EFE / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA La magistrada-juez del Juzgado de lo Penal Número Uno de Las Palmas de Gran Canaria, María Gabriela Ramos, ha condenado a la madre preadoptiva de la niña Piedad, Soledad Perera, a nueve meses de cárcel por un delito de desobediencia grave a la autoridad.
Así se afirma en una sentencia hecha publica hoy, cuyo fallo también incluye la inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el mismo tiempo para Soledad Perera y la imposición de las costas causadas en esta instancia.
Contra esta resolución cabe recurso de apelación en el plazo de diez días.
La magistrada recuerda en su sentencia que el 11 de julio de 2006 se atribuyó la guarda y custodia de la menor a su madre, Ángeles Suárez.
Tras un escrito de apelación presentado por Soledad Perera, la Audiencia de Las Palmas acordó, en marzo de 2007 y como medida cautelar, que la menor quedara en régimen de acogimiento residencial, como se encontraba antes de entregarse a la acogedora, lo que se comunicó a la Dirección General de Protección del Menor y la Familia del Gobierno canario, quedando la guarda en acogimiento residencial de la niña delegada en el director de un centro de Tenerife.
La sentencia alude a un auto de 26 de abril de 2006 dictado por la Audiencia de Las Palmas en el que se dispuso la ejecución forzosa de lo acordado, ante el que la acusada respondió resistiéndose "a hacer entrega de la menor bajo el pretexto de que" ésta había "salido a pasear" y no sabía cuándo volvería y manifestado que lo único que pretendía era "protegerla con todas las medidas legales que están a su alcance".
A ese auto le siguió, el 2 de mayo de 2007, un nuevo requerimiento de la Audiencia de Las Palmas, en el que se instó a Soledad Perera a que manifestara dónde se encontraba la menor y a que la entregara a la Dirección del Menor y la Familia "en 24 horas, con expreso apercibimiento de incurrir en delito de quebrantamiento de los deberes de custodia y en el de desobediencia", agrega el fallo judicial hecho público hoy.
En él también se afirma que Soledad Perera fue condenada, en sentencia firme, el 14 de febrero de 2008 por un delito de desobediencia a la autoridad a ocho meses de prisión, "pena que fue suspendida por dos años y condicionada a que no cometiera nuevo delito durante ese tiempo".
En esta ocasión, precisa la magistrada, "lo que se imputa y declara probado es el incumplimiento de dos autos, por tanto diferentes resoluciones judiciales dictadas por la sección tercera de la Audiencia de Las Palmas, y no por el Juzgado de Familia".
De esta forma, la magistrada contestó a una de las cuestiones previas alegadas por la defensa de Perera, ejercida por el ex Fiscal General del Estado Eligio Hernández, quien ha recordado que su defendida ha sido condenada por un "hecho jurídicamente semejante al que es objeto de imputación en la presente causa".
En cualquier caso, tras concluir la vista oral de este juicio, el pasado 26 de febrero, Eligio Hernández lo consideró nulo porque la magistrada no permitió el acceso a los medios de comunicación, por lo que anunció que pondría en conocimiento del Consejo General del Poder Judicial lo sucedido en el Juzgado de lo Penal Número Uno de Las Palmas de Gran Canaria, ya que la magistrada no dictó auto alguno en el que se informara de que la vista sería a puerta cerrada.
Además, Eligio Hernández manifestó que en este caso "se ha cometido el mayor número de errores judiciales y administrativos" que él ha visto tanto durante su trayectoria como Fiscal General del Estado como la de juez.
jueves, 12 de marzo de 2009
Condenada a nueve meses de prisión la madre preadoptiva de ´Piedad´, la tinerfeña Soledad Perera
lunes, 1 de diciembre de 2008
La falta de recursos obligó a la madre de Piedad a dejarla en un centro
M. REYES - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA. Las dificultades económicas de la madre de Piedad -nombre ficticio- han motivado el regreso de la niña a un centro de menores. La medida la ha adoptado el Gobierno de Canarias a petición de la propia progenitora, que recuperó la potestad de su hija por sentencia judicial en 2007, después de que la pequeña viviera con una familia de Tenerife durante más de dos años en régimen de acogida.
Se trata de una situación provisional, que viene regulada por el Código Civil para afrontar situaciones en las que los padres no pueden cuidar de sus hijos "por circunstancias graves". De ahí que la madre haya solicitado a la Dirección General del Menor la guarda de la pequeña.
Además, el centro infantil se encargará de la acogida residencial de la niña durante "el tiempo necesario", estos es, hasta que la administración competente encuentre una solución al asunto, circunstancia en la que ya trabajan los servicios sociales de la Comunidad Autónoma. En cualquier caso, la madre de Piedad continúa siendo la responsable de su hija mientras permanezca en situación de guarda voluntaria en el centro de menores.
EVOLUCIÓN FAVORABLE. El portavoz de la Fiscalía, Guillermo García Panasco, negó ayer que la medida judicial tomada para reintegrar a Piedad con su madre biológica haya fracasado, tal como afirmó el pasado jueves la asociación Prodeni (Pro Derechos del Niño y la Niña). "Todo lo contrario, la evolución de la niña es buena y el pronóstico favorable", añadió García Panasco.
El portavoz también aclaró que no se ha producido ninguna intervención por parte de la Fiscalía de Menores, entre otros motivos porque no se ha producido ninguna situación de desamparo. "Lo que ha ocurrido es una incidencia puntual que se va a resolver en el ámbito administrativo", puntualizó Panasco.
La solución a ese inconveniente pasa por encontrar un lugar adecuado y digno en el que madre e hija puedan vivir, pues el regreso de la pequeña a un centro está relacionado con un problema de convivencia en la casa que ambas compartían. Otras fuentes aseguraron ayer que la relación de la madre con la niña es "excelente".
La niña 'Piedad' vuelve a un centro de menores de Gran Canaria, un año y medio después de volver con su familia
La conocida como niña 'Piedad' ha vuelto un año y medio después a un centro de menores de la isla de Gran Canaria, después de que las autoridades canarias devolviesen a la menor a su familia biológica y tras una dura polémica suscitada ya que la madre de acogida se negase a devolverla, según ha informado en un comunicado la asociación Prodeni.
La ONG recuerda en un comunicada que la menor "fue retirada a su madre biológica a los siete meses de nacer; estuvo sucesivamente en dos centros de menores hasta los tres años; luego fue dada en acogimiento preadoptivo en La Orotava (Tenerife), residiendo con su nueva familia casi tres años, hasta que, por orden judicial tras una demanda de la madre biológica, el 10 de mayo de 2007 la separan de esta familia ingresándola en un centro de menores del Cabildo de Tenerife".
Más tarde la devuelven a la madre biológica, con la que permanece alrededor de un año, hasta que a finales del pasado mes de octubre vuelve a caer en un centro de menores, el cuarto en su corta existencia, "evidenciándose el fracaso de la medida", según comunica Prodeni.
El denominado caso 'Piedad' --nombre falso para preservar la intimidad de la menor-- mereció un notable interés informativo entre 2006 y 2007, tiemp en que duró la 'pugna legal'. Para Prodeni, la acción de la Justicia estuvo "fuertemente inclinada a favor de los intereses y derechos de la parte biológica y en contra de los intereses y derechos de la niña, que nunca fue escuchada, desestimándose asimismo informes técnicos y profesionales --incluso de Protección de Menores-- contrarios al desarraigo de la menor del lugar donde había encontrado estabilidad y felicidad.
La ONG explica que "si bien, en un principio, el Gobierno de Canarias tuvo clara la defensa de 'Piedad' y se posicionó ante el estamento judicial en defensa de los intereses y necesidades de la niña, finalmente cambió de actitud, llegando, incluso, a denunciar a los acogedores preadoptivos, acusándolos de obstrucción a la justicia, motivo por el cual se están enfrentando éstos a sucesivas multas y juicios, con una condena recaída por desobediencia y pendientes de un nuevo juicio señalado para el mes de febrero de 2009".
Prodeni denuncia que "entre el 10 de mayo de 2007 y su vuelta a un centro de acogida a finales del mes pasado, el trayecto de esta niña está sembrado de silencios y absoluta opacidad, hasta el punto que el propio juzgado de familia nº 5 de Las Palmas, careció de informes sobre la evolución de 'Piedad' en el centro de menores hasta que fue entregada a la madre biológica, tal como acreditó la propia jueza, primero en una providencia de enero de 2008, en el que reiteraba demanda al Gobierno de Canarias de los informes no recibidos de la menor entre junio y octubre de 2007, y luego, en su resolución de ejecución de la disposición de entrega de la niña, en Febrero de 2008, basándose únicamente en una información telefónica desde La Dirección General del Menor de que la niña estaba bien".
UN ESCÁNDALO
Para la asociación, la vuelta de 'Piedad' a un centro de acogida es un "auténtico escándalo" que indignará a una opinión pública que había estado fuertemente posicionada a favor de la estancia de la niña en La Orotava, en contra del proceder de una acción de la justicia, de un ministerio fiscal y de protección de menores que la han arrojado a "los pies de los caballos".
Piedad ha vuelto a un centro de menores
| jueves, 27 de noviembre de 2008 | |
| La Palmas de Gran Canaria/ Según un comunicado emitido por Prodeni, la niña Piedad ha vuelto a un centro de menores del cabildo de Gran Canaria desde hace un mes. La niña sufre transtornos físicos y de carácter. Éste sería el cuarto centro por el que ha pasado la pequeña en su corta vida. PIEDAD, fue retirada a su madre biológica a los siete meses de nacer; estuvo sucesivamente en dos centros de menores hasta los tres años; luego fue dada en acogimiento preadoptivo en La Orotava, residiendo feliz en su nueva familia casi tres años, hasta que, por orden judicial, a demanda de la madre biológica, el 10 de mayo de 2007 la separan de esta familia ingresándola en un centro de menores del cabildo de Santa Cruz de Tenerife; la privan de todo contacto y comunicación con su mundo afectivo y meses después la entregan a la madre biológica, con la que permanece alrededor de un año, hasta que a finales del pasado mes de octubre vuelve a caer en un centro de menores, el cuarto en su corta existencia, evidenciándose el fracaso de la medida. El caso PIEDAD mereció un notable interés informativo a caballo entre 2006 y 2007, en que duró la pugna legal, con una acción de la Justicia fuertemente inclinada a favor de los intereses y derechos de la parte biológica y en contra de los intereses y derechos de la niña, que nunca fue escuchada, desestimándose asimismo informes técnicos y profesionales (incluso de Protección de Menores) contrarios al desarraigo de la menor del lugar donde había encontrado estabilidad y felicidad. Si bien, en un principio, el Gobierno Canario tuvo clara la defensa de PIEDAD y se posicionó ante el estamento judicial en defensa de los intereses y necesidades de la niña, finalmente cambió de actitud, llegando, incluso, a denunciar a los acogedores preadoptivos, acusándolos de obstrucción a la justicia, motivo por el cual se están enfrentando éstos a sucesivas multas y juicios, con una condena recaída por desobediencia y pendientes de un nuevo juicio señalado para el mes de febrero de 2009. Entre el 10 de Mayo de 2007 y su vuelta a un centro de acogida a finales del mes pasado, el trayecto de esta niña está sembrado de silencios y absoluta opacidad, hasta el punto de que el propio juzgado de familia nº 5 de Las Palmas, careció de informes sobre la evolución de PIEDAD en el centro de menores hasta que fue entregada a la madre biológica, tal como acreditó la propia jueza, primero en una providencia de Enero de 2008, en el que reiteraba demanda al Gobierno Canario de los informes no recibidos de la menor entre junio y octubre de 2007, y luego, en su resolución de ejecución de la disposición de entrega de la niña, en Febrero de 2008, basándose únicamente en una información telefónica desde La Dirección General del Menor de que la niña estaba bien. Según Prodeni, no cabe duda de que la noticia de la vuelta de PIEDAD a un centro de acogida es un auténtico escándalo que indignará a una opinión pública que había estado fuertemente posicionada a favor de la estancia de la niña en La Orotava, en contra del proceder de una acción de la justicia, de un ministerio fiscal y de protección de menores que la han arrojado a "los pies de los caballos". Y no nos vengan ahora diciendo que esta nueva coyuntura no estaba prevista en el guión porque el futuro de la niña quedó fatalmente escrito a partir del 10 de mayo de 2007, en que fue condenada por un sistema impropiamente llamada de Protección de Menores que ejerció eficazmente de verdugo de otro llamado impropiamente de Justicia, tal como así lo entienden los miles y miles de ciudadanos que no entienden que estas cosas puedan ocurrir en una sociedad avanzada del siglo XXI. Y es que el caso PIEDAD, en Canarias, como lo fuera el de DIEGO, el niño de El Royo, en Salamanca, es una muestra de ineficacia demostrada de las instituciones, que en vez de velar por los derechos e intereses de los niños, son, por el contrario, la causa de su desgracia. En ese sentido el largo peregrinaje de PIEDAD por este camino de despropósitos administrativos y judiciales tiene que acabar cuanto antes porque tiene derecho a su felicidad, la que un día obtuvo en La Orotava, a donde ahora debería volver. Su regreso a La Orotava es el único buen fin que deberíamos conseguir a esta pobre niña, mientras seguimos peleando hasta conseguir una justicia afín a la protección, de verdad, y a la defensa, de verdad, de los derechos y necesidades de los niños y niñas. Que nadie, desde las instituciones (generalmente "de tapadillo" y sin dar la cara) venga ahora queriendo "dulcificar" este monumental fracaso de regreso de PIEDAD con su madre biológica, diciendo que estas cosas son imprevisibles o acudiendo al fácil recurso de la fatalidad o la mala suerte. Si PIEDAD está en un centro de menores no es por circunstancias inesperadas sobrevenidas, puesto que era una situación que sabíamos se iba a producir más tarde o más temprano, y, eso que por parte de la Administración Canaria, se puso todo el empeño en ayudar a esa madre, con los resultados que todos ahora podemos comprobar. |