lunes, 8 de diciembre de 2008
Localizados en Portugal los cuatro menores secuestrados por su madre en Olivenza
jueves, 9 de octubre de 2008
Una madre huye con sus cuatro hijos internados en un centro de menores
La madre biológica, vecina de la barriada de Suerte de Saavedra, de 28 años y cuyas iniciales son S. F., desapareció el martes por la tarde con sus hijos de 11, 9 y 6 años y una hija de 8 años, varios de ellos de padres distintos. Iba acompañada de su actual pareja, con quien tiene un hijo de dos meses. Su relación con el bebé, según los técnicos de Infancia y Familia de la Junta de Extremadura, «se había normalizado».
Esto motivó en parte que se aceptara su petición de estar con sus hijos a solas y no en el interior del centro, como ocurría cada quince días por espacio de una hora. Una cita a la que tampoco faltaba y en la que su comportamiento era ejemplar, aclara la Junta de Extremadura. La Administración reconoce que esta actitud y el hecho de que tuviera trabajo le ayudaron a conseguir este permiso. También influyó su asistencia a un centro de desintoxicación, pues cuando se le retiró la patria potestad de los hijos era toxicómana.
Los hechos han sido denunciados ante la Guardia Civil por secuestro y también están alertados los servicios sociales de Portugal. Existe la sospecha de que la madre hubiera huido con ellos al país vecino.
Un detalle que después de lo ocurrido no ha pasado inadvertido por quienes investigan el caso es que la madre no acudió esta vez con su bebé, lo que dificultaría el manejo de los cuatro menores huidos con ella.
Además, se sospecha que llegó acompañada por algún familiar, de ella o su pareja, pues ninguno de los dos conduce. De hecho, cuando se le preguntó por cómo había llegado hasta Olivenza respondió que en autobús para no levantar sospechas.
Según las fuentes consultadas, el menor de los cuatro hijos cuya custodia le había sido retirada estaba con otra familia en acogimiento desde aproximadamente un mes, mientras que sus tres hermanos mayores pasaban los fines de semana con este matrimonio desde finales del año pasado.
La circunstancia de que la madre biológica hubiera colaborado para permitir este régimen de acogimiento con una familia ajena también fue un punto a favor en el informe elaborado por los técnicos de Infancia y Familia de la Junta de Extremadura para que, por primera vez, pudiera estar con sus hijos a solas y sin vigilancia. No en vano, fue esta familia pacense la que llevó al menor de los hermanos hasta Olivenza para que vieran a su madre, pues así lo establece la norma. Sin embargo, y por más que esperaron a la madre, nunca regresó con sus hijos.
En el Centro de Menores 'Ana Bolaños' de Olivenza hay alrededor de 35 menores de entre 6 y 18 años cuya custodia le ha sido retirada a los padres para proteger los derechos de los niños, que podrían volver con su familia genética cuando los servicios sociales y los técnicos acuerden que está capacitada.
miércoles, 8 de octubre de 2008
Cuatro menores tutelados por la Junta de Extremadura no regresaron ayer al centro de Acogida de Menores de Olivenza tras una visita con su madre
Laura González Andrade |
08 oct 2008 actualizado 20:22 CET |
Según informa la Junta de Extremadura en nota de prensa a este medio, la Dirección General de Infancia y Familias ya ha presentado una denuncia ante la Guardia Civil con el objeto de localizar el paradero de los desaparecidos y de su madre.
Ayer, cuatro menores del Centro de Acogida de Menores de Olivenza "Ana Bolaños" tenían una visita programada con su madre, a la que si acudieron, pero de la cual no regresaron.
La tutela de dichos menores corresponde a la Junta de Extremadura desde el año 2006, que en el ejercicio de sus competencias en cuanto a Protección del Menor estableció un régimen de visitas con su progenitora, en base al derecho que ampara a los padres de tener contacto con sus hijos aún cuando se les haya retirado la tutela, según el Código Civil, siempre que por orden judicial no se manifieste que estas visitas son contrarias al interés del menor.
Sin embargo, es destacable, que los menores gozaban de un régimen flexible de visitas, ante la actitud positiva de colaboración mostrada en la madre con el Servicio Técnico del Programa de Familias y de la Dirección General de Infancia y Familias.
Ante estos hechos, dicha dirección general ya ha presentado una denuncia ante la Guardia Civil con el objeto de localizar el paradero de los desaparecidos y de su madre.
Por último, la Consejería de Igualdad de la Junta de Extremadura "insiste" en que "el contacto de padres e hijos es un derecho legítimo y regulado, así como la Administración trabaja con el objetivo de que los menores puedan convivir, crecer y educarse bien con sus padres, bien con familia extensa, o en su defecto, familia ajena"
Asimismo, el comunicado concluye haciendo referencia a los técnicos del Programa de Familia, quienes "trabajan en los centros de acogidas, centros abiertos concebidos como hogares, y actúan bajo la responsabilidad que supone respetar y proteger en todo momento el derecho del menor, velando por su seguridad y por su bienestar, que pasa por mantener los lazos familiares, siempre que un juez estime que no perjudica su interés".
martes, 2 de septiembre de 2008
Más de doscientos menores extremeños están bajo la custodia de sus abuelos
En Extremadura, el 95% de las parejas que se hacen cargo de los niños desamparados son sus propios abuelos. En realidad, se trata de una tendencia nacional, «pues el objetivo de esta práctica es que la sensación de pérdida de los padres que tienen estos menores sea más llevadera», explica la directora general de Infancia y Familia de la Junta, Nuria Sánchez.
Actualmente, un total de 207 niños de la región están tutelados por sus abuelos, 72 viven con los paternos y 135 con los maternos.
Criar adolescentes
«Estos 'nuevos padres' reciben apoyo social y económico por parte de la Administración. Contamos con un equipo especializado que permanece en contacto continuo con ellos», explica Sánchez. «Ellos están encantados, sobre todo cuando los 'hijos-nietos' aún son bebés, pues tienen experiencia de sobra para hacer frente a cualquier imprevisto. El problema se presenta cuando estos chicos llegan a la edad del pavo, es el momento en que más ayuda técnica necesitan. Los abuelos son cada vez más mayores y la diferencia generacional es bastante notoria», apunta.
Ello implica, asimismo, que el tiempo corra igual para todos, por lo que es conveniente que el cambio de hogar se produzca lo antes posible. De hecho, a nivel nacional, más de un tercio de los niños custodiados (38%) son menores de tres años.
Esta nueva tendencia no implica que se entregue la tutela a los abuelos sin más. «Los mayores también han de pasar los mismos exámenes de capacidad y entrevistas que se le harían a cualquier familia interesada en hacerse cargo para asegurarnos de que cumplen los requisitos».
Padres politoxicómanos
En Extremadura existen tres casos por los que los padres pierden la custodia de sus hijos: están en la cárcel, sufren problemas mentales o son politoxicómanos. En el peor de los panoramas, los progenitores padecen las tres cosas a la vez. No obstante, los problemas con las drogas son los más frecuentes en la región y, por ello, la principal causa por la que los menores pasen bajo la tutela de sus abuelos.
«Cuando los padres se consideran drogadictos son los servicios sanitarios o los sociales los que actúan. Normalmente se trata de politoxicómanos, por lo que los niños nacen con el síndrome de abstinencia por el consumo de la madre durante el embarazo, así que deben permanecer bajo cuidados médicos. El procedimiento que se lleva a cabo es que se comunica a la fiscalía y la Junta se hace con la tutela, en principio, de ese recién nacido hasta que se busque una solución», detalla Nuria Sánchez.
Además, los progenitores también pueden perder la custodia cuando los niños son más mayores si los servicios sociales consideran que éstos no están recibiendo los cuidados adecuados y necesarios. «Entonces se les establece un régimen de visitas para que puedan verlos, está claro que el vínculo afectivo no lo pierden, ellos quieren estar con sus hijos, pero para ello se les exige que dejen las drogas y que estén limpios, a la vez que se les ofrece ayuda para que lo consigan», apunta.
Renuncia o abandono
Pero se dan más situaciones en las que los niños se quedan desamparados, como la renuncia voluntaria de la madre, el abandono de bebés en los hospitales y, en el peor de los casos, el fallecimiento de los padres.
Contando todos los casos, en lo que va de año la Junta ha tenido que asumir la tutela de 15 recién nacidos, «un dato nada significativo si se tiene en cuenta que en la región hay una media de 10.000 nacimientos anuales», indica la directora general de Infancia y Familia de la Junta.
«Afortunadamente, el abandono en hospitales extremeños no se da desde hace varios años. En cuanto a la renuncia voluntaria, en lo que va de 2008, llevamos dos casos. El perfil de la madre es, de nuevo, una persona politoxicómana», aclara.
«Normalmente, ésta nos comunica antes de dar a luz que quiere entregar a su hijo en adopción. Entonces, nos ponemos en contacto con el hospital en que vaya a ser atendida para que nos avisen en cuanto se ponga de parto. Desde el momento en que nace, es la Junta de Extremadura la que tiene la custodia, pues ha habido una renuncia expresa de la madre. Sin embargo, ésta cuenta con un mes para ratificar su decisión, es decir, que si durante los 30 días posteriores se da cuenta de que se quiere quedar con el niño, puede hacerlo».
«Si así es, los servicios sociales tendrán que considerar que la progenitora están en condiciones. Además, le harán un seguimiento para comprobar que tanto el menor como la madre se encuentran bien».
'Familia canguro'
En caso de que se ratifique la renuncia, subraya Nuria Sánchez, el recién nacido se entrega a una 'familia canguro'. «Son familias -unas veces conocidas y otras ajenas- que se ofrecen voluntariamente para estas situaciones y a la cuales se les deja muy claro que no tienen la tutela del menor, que se trata de algo temporal hasta que al pequeño se le encuentre un nuevo hogar».
En cuanto a los recién nacidos desamparados en hospitales, aunque ya no se dan casos, también existe un protocolo a seguir. «Son los hospitales los que no llaman para decirnos que hay un bebé al que nadie visita. Nosotros intentamos localizar a la familia y abrimos un expediente de investigación. Si no hay respuesta, pasa a estar bajo nuestra tutela para ser dado posteriormente en adopción. El objetivo es que pase el menor tiempo posible en los centros de acogida».
En los años setenta
La directora general de Infancia y Familia asegura que, afortunadamente, hoy día se producen menos abandonos y se dan menos niños en adopción porque las familias cuentan con más apoyo social y económico por parte de las distintas administraciones. «En los setenta y ochenta hubo un 'boom' de toxicomanía y se dieron muchos casos. Además, en esa época estaba mal visto que una mujer soltera se quedara embarazada, así que lo entregaba en adopción. Ahora, estas mujeres reciben muchas ayudas».
Actualmente, la Junta de Extremadura tiene la custodia de 350 jóvenes, los cuales viven en alguno de los centros de acogida que existen en la región.
Sin embargo, la filosofía de la Administracion es que estos niños pasen allí el menor tiempo y se críen en el seno de un hogar y, si es el suyo propio, mucho mejor.
Desde la dirección general de Infancia y Familia aseguran que la tendencia de que los abuelos vuelvan a hacer de padres parece que está funcionando.
Éstos, por su parte, «se muestran muy ilusionados», aunque la nueva tarea de criar y educar a un pequeño suponga un gran reto para personas que ya pertenecen a la tercera edad.
Encontrar el equilibrio entre el papel de padres autoritarios y abuelos benevolentes supone una ardua tarea, pero el saber que sus 'hijos-nietos' se quedan en casa es más que suficiente para afrontarla sin reservas.
15 bebés han pasado a estar bajo la tutela de la Junta de Extremadura en lo que va de año por la incapacidad de sus padres de hacerse cargo de ellos, principalmente por problemas con la droga.
Un total de 350 jóvenes están custodiados actualmente por la Administración regional.
10.000 nacimientos al año se producen de media en Extredura.
La espera para las adopciones internacionales es, como mínimo, de dos años y medio
La directora general de Infancia y Familia de la Junta, Nuria Sánchez, indica que «a nivel nacional la lista está muy estancada, pueden pasar varios años hasta conseguirlo. Además, en España existe la libre adopción, que establece que sólo hay una misma base de datos para todo el país. Esto significa que una familia asturiana puede adoptar a un niño extremeño y viceversa, todo depende de muchos factores. Los solicitantes en cuestión han de reunir todas las características que el menor precisa. El último caso que hemos tenido era un niño con síndrome de down».
Sólo niños pequeños
Sin embargo, conseguir una tutela se vuelve más sencillo cuando a las familias no les importa que los chicos sean mayores. «El problema es que todo el mundo quiere que sean pequeños, parece que resulta más fácil educarlos», asegura Nuria Sánchez.
La adopción internacional se convierte así en la mejor alternativa ante esta situación. No obstante, tampoco es un camino de rosas. En datos, de las doscientas peticiones que hubo en la región el pasado año, sólo 74 fueron admitidas como favorables.
Cada país tiene sus propias normas y no aceptan a todo el mundo. Por ejemplo, las parejas homosexuales o las familias monoparentales no están bien vistas por la mayoría.
Además, cada nación establece unas exigencias propias, como es el caso de China, que ahora pide obligatoriamente que los futuros padres tengan estudios universitarios y buenos ingresos económicos.
Vietnam
Esta nueva normativa ha motivado que Rusia desbanque a la nación asiática y se convierta en el primer país de origen de las adopciones en Extremadura. Asimismo, Vietnam empieza a suscitar el interés de los solicitantes, especialmente de las familias monoparentales, que allí sí pueden adoptar. «Con este país tenemos que asegurarnos que todo el procedimiento se hace como es debido», subraya Sánchez.
Los interesados en adopciones internaciones pueden informarse en la Consejería de Igualdad y Empleo. Ésta celebra cada mes charlas informativas en Mérida para establecer un primer contacto.
También pueden acudir a la Asociación Nacional en Defensa del Niño (Andeni-Extremadura), que conoce perfectamente los trámites para llevar a cabo todo el procedimiento y puede aconsejar a los futuros padres. MÁS INFORMACIÓN I -Consejería de Igualdad y Empleo. 901.400.550.
-Asociación Nacional en Defensa del Niño http://www.andeniex.es/
«Me gustaría que ellas sepan que las quiero»
CACERES
Ángel Barrado, vendedor de cupones de la O. I. D. en Cáceres, lleva años pleiteando para recuperar a sus hijas, que fueron dadas en adopción a una familia en el año 2001. «Yo estuve ausente un tiempo de la familia y no sabía que la que entonces era mi mujer, su madre, las maltrataba -dice-. Me negué a que las dieran en adopción, pero en los tribunales decidieron que no era necesario mi consentimiento, y que estaban mejor con la familia que las adoptó».
Además de presentar su caso ante distintos tribunales, pidió ayuda al presidente de la Junta de Extremadura, y también al Rey. «Sé que usted es padre de familia igual que yo, y que tiene hijos a los cuales aprecia toda España», indicaba al comienzo de la misiva. También ha solicitado ayuda al Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, al considerar que no es justo que dieran en adopción a las hijas sin su consentimiento, cuando él no las ha maltratado.
Ángel contrajo matrimonió civil con la madre de las niñas en 1995, cuando la mayor ya tenía dos años. Se separaron mediante sentencia en el año 2003, y en 2007 un tribunal declaró disuelto el matrimonio por divorcio.
Secuelas de traumatismo
La Junta de Extremadura tomó medidas de protección con respecto a las tres hermanas en marzo de 1999, al ser posiblemente víctimas de malos tratos por parte de la madre (había secuelas de traumatismo), falta de higiene, mala alimentación y absentismo escolar. En marzo de 2001 las tres pasan a ser atendidas en el centro Julián Murillo de Cáceres, y el 26 de marzo de ese año la Junta procede a asumir su tutela.
Los tribunales indican que la Junta intentó una posible reintegración de las niñas con su familia extensa, pero el intento fue infructuoso dada la negativa de las tías maternas, «siendo inviable la reintegración con la familia extensa paterna -dice una sentencia de 2003-, dadas las circunstancias en las que se encuentra la misma (la abuela vive en unas condiciones de habitabilidad pésimas, con falta total de higiene, desorden y suciedad, algunos de sus hijos, tíos paternos de las menores, se hallan recluidos en centros penitenciarios y la mayoría de los nietos de la abuela paterna se hallan sometidos a medidas de protección por parte de la Junta de Extremadura)».
Hay un informe pericial psicosocial del año 2003 en el que se señala que Ángel «quiere mucho a sus hijas», pero señala que el ambiente familiar no es el más adecuado, que su situación económica es débil y él mismo tiene escasa capacidad para educar a sus hijas.
Ángel Barrado se queja de que no sabe nada de sus hijas desde hace años: «Les han cambiado los apellidos y no sé dónde están. Lo único reciente es que la Junta me ha dicho que puedo escribirles a la Dirección General de Infancia y Familia, y que ellos les harán llegar las cartas». Ángel recalca que todo esto le pasa por no tener recursos económicos, y repite que él lo que quiere es que sus hijas sepan el día de mañana, «que siempre las he querido».
miércoles, 26 de marzo de 2008
La Junta inicia las adopciones de niños extranjeros con problemas
http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/noticia.asp?pkid=363774
EL PROCEDIMIENTO SE AUTORIZO EN FEBRERO Y AYER MISMO SE CITO A LOS PRIMEROS SOLICITANTES.
Ya hay 3 peticiones de menores con alguna necesidad especial de otro país.
La comunidad era hasta ahora la única del país que aún no ofrecía esta opción.
26/03/2008 M. F. M.
Los extremeños ya pueden adoptar niños con necesidades especiales de otros países. Extremadura era hasta ahora la única comunidad española donde esta opción, conocida como pasaje verde , no estaba disponible. Sin embargo, tras recibir la petición de diversas asociaciones de padres adoptivos (como Andeni o Adopchina) e informarse sobre esta cuestión, la Junta decidió abrir esta vía el pasado mes de febrero y, una vez diseñado el protocolo de actuación para este tipo de adopciones internacionales, ayer mismo inició el proceso de evaluación de las tres primeras familias que han solicitado la idoneidad para tener un hijo mediante este procedimiento.
Así lo confirmó ayer a este diario la directora general de Infancia y Familia, Nuria Sánchez Villa, quien detalló que esta vía de adopción está abierta en Extremadura desde hace un mes, si bien el diseño del proceso con la ECAI (Entidad Colaboradora de Adopción Internacional) a la que se ha autorizado para llevar a cabo estas adopciones en Extremadura --ACI (Asociación para el Cuidado de la Infancia)-- "ha sido un poco más largo de lo que esperábamos por un problema de personal". No obstante, especificó, "hoy mismo (por ayer) hemos citado a quienes han cursado las tres solicitudes de pasaje verde que hasta ahora ha registrado la región".
El pasaje verde es una vía abierta por el Gobierno chino hace unos años para dar en adopción a los niños con necesidades especiales y que, de forma progresiva, han ido incorporando todas las comunidades españolas, siendo Extremadura la última en hacerlo. Una de las primeras solicitantes es Ana Moreno, especialista en este tipo de adopción de Andeni (Asociación Nacional para la Defensa del Niño) en la región y madre ya de una niña procedente de China.
Decidida a darle un hermanito o hermanita a su hija, Moreno es una ferviente defensora de la adopción de niños extranjeros con necesidades especiales. "Mucha gente es reacia a esta vía de adopción porque no la conoce, pero son niños que simplemente necesitan algunos cuidados especiales --a veces, simplemente se trata de un labio leporino o una cardiopatía que en España se puede solucionar sin problemas--, y que necesitan unos padres", señala.
PRIMER PASO
De hecho, otra de las familias que han solicitado la idoneidad para el pasaje verde tiene ya una hija adoptiva, aparte de otra biológica, que una vez en España ha tenido algunos problemas médicos. "Eso nos ayudó a darnos cuenta de que si no tienes los problemas, te los puedes encontrar", comenta el padre a la vez que asegura que "por eso, hemos decidido optar por este tipo de adopción". Por ello, ya han pedido ser evaluados por Infancia y Familia, como primer paso, para obtener la idoneidad para adoptar un niño con necesidades especiales.
Posteriormente, a diferencia de lo que ocurre en el proceso de adopción internacional ordinario, el Gobierno chino no les asigna los niños por orden de solicitud, sino que facilita a las ECAI una lista de los menores con necesidades especiales para que estas --en ocasiones, con la colaboración de las Administraciones regionales (como ocurrirá en Extremadura, según el protocolo diseñado por la Junta)-- busquen a las familias que mejor se adaptan a sus características.