusieron en contacto con Pakea para ver la posibilidad de tratar de resolver el problema y pese a que tiene una gran dificultad los médicos están dispuestos a realizar las operaciones necesarias para conseguir que ambas piernas tengan la misma longitud.
Ya tienen todas las autorizaciones para poder ser operado y aprovechando el viaje de regreso de Miguel vendrá con el niño a primeros de mayo para ser operado en Pakea. Cuando todo parecía resuelto se han encontrado con un problema, la familia que iba a acoger durante el período de estancia de Juan Carlos entre nosotros, que puede ser de alrededor de un año, no puede hacerlo por problemas familiares y es necesario buscar otra familia de acogida. Según nos cuenta Julen Domingorena, «lo ideal sería una familia con niños que le pueda atender durante este período. Pakea lo hace de forma completamente gratuita, los gastos del viaje corren a cuenta de un empresario e incluso de los desplazamientos que el niño tenga que hacer desde la casa de la familia de acogida al hospital nos encargaremos nosotros. Únicamente es tenerlo en casa y además el proceso de rehabilitación es muy simple. Se le implantará un aparato y cada día hay que darle una vuelta. Quienes estén interesados pueden ponerse en contacto con nosotros a través del número de teléfono 665 710 294 cuanto antes».
Un centenar de pozos
El segundo objetivo es el llamado de los cien pozos. Hay que recordar que hasta que Hegolan encontró agua en el subsuelo y consiguió extraerlo con bombas instalando pozos, el agua que utilizaban los hogares de Muisne era trasportado por mujeres que viajaban dos veces por semana en lancha río arriba durante dos horas para traerlo en recipientes y repartirlo entre las familias.
Actualmente hay en marcha 22 pozos con lo que se da de beber a unas 4.000 personas y en este viaje se van a instalar diez pozos más. Cada pozo tiene un costo de unos 250 euros y todo aquel que desee ayudar en esta región de Esmeraldas, que es las más pobre de todo Ecuador, puede hacerlo ingresando esta cantidad en la cuenta de Hegolan en la Caja Laboral o en la Kutxa. El pozo llevará el nombre de la persona o empresa que entrega el dinero para poderlo instalar.
Escuela-guardería
El tercer objetivo es continuar con el proyecto de las concheras que financia el ayuntamiento de Zarautz para comprar el terreno y edificar la escuela-guardería. Miguel y Bixente van a empezar a construir la futura escuela, que en principio iba a ser de corte y confección pero que va a cubrir otras áreas de la educación. La guardería es necesaria para que las madres dejen allí a sus hijos mientras acuden a clase.
También en su momento se construyeron dos galpones, nombre que reciben allí los pabellones, para 5.000 pollos que dan trabajo e ingresos a una familia y ahora se van a hacer otros dos en este viaje. Esta previsto que en breve se pueda realizar un envío de material a través de la Iglesia para que les den el visado y no tener que pagar aranceles. Se mandará material de guardería, maquinas de coser, telas, libros, juguetes, etc.
Recuperar almejasEn cuanto termine el presente curso, dos alumnos de la escuela de pesca de Mutriku viajarán hasta Esmeraldas para estar allá dos años y posteriormente traer a tres jóvenes aquí para que aprendan. Aunque para nosotros sea verano el curso escolar allí va de marzo a diciembre, por lo que cuanto antes vayan mejor. Se pretende recuperar de almejas las playas del pueblo. Hasta ahora las mujeres se dedicaban a recolectar las almejas en los alrededores, pero en un futuro se va a repoblar la zona, como se ha hecho en Galicia.
miércoles, 9 de abril de 2008
La Diputación se propone que ningún niño menor de seis años vaya a una residencia
http://www.deia.com/es/impresa/2008/04/09/bizkaia/herrialdeak/457652.php
El objetivo de priorizar el acogimiento familiar será "más decidido" entre los pequeños de hasta tres años.
Aitziber Atxutegi
Bilbao. El Departamento de Acción Social se ha marcado como objetivo lograr que ningún niño menor de seis años en situación de desprotección ingrese en una residencia, sino que sea acogido por una familia. El II Plan de Infancia, aprobado ayer por el Consejo de Gobierno de la Diputación y que tendrá una vigencia de cuatro años, considera "absolutamente prioritario" el acogimiento familiar e incluye programas novedosos como la profesionalización de estas familias acogedoras.
El objetivo consiste en dar prioridad al acogimiento familiar frente al residencial y en lograr que los niños menores de seis años, especialmente los más pequeños, no estén en residencias, sino en familias "en todos los casos en los que sea posible. En el caso de los niños de 0 a 3 años, el objetivo es que ninguno esté en acogimiento residencial", subrayó el diputado de Acción Social, Juan Mari Aburto. Actualmente los niños de menos de tres años con acogidos en el centro Dolaretxe, en Bilbao.
El año pasado se formalizaron en Bizkaia 82 nuevos acogimientos familiares. De ellos, 37 fueron en familia extensa y 45, en ajena.
El diputado precisó que el 90% de los menores que son acogidos por familias -también existe el acogimiento en residencia, que supone actualmente el 50% de los casos- lo son en hogares pertenecientes a su "familia extensa", como tíos o abuelos. El 10% restante de los menores son acogidos por "familias ajenas" y es en este apartado donde quiere incidir el Departamento de Acción Social para aumentar, dijo Aburto, el número de familias dispuestas a acoger a niños en situación de desprotección.
Para ello, se llevarán a cabo diferentes campañas de comunicación, la primera de ellas, "muy potente", el próximo mes de mayo, que incluirán unas jornadas de comunicación y de trabajo sobre el acogimiento familiar, con el objetivo de "incidir en familias que estén dispuestas a realizar un acogimiento familiar".
Aburto reconoció ayer, en la presentación del II Plan de Infancia, la dificultad que existe hoy en día para encontrar familias dispuestas a acoger menores desprotegidos o en situación de riesgo. "No es fácil", admitió, para recordar que se trata de una opción totalmente distinta a la adopción, ya que en el caso del acogimiento el objetivo es que el menor regrese con su familia una vez superadas las dificultades que han llevado a su separación. Ello, destacó Aburto, exige un compromiso "muy grande" por parte de la familia acogedora. "Hay que estar preparado primero para el desarrollo del acogimiento como tal y segundo para el momento en que ese niño vuelve a su familia de origen", advirtió.
"NO DA TIEMPO" Ello hace que actualmente no se disponga de una bolsa de familias de acogida para hacer frente a las necesidades. "No da tiempo", señaló el diputado de Acción, ya que ya hay niños ingresados en residencias que pasan a convivir con las familias en cuanto son calificadas como idóneas tras superar el proceso de evaluación.
La figura de la familia profesional del acogimiento dará a la institución foral "un margen de maniobra importante para resolver situaciones puntuales, sobre todo en el caso de los niños más pequeños", subrayó el diputado. Para ello se formará a un grupo de familias, que percibirán una remuneración, de forma que estén disponibles para hacerse cargo de un niño "en cualquier momento", explicó.
Según relató Aburto, empezarán a desarrollar esta figura este mismo año. Técnicos del departamento han analizado las experiencias desarrolladas en otros lugares, con una valoración "muy positiva" de las mismas que ha llevado a su puesta en marcha dentro de este II Plan de Infancia. Por el momento no se ha determinado el número de familias que son necesarias y que dependerá "del acogimiento en familia extensa, del acogimiento familiar y de las necesidades que se detecten en cada momento".
Actualmente proporcionar acogida a un niño es un acto gratuito y voluntario aunque, para que la capacidad adquisitiva de la familia no se vea afectada, el Departamento de Acción Social ofrece a las familias acogedoras un apoyo económico. Es de dos tipos: periódico, para contribuir con los gastos de manutención, educación y asistencia sanitaria de los menores, y extraordinario para supuestos derivados de circunstancias especiales que requieran de un gasto extraordinario como ortopedias, ortodoncias o atención psicológica.
DIVERSIFICAR EL ACOGIMIENTO
Para lograr que cada vez sean menos los niños desprotegidos que tienen que ingresar en una residencia, el Departamento de Acción Social diversificará los tipos de acogimiento familiar. Además de los acogimientos en familias profesionalizadas, Aburto citó los acogimientos de urgencia, de corta duración en muchas situaciones; acogimientos de menores con necesidades especiales, y de menores extranjeros no acompañados.
También se trabajará en un programa "específico" destinado a las familias extensas acogedoras, en los casos que sea necesario, "de apoyo e intervención, dotándoles de la formación y los instrumentos necesarios para abordar situaciones que se van a producir en el desarrollo de este acogimiento familiar".
El acogimiento familiar ofrece a muchos niños la oportunidad en una familia adecuada que garantice su normal desarrollo, al tiempo que mantienen su identidad y la relación con sus padres verdaderos y resto de su familia biológica. Los expertos defienden este sistema frente a su internamiento en residencias, ya que lo más parecido a una familia es otra familia. Legalmente, el acogimiento se define como una medida temporal cuyo objetivo es promover la vuelta del menor con sus padres en los casos que sea posible, y que garantiza que el pequeño pueda mantener una relación con su familia de origen a través de visitas.
Inicialmente se intenta el acogimiento en familia extensa y si no es posible se recurre a una familia ajena dispuesta a acoger temporalmente. Existen dos tipos de acogimientos familiares: el simple, pensado para las situaciones en las que existe una alta probabilidad de que el niño pueda volver con sus padres biológicos, y permanente, cuando no existe un pronóstico tan claro de retorno pero la vinculación emocional del menor con su familia tiene que mantenerse.
Diez años de familias acogedoras
Este año se cumple una década desde que se empezó a desarrollar el sistema de acogimiento familiar en Bizkaia. El año pasado se formalizaron en el territorio un total de 82 acogimientos familiares, 45 de ellos en familias ajenas. A la hora de valorar a una familia como idónea para realizar el acogimiento de un niño, desde la Diputación se tienen en cuenta aspectos como disponer de medios de vida estables y suficientes, disfrutar de un estado de salud física y psíquica que garantice la atención normalizada del menor, llevar una vida familiar estable, disfrutar de un entorno familiar y social favorable a la integración del menor, no existir en las historias personales de los solicitantes episodios que impliquen riesgo para el menor, o mostrar flexibilidad en las actitudes y adaptabilidad a situaciones nuevas. Asimismo, también es importante que las familias que se plantean convertirse en una familia de acogida asuman la dificultad inherente a la situación del menor, así como respetar la historia personal del menor. Además, tienen que aceptar las relaciones entre el menor y su familia de origen y, en su caso, el régimen de visitas establecido. >A.A.
lunes, 7 de abril de 2008
La aplicación de una nueva sentencia deja sin tutela a 25 menores extranjeros
http://www.noticiasdegipuzkoa.com/ediciones/2008/04/06/sociedad/gipuzkoa/d06gip8.983889.php
la diputación asegura que los jóvenes siguen protegidos en programas de inserción
La resolución judicial otorga mayor credibilidad a la edad que figura en el pasaporte que a las pruebas radiológicas
jorge napal
donostia. La aplicación de una nueva sentencia que fija un criterio diferente al que se venía manejando hasta ahora para determinar la edad de los inmigrantes indocumentados que recalan en Gipuzkoa ha provocado que, desde comienzos de año, un total de 25 menores extranjeros no acompañados hayan visto extinguida la tutela que ejercía la Diputación.
Desde que entró en vigor la medida, diferentes asociaciones, según ha podido saber este periódico, se han mostrado preocupadas por las consecuencias que esta nueva situación administrativa pudiera conllevar. Han remitido al Ejecutivo foral un escrito para que no adopte medidas de "desvinculación" con estos chavales, de manera que cuenten con plazos suficientes para resolver los problemas que pudiera ocasionarles su repentina mayoría de edad.
A algunos ya se les ha comunicado la nueva situación administrativa. Saben que en un periodo de tiempo relativamente breve tendrán que desvincularse de los pisos que disfrutaban hasta ahora. La Diputación está siendo especialmente cautelosa en la gestión de este asunto y, según informan a este periódico fuentes del Ejecutivo foral, estos jóvenes de ningún modo quedarán desamparados. De hecho, señalan las mismas fuentes, ya han ingresado en el "sistema de protección e inserción socio-laboral", como se hace con todos los menores cuando cumplen la mayoría de edad.
El germen de esta nueva situación, que afecta coyunturalmente a estos 25 jóvenes, está en la discusión entre las llamadas "edad radiológica" y "documental", un viejo debate que guarda relación con el modo de discernir la edad que puede tener un supuesto menor que llega indocumentado al territorio.
El protocolo habitual, contemplado en el reglamento de extranjería, se inicia siempre cuando el chaval es detectado por la Ertzaintza o la Guardia Municipal y sometido posteriormente a lo que se conoce como ortopantomografía o, lo que es lo mismo, una placa radiográfica que mide el grado de desarrollo dental y determina la verdadera edad del chaval. Si no supera los 18 años, automáticamente el fiscal decreta su ingreso en un centro de acogida.
Una vez protegido, la investigación continúa y se ponen en marcha los mecanismos necesarios para documentar al menor, contactando con su país de origen y familiares, siempre y cuando sea posible, de manera que se pueda localizar su certificado de nacimiento y pasaporte.
Es entonces cuando surge la duda. ¿Es más fiable la edad recogida en el pasaporte o la que determina el fiscal a partir de las pruebas médicas realizadas previamente? Hasta ahora prevalecía la edad radiológica, pero desde enero se prioriza el pasaporte como fuente de información más fiable.
Este giro viene motivado por la sentencia de unos hechos en los que tomó parte la propia Diputación, tras aplicar un decreto de fiscalía, como siempre se venía haciendo, basándose en las pruebas radiológicas, que le otorgaban la mayoría de edad a un joven. En el pasaporte del chaval, sin embargo, figuraba que no tenía ni 16 años.
documentación marroquí La Diputación, amparada en ese decreto de fiscalía, entendió que debía abandonar su tutela, pero el joven recurrió. El procedimiento judicial se inició en 2006 y una primera sentencia dio la razón al Ejecutivo foral, al considerar que tenía mayor validez la edad establecida a través de las pruebas médicas que la documentación proveniente de Marruecos aportada por el joven.
Esta sentencia fue recurrida a la Audiencia Provincial, órgano que invalidó la resolución judicial anterior al entender que nadie había puesto en causa la documentación aportada por el marroquí. La Audiencia se pronunció así en una única dirección, zanjando una discusión histórica.
La aplicación de este nuevo criterio, que se inclina a favor de la edad documental, es el que prevalece desde comienzos de año en Gipuzkoa y el que ha provocado que un total de 25 chavales hayan visto extinguida su tutela, a pesar de seguir protegidos por la institución.
Algunas asociaciones consultadas no comparten que se haya aplicado con carácter general una sentencia referida "a una situación personal". Ésta, dicen, "representa un giro" del modo de trabajo que se venía estableciendo, en base al cual se elaboraban los planes de estudio de los menores. En algunos casos, la nueva medida puede suponer que a un chaval en cuyo pasaporte figura que tiene 17 años pero la prueba radiológica determina que son 15, no le ingresen en un CIP (Centro de Iniciación Profesional), cuando por su edad documental podría estar trabajando en un taller.
La sentencia, que ha tenido efectos inmediatos en estos 25 chavales, clarifica por vez primera qué prima a la hora de evaluar a los menores, a expensas de que el Ministerio de Justicia elabore más adelante instrucciones que permitan su aplicación con carácter general.
Los menores extranjeros no acompañados, en cualquier caso, deben saber que a partir de ahora el documento fundamental para determinar la edad, la tutela y la desvinculación en un momento determinado va a ser la documentación que venga del país de origen y no la prueba médica.
domingo, 16 de marzo de 2008
Dos familias renunciaron el pasado año al cuidado de sus hijos adoptados
http://www.elcorreodigital.com/vizcaya/20080316/vizcaya/familias-renunciaron-pasado-cuidado-20080316.html
VIZCAYA
La inadaptación del menor obliga en un porcentaje «insignificante» a un nuevo realojo, explica un psicólogo «Padres y niños sufren mucho antes de adoptar una decisión así»
16.03.08 -
JON MAYORA jmayora@diario-elcorreo.es
La adopción es una medida de protección de la infancia en la que el sujeto de derecho, el niño, «no puede ser devuelto, solamente se puede abandonar», asegura Javier Múgica, psicólogo terapeuta familiar. Vizcaya registró el pasado año dos casos de 'abandono', según datos del Servicio de Infancia, Juventud y Familia de la Diputación. «La cifra es muy baja, casi insignificante, pero las situaciones que viven tanto los padres como los propios niños antes de adoptar una decisión de este tipo, son de gran sufrimiento», confiesa Múgica. La falta de una respuesta a las necesidades del adoptado, la presión exterior que ejerce la sociedad sobre la familia, el entorno o el mismo colegio pueden provocar un distanciamiento entre padres y niño que hace imposible continuar la relación.
«Que la situación se trunque, sin embargo, no significa, en ningún momento, que el nexo de unión entre ambas partes finalice», destaca, por su parte, Alberto Rodríguez, responsable de Adoberri. Este servicio, creado en noviembre pasado por el Gobierno vasco, tiene como fin enseñar a los psicólogos y a los educadores sociales cómo tratar a los chavales adoptados, que necesitan una atención especial al llegar a la adolescencia.
Algunas familias adoptivas se están encontrando con este problema en Vizcaya. En unos casos, la inadaptación del menor les ha obligado a pedir ayuda a los servicios forales, a los ayuntamientos o a los centros escolares. En otras ocasiones, las instituciones han descubierto que los padres no han estado a la altura y han llegado, incluso, a asumir la tutela del niño, como en estos dos casos.
«Es cierto que la adopción tiene muchos riesgos y que los padres adoptivos se ven obligados a realizar un mayor esfuerzo para superar las dificultades», asegura un portavoz de la Asociación de Familias Ume Alaia, que agrupa a padres adoptantes que, de manera voluntaria y con más de catorce años de trabajo, dedican parte de su tiempo a asesorar y atender a las personas que se acercan a este mundo. «Cuando se plantea una situación de emergencia activamos todos nuestros resortes. Ofrecemos toda nuestra ayuda pero, a veces, la herida que se ha creado en la familia es tan fuerte que no se puede hacer nada», explica su responsable, Kike Eguskitza.
Datos ofrecidos por el Departamento de Vivienda y Asuntos Sociales constatan que cada año se formalizan más de 300 adopciones en el País Vasco -el 55% de las mismas se materializan en Vizcaya, donde residen ya más de 1.600 niños con sus nuevas familias-, y que ocho de cada diez son extranjeros. «La adopción internacional es un fenómeno en crecimiento en Euskadi, pero existen lagunas al abordar las necesidades que plantea el niño una vez que ya está en casa», explicaba el consejero Javier Madrazo durante la presentación de Adoberri. «Muchos de estos niños llegan heridos -advierte el psicólogo Javier Múgica-, con una 'mochila' llena de experiencias vitales muy dolorosas. El cambio al que se ven obligados es tan brutal que, a veces, no llenan las expectativas desmesuradas que se crean los padres». Otro motivo que barajan los profesionales para explicar el deterioro de la relación, hasta el extremo de que se llegue al 'abandono', es la falta de información. «No saber cuál es la realidad de ese niño que ha vivido una mala experiencia de abandono en su país y cómo resolver los problemas que acarrea la vida cotidiana en un país rico como el nuestro», resume un portavoz de Ume Alaia.
Los chavales se hacen mayores, plantean su derecho a conocer su país de origen e, incluso, a su familia biológica. Es quizá la época más crítica de la relación. «Empiezan a tomar conciencia de lo que ha sido su pasado con todo lo que ello conlleva. Si a esto, difícil de entender de por sí a un niño, le añadimos sus años anteriores de desprotección, de institucionalización e, incluso de maltrato, estamos hablando de personas con un pasado muy comprometedor», alerta Múgica. En este sentido, y como medida preventiva, reivindica un mayor apoyo institucional «que permita hacer frente a la inadaptación que pueden presentar los menores». Cuando esto ocurre, el niño 'abandonado' es acogido por otra familia adoptiva, porque «hay personas disponibles y, cada vez más, dispuestas a acoger a niños con perfiles más complicados», asegura Javier Múgica.
sábado, 15 de marzo de 2008
Uno de cada cien niños escolarizados en Vizcaya es adoptado
http://www.elcorreodigital.com/vizcaya/20080315/vizcaya/cada-cien-ninos-escolarizados-20080315.html
VIZCAYA
Durante los últimos cinco años se ha duplicado el número de acogidas internacionales por parte de familias vizcaínas Rusia y China continúan siendo los países con mayor demanda
15.03.08 -
JON MAYORA
Los patios de los colegios constituyen un termómetro para conocer la salud de una sociedad sometida a cambios continuos en sus estructuras organizativas. Niños de culturas y razas diferentes coinciden con frecuencia en los centros escolares en una carrera por superar con éxito una asignatura, no reglada, pero necesaria además de la formación académica: la igualdad de oportunidades. Un reto que exige una mayor implicación por parte de las instituciones y de recursos adecuados para que los niños y sus familiares puedan acceder a herramientas necesarias que les permitan hacer frente a un futuro inmediato con éxito.
En los últimos cinco años, se ha duplicado el número de niños adoptados por familias vizcaínas. Según un estudio de la Sociedad Cooperativa de Iniciativa Social, Agintzari, aproximadamente un 1% de los jóvenes que vive en el territorio responde a este perfil. Una estimación, desconocida hasta ahora, pero que ilustra una realidad cada vez más presente.«La adopción es un realidad nueva en nuestra sociedad y, por ello, existen pocos datos. Además, al tratarse de jóvenes, su derecho a la privacidad es objeto de especial protección», destaca Javier Múgica, psicólogo terapeuta familiar, que trabaja desde hace más de una década en el estudio de la evolución personal de este colectivo. «Uno entre cien parece poca cosa, pero si hablamos de más de 3.000 niños adoptados en todo Euskadi, la cifra adquiere su importancia». Según datos facilitados por la Diputación, más de 1.600 niños procedentes de diferentes países han llegado en el último lustro a Vizcaya para iniciar una nueva etapa.
«Tendencia a la baja»
La inclinación alcista que se ha vivido en los últimos ejercicios, sin embargo, parece haber tocado techo después de siete años de continuo crecimiento. A mediados del pasado mes de febrero el diputado de Acción Social, Juan María Aburto, aseguró que las solicitudes habían experimentado por primera vez «una tendencia a la baja». Aburto lo atribuía a que «la gente cada vez es más consciente de las dificultades que implica la adopción, con requisitos cada vez más estrictos». La adopción requiere de una decisión firme y una buena dosis de información tanto del proceso a seguir como de la legislación o las obligaciones básicas que impone el país adoptivo. En 2007 se presentaron en Vizcaya 229 solicitudes, frente a los 388 expedientes que iniciaron su tramitación el año anterior. Iñigo Pombo, director general de Infancia de la Diputación, asegura que no existe una razón «concreta» que explique este descenso. Sin embargo, y ante el 'boom' que se inició en el año 2000, considera que la situación actual «es más normal. Se adecúa mejor a la realidad de la sociedad de Vizcaya», añade. Un mayor conocimiento de la adopción, las dificultades intrínsecas, la complejidad del proceso o el reducido número de entidades que tramitan las adopciones (ECAIS), son algunas de las razones que adelanta la Diputación para explicar la incipiente caída de las solicitudes. A pesar de estos condicionamiento, en 2007 se formalizaron 130 adopciones, de las que 112 fueron internacionales.
En el otro lado de la balanza se sitúan las familias de la provincia que culminaron el proceso de adopción de 29 niños procedentes del resto de España, seis más que en 2006. «El incremento no responde a que haya mayor demanda de solicitantes, sino a que hay más niños que permiten cubrir las necesidades de la lista de espera», explican desde la Diputación. El año pasado, añaden estas mismas fuentes, se registró un mayor número de niños «que fueron dejados por sus madres en adopción nada más nacer. El hospital nos entrega al bebé y nosotros iniciamos el proceso de tutelaje», expolican desde Diputación. A estos niños, hay que sumar aquellos a cuyos padres las instituciones han retirado la patria potestad.
Procedencia
Por lo que respecta a la adopción internacional, el destino de las solicitudes no ha evolucionado en este último lustro. Rusia y China encabezan la lista. Les siguen Etiopía y Kazajstán. Los países latinoamericanos, que acaparaban el protagonismo hace siete u ocho años, continúan teniendo peso, «pero menos». La media de resolución de un expediente de adopción se sitúa en «dos o dos años y pico», aseguran desde la Diputación. El proceso es complejo y sólo revisar el expediente puede llevar en ocasiones más de cuatro años.
A estas circunstancias, hay que añadir la situación política y las características administrativas del país al que se dirigen las solicitudes de adopción. «Los gobiernos están cambiando continuamente los requisitos», coincide con Aburto la jefa de Acogimiento y Adopción de la Diputación de Vizcaya, Consuelo Alonso. China, por ejemplo, «ha endurecido mucho las condiciones. La pareja solicitante debe llevar al menos dos años casada, mira mucho el tema de enfermedades o la formación académica de los solicitantes, además de disponer de una renta anual superior a los 30.000 dólares», explica. A la oferta que existía hasta el momento, desde el pasado domingo se suma un nuevo país, Vietnam. «Ha habido un acuerdo a nivel de Gobierno central, pero desconocemos el cupo que puede corresponder a Vizcaya. Lo único que sabemos, a diferencia de China, es que en Vietnam se resuelven muchos menos expedientes», añade Alonso.
PAÍSES DE ORIGEN
Últimos tres años: Según datos facilitados por la Diputación durante este periodo se formalizaron 434 adopciones internacionales. 2005 (157), 2006 (165) y 2007 (112).
Rusia: 197 China: 110 Ucrania: 38 Colombia: 32 Etiopía: 12 Kazajstan: 10 India: 6 República Dominicana: 6 Honduras: 6 Bolivia: 5 Nepal: 3 México: 2 Bulgaria: 2 Congo: 1 El Salvador: 1 Perú: 1 Costa Rica: 1 Ecuador: 1
Adopciones nacionales: Además, en este periodo, las familias vizcaínas acogieron a 77 niños procedentes del resto de España.
Solicitudes: Se han presentado un total de 972 solicitudes, de las que 842 están dirigidas a gestionarse con otros países. Las 130 restantes han sido cursadas por familias interesadas en acoger a niños nacidos en el Estado.