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miércoles, 20 de mayo de 2009

Prodeni pide a Conde-Pumpido "unificar criterios" de la Fiscalía en relación a la niña canaria 'Piedad'

 
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 20 May. (EUROPA PRESS) -
 
La Asociación Pro Derechos del Niño y la Niña (Prodeni) ha remitido un escrito al fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, en el que le pide la "unificación de criterios del Ministerio Fiscal en torno al principio del interés superior del niño", en relación al caso de la niña canaria conocida con el nombre ficticio de 'Piedad', "para su correcta aplicación en la acción de la Fiscalía".

   Igualmente, el portavoz de Prodeni, José Luis Calvo, ha informado en un comunicado de que ha enviado un escrito al fiscal jefe de Las Palmas, Guillermo García-Panasco, y al fiscal jefe superior de Canarias, Vicente Garrido, en el que les acusa de "no haber amparado los derechos" de la pequeña, que permanece en un centro de menores de Las Palmas de Gran Canaria tras ser retirada de su madre preadoptiva de La Orotava (Tenerife) en 2007 por orden judicial. Además, Prodeni acusa a ambos fiscales de "ser en gran parte responsables de su actual desgracia".

   La asociación remitió el pasado 18 de mayo copias de dicho texto al fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, y a la fiscal de Sala del Menor de la Fiscalía General del Estado (FGE). En dicho documento, Prodeni muestra su desacuerdo con las respuestas sobre sus reivindicaciones en torno a la niña 'Piedad' y su madre preadoptiva Soledad Perera por parte del fiscal jefe de Las Palmas, del fiscal superior de Canarias y de la fiscal de Sala del Menor de la FGE "justificándose a la defensiva, ocultando información y tergiversando otra", señala.

   Prodeni considera que los intereses de 'Piedad', es decir, "sus derechos en función de persona titular de los mismos, y sus necesidades, entendidas como quiere la Ley Orgánica de Protección Jurídica del Menor como eje de sus derechos y protección, fueron sometidos en Canarias a los intereses y necesidades de la parte biológica, quien obtuvo del Juzgado de Familia y del Fiscal la protección y las garantías de que se privó a 'Piedad'".

"MERO OBJETO DE LITIGIO"

   Consideran que la niña "sólo fue mero objeto de litigio al que se le impuso un cambio de realidad de consecuencias catastróficas, a pesar de los notorios esfuerzos y recursos que se aplicaron intentando hacer viable la integración".

   En su escrito a la FGE, Prodeni expresa su "clara discrepancia con el criterio de la Fiscalía canaria", tras sus críticas del "fracaso de la medida de reinserción de la menor a la parte biológica, pues la niña ha sido otra vez desamparada, se le han prohibido las visitas a su madre y lleva internada siete meses en un centro de menores".

   La Fiscalía sostiene que actuó con "absoluta corrección en atención a los criterios de legalidad e imparcialidad", pero Prodeni entiende que "cuando explica sus razones lo hace omitiendo datos claves para entender esta historia y para ver cómo efectivamente la Fiscalía canaria no actuó bajo los criterios que presume y dice".

   "Datos que fueron en parte omitidos por la Fiscalía para sí construir un relato secuencial favorable a su defensa, e, incluso, tergiversando otros siempre para sacudirse la crítica de encima", añade Prodeni, que critica también que la Fiscalía de Canarias y la de la Sala del Menor de la FGE "cerraron filas apoyando en todos sus términos lo apuntado por la Fiscalía de Las Palmas".

"NINGUNA CONFIANZA" EN LA FISCALÍA CANARIA

   A raíz de lo ocurrido, Calvo confiesa no tener "ninguna confianza" en la Fiscalía de las islas, al tiempo que denuncia una "flagrante actitud de abandono a los derechos de la menor, quien ha sido la víctima de un sistema que la devolvió a la desgracia cuando era una niña feliz e integrada en su mundo de La Orotava, aduciendo hipócritamente que la medida se adoptaba en su interés superior".

   "Una burla en toda regla de sus derechos y del sagrado principio de su interés superior, cuya aplicación o apelación por el Ministerio Fiscal no tiene nada que ver con la realidad de su contenido, de su significación, en la Convención de los Derechos del Niño y en la Ley Orgánica 1/96", agrega Prodeni, que resalta que "es público y notorio la dispersión de criterios que existe entre unos fiscales y otros" en España, "entre los que colocan por encima de todo el interés biologista, y aquellos que miran al centro de la cuestión, que es a la propia persona del menor y sus circunstancias".

UN FUTURO "HIPOTECADO"

   Por ello, le pide a Conde-Pumpido que estudie el caso en base al "interés superior" y "no se den monstruosidades como la de Canarias con la niña 'Piedad', quien, al igual que 'El niño de El Royo' de Castilla y León, "están siendo condenados a pudrirse en centros de menores, huérfanos de por vida, cuando habían tenido en sus manos la luz y la felicidad que les fue arrebatada en función de una equivocada visión de sus necesidades e intereses, que no eran los suyos, sino los de sus respectivas madres biológicas, a quienes los de aquellos fueron supeditados hipotecando su futuro".

   El colectivo recuerda que en su escrito de 3 de diciembre de 2008 dirigido a la Fiscalía de Las Palmas le decía entre otras consideraciones, que "no había defendido el interés superior de la niña, siendo su respuesta que la Fiscalía sí había actuado en todo momento garantizando dicho principio con absoluta corrección dentro de la más estricta legalidad e imparcialidad".

   Posteriormente, la organización ha recibido "dos escritos de apoyo al Fiscal, uno remitido por la Fiscalía Superior de Canarias, y el otro por la Fiscalía de Sala de Coordinación del Menor de la Fiscalía General del Estado". Sin embargo, se mantiene en su crítica de que el Ministerio Fiscal en Canarias "no garantizó ni defendió el interés superior de la pequeña cuando debió hacerlo, siendo en buena parte responsable de su actual desgracia".

   Asimismo, en respuesta al fiscal jefe de Canarias, Vicente Garrido, Prodeni señala que lo que éste entiende que "es el interés superior del niño explica la poca importancia, incluso el desprecio, que supuso para la Fiscalía de Las Palmas la realidad familiar de 'Piedad' en La Orotava, a la que no se quiso reconocer ningún valor en contraposición con la fuerza de la sangre que representaba la parte biológica, a pesar de los antecedentes, del tiempo transcurrido, de la carencia de sólidos informes que acreditaran la solvencia de un supuesto cambio, y a pesar de que la niña estaba plenamente feliz e integrada en su nueva familia".

   En este sentido, critica que el Ministerio Fiscal "minimizó la importancia que había tenido el pasado de una madre biológica que en el primer año y medio en que su hija estuvo en el centro de menores demostró desidia y desinterés en rehabilitarse y en recuperarla, y a la que sólo visitaba de Pascuas a Ramos".

   Además, considera que el Ministerio Público "minimizó que la madre sólo se preocupara de oponerse a la medida de suspensión de visitas y del nuevo programa de acogimiento preadoptivo sin hacer ningún esfuerzo por ganar la recuperación de su hija durante el año y medio siguiente que la menor continuó en acogimiento residencial".

   En cuanto a la familia acogedora, Prodeni estima que "es evidente que se la privó de apoyo y comprensión, en especial a Soledad Perera, la persona que la quiso como nadie y que intentó protegerla hasta el final, debiendo soportar una desmesurada acción judicial por unos supuestos hechos de desobediencia, que al no haber sido otra cosa que renuente oposición para protegerla de unos daños y unos males que, por desgracia, se han confirmado". Prodeni entiende que "da toda la impresión" de que contra Perera se actúa "con un alto contenido de animadversión desde la parte acusadora, en contraste con el beneplácito y hasta benevolencia que se tiene con la parte biológica".

La Junta ya tuvo en 2006 la tutela del niño ahora abandonado pero un juez la obligó a devolverlo a los padres

 
CÓRDOBA, 19 May. (EUROPA PRESS) -
 
La Consejería para la Igualdad y el Bienestar Social de la Junta de Andalucía ya se hizo cargo en 2006 del niño de seis años que ahora vuelve a tutelar, tras ser abandonado durante más de dos semanas en su domicilio de la capital cordobesa por sus padres biológicos, los mismos que, vía sentencia judicial, recuperaron hace tres años a su hijo.

   Según confirmaron hoy a Europa Press fuentes de la Junta de Andalucía, la Administración autonómica, dada las desaconsejables condiciones, en su entorno familiar, en las se encontraba el menor en 2006, decidió hacerse con la tutela del mismo, declarando su desamparo definitivo y lo entregó en "acogimiento preadoptivo" a otra familia.

   Es decir, "la Junta ya se había preocupado anteriormente por el bienestar del menor, pero hubo una sentencia judicial que la conminó al cese de esa situación de acogimiento y a que se devolviera al niño a su familia biológica", algo que hizo la Junta, acatando dicho fallo judicial.

   Ahora, tras el nuevo abandono del menor, se repite el procedimiento que ya siguió por la Junta hace tres años, y por eso, según anunció hoy la delegada de Igualdad y Bienestar Social de la Junta en Córdoba, Silvia Cañero, la Administración andaluza "va a proceder a declarar el desamparo provisional" del menor de seis años que, tras presuntamente ser abandonado por sus padres biológicos durante más de dos semanas en su domicilio, fue rescatado el pasado sábado por la Policía Nacional, tras la denuncia de un vecino.

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lunes, 18 de mayo de 2009

La Junta pagará 140.000 euros a una madre tras retirarle la custodia de sus hijas

 
ABC. SEVILLA  Actualizado Lunes, 18-05-09 a las 19:16
 
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha impuesto a la Junta el pago de una indemnización de 140.000 euros a la familia de Carmen Espejo, tras serle restituida la custodia de sus hijas en 2007 después de que le fuera retirada la misma en 2000 por supuestos malos tratos.
 
La sentencia del TSJA, facilitada hoy a los medios de comunicación, establece una indemnización de 40.000 euros para Carmen Espejo y la misma cantidad para cada una de sus hijas, de 14 y 13 años respectivamente; así como el pago de 20.000 euros para la abuela de las pequeñas, en cuyo domicilio residían cuando fueron declaradas en situación de desamparo por la Junta de Andalucía.
 
Las dos menores fueron separadas de su madre en 2000 tras un informe de la Junta de Andalucía que las declaraba en situación de desamparo basándose en supuestos "malos tratos" por parte de la madre y en las "condiciones marginales" en que vivían, según ha explicado hoy en rueda de prensa el abogado de la familia, Enrique Carrasquilla.
 
La menor de las dos hermanas, que entonces tenía 4 años y padecía una minusvalía psíquica, fue trasladada a un centro de menores, mientras que la mayor fue acogida por una familia de Bollullos de la Mitación en régimen preadoptivo.
 
Apoyándose en los informes del perito judicial, la Audiencia Provincial de Sevilla determinó en enero de 2005 que la situación de las menores en el momento en que fueron separadas de su madre no podía calificarse como desamparo y adoptó las medidas necesarias para devolver la custodia a su madre.
 
El informe realizado por el psiquiatra de la Universidad de Sevilla Pedro Benjumea determinó que las heridas que presentaba la menor y que habían motivado la retirada de la custodia de su madre, respondía al síndrome de Cornelia, enfermedad genética que causó las lesiones.
 
Además, la sentencia del TSJA afirma que la retirada de la custodia de las menores se prolongó "excesivamente" por el retraso de la Administración en el envío de la documentación requerida, por lo que prevé una "indemnización de cuantía moderada" al tratarse de daños "exclusivamente de carácter moral".
 
Sin embargo, el abogado de la familia ha declarado que la sentencia del TSJA es "absolutamente miserable, desproporcionada y ridícula" y ha afirmado que presentarán un recurso de casación ante el Tribunal Supremo solicitando una cantidad total de 1.800.000 euros en concepto de indemnización para Carmen Espejo, sus hijas y la abuela de las menores.
 

domingo, 17 de mayo de 2009

Cruz Roja recibe en quince días más de 300 solicitudes de familias para acoger niños en desamparo

 
LOURDES S. VILLACASTÍN La campaña de acogimiento familiar Cuando una puerta se cierra, otra se abre puesta en marcha por la Consejería de Bienestar Social, Juventud y Vivienda en colaboración con Cruz Roja ha recibido en apenas quince días 313 llamadas de familias interesadas en acoger a un niño canario en situación de desamparo y que actualmente se encuentra bajo la protección del Gobierno.

El objetivo del programa, iniciativa de Cruz Roja e inédito en la comunidad autónoma, es ofrecer a unos 1.146 niños -de 0 a 18 años-, que viven en centros y hogares tutelados por la Dirección General de Protección del Menor, una familia en donde crecer, ser educados y atendidos de manera temporal.

La campaña informativa se puso en marcha el pasado 30 de abril y desde entonces el teléfono que se habilitó para ello (900 878 773) no ha parado de sonar en Cruz Roja. Se espera que en un año unos 90 niños puedan contar con una familia.

La mayoría de las llamadas recibidas hasta el momento proceden de las islas de Gran Canaria y de Tenerife aunque ha habido también personas interesadas que viven en las islas menores.

Olga Nasco, responsable del programa en Cruz Roja, explica que los únicos requisitos previos que se han establecido para el acogimiento es que los solicitantes tengan un trabajo estable, un domicilio y un espacio en donde pueda vivir el menor.

"No hay ningún obstáculo si se es soltero, se vive en pareja sin estar legalmente casado o se es una pareja gay. Tampoco hay tope de edad", dice.

Nasco señala que lo único que tienen que tener claro los solicitantes que quieran acoger a un niño es que se trata de un "acogimiento temporal" y nunca de una "adopción".

La situación de desamparo no significa que el menor no cuenten con una familia biológica sino que ningún miembro de la misma puede hacerse cargo de él. El Gobierno de Canarias, quien tiene la guarda y tutela del niño, deberá solicitar permiso a la familia biológica antes de dar el visto bueno al acogimiento. El menor además mantendrá durante la acogida el contacto que tenía con los miembros de su familia biológica.

Posteriormente, la organización no gubernamental les dará un curso de formación a los solicitantes para que sepan lo qué es el acogimiento y el proceso de integración del niño en un nuevo hogar.

Cruz Roja será también la responsable de evaluarlas a través de dos educadoras, una trabajadora social y una psicóloga a los solicitantes.

El informe de Cruz Roja se remitirá a la Dirección General de Protección del Menor y de la Familia, quien se encargará finalmente de decidir si se concede o no el acogimiento.

El proceso puede estar abierto durante varios meses hasta que las familias acojan en su casa al menor.

El teléfono habilitado para recibir información sobre el programa seguirá abierto para las personas interesadas.

martes, 12 de mayo de 2009

Canarias necesita familias de acogida para 1.200 menores en desamparo

 

Inés Rojas afirma que 2.442 niños y niñas están declarados en desamparo en el Archipiélago, que el 50 por ciento "vive con su familia extensa" y el resto, está a la espera del acogimiento para evitar "crecer en un centro".

ACN PRESS - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA. La consejera de Bienestar Social del Gobierno de Canarias, Inés Rojas, dijo hoy durante un acto público en la capital grancanaria que 1.221 menores de todas las islas están a la espera de lograr una familia de acogida "para evitar que crezcan en un centro". Otros 1.221 también están declarados en desamparo pero "viven con su familia extensa", porque "su familia biológica no reúne las condiciones necesarias para responsabilizarse del menor", explicó.

El Ejecutivo insiste en la necesidad de evitar que los niños crezcan en un entorno desestructurado y para ello ha iniciado una campaña de sensibilización en coordinación con Cruz Roja, para informar a los adultos solicitantes de la adopción de la existencia de esta posibilidad. A través de esta campaña, que se presenta bajo el lema "Cuando una puerta se cierra, otra se abre", las dos instituciones informan y forman a familias solicitantes de la acogida.

Esta medida se incluye dentro de "las organizadas para atender las necesidades de los niños y niñas en el Archipiélago", según explicó esta mañana la consejera, en la rueda de prensa celebrada para informar sobre el V Foro Canario de la Infancia. "Los niños canarios exigen su derecho a vivir en una familia", como reza en el lema de este acto que se celebrará los días 12,13 y 14 de mayo en Lanzarote, y que congregará 213 menores de todas las islas.

El tema central de los debates, decidido en el foro anterior celebrado en La Palma, muestra "el interés de los niños por las relaciones personales", según Rojas, y su crítica a que "muchas veces los adultos nos preocupamos más de dotarlos de cosas materiales y olvidamos los sentimientos".

Durante tres días, 50 menores de Gran Canaria, otros 50 procedente de Tenerife, 24 de Lanzarote, 16 de La Gomera y 25 de cada una de las tres islas restantes, debatirán y expondrán las conclusiones elaboradas en el marco de los foros insulares celebrados los meses previos. En líneas generales, la consejera avanzó, que en las conclusiones de estas citas, los menores se sienten "muy preocupados por la pederastia, los abusos sexuales, el maltrato y el acoso escolar no sólo por diversión sino por raza, cultura o religión".

Los niños y niñas canarias exigen que "no los utilicemos en las separaciones matrimoniales" y les gustaría que "habláramos más con ellos".

sábado, 2 de mayo de 2009

Canarias inicia una campaña para "captar" 80 familias que acojan a menores en desamparo

 

La Consejería no tiene cuantificados el número de casos en desamparo motivados por la crisis pero advierte un aumento de niños en "pre riesgo"

   SANTA CRUZ DE TENERIFE, 30 Abr. (EUROPA PRESS) -

   La consejera de Bienestar Social, Juventud y Vivienda del Gobierno de Canarias, Inés Rojas, expuso este jueves en Santa Cruz de Tenerife los detalles del convenio suscrito con Cruz Roja para iniciar una campaña de "captación y sensibilización" para potenciar el acogimiento de menores en desamparo en el archipiélago y que pretende que al "banco de familias acogentes" se sumen 80 núcleos familiares.

   Rojas detalló en rueda de prensa que actualmente en las islas hay un total de 2.442 menores en desamparo y que de ellos 1.275 niños están acogidos por sus familias extensas, es decir, por familiares próximos, mientras 1.147 se encuentran en centros dependientes de la Consejería. Además informó de que en los últimos años unas 300 familias se han sumado ya a esta iniciativa.

   En esta línea, insistió en recalcar que el mecanismo del acogimiento familiar "en ningún caso supone el derecho a una adopción". Asimismo Rojas recordó que el convenio firmado a finales de 2008 con Cruz Roja supone no sólo una "oportunidad" para los menores, sino también para aquellas familias que se hagan cargo de ellos. "Es un salto cualitativo y no se pierde una familia, sino que se gana otra", aclaró.

   De igual forma, la consejera subrayó que se priorizará a aquellos niños que tengan hermanos o que por la situación coyuntural de la crisis económica sus padres se hayan quedado en paro. Aquí puntualizó que la Consejería "no tiene cuantificada" la incidencia de la crisis en el aumento de menores en desamparo, pero sí recalcó que sí se sabe a través de los equipos de Servicios Sociales municipales que ha subido el número de niños en "pre riesgo". Además, adelantó que las familias recibirán una media de 20 a 40 euros, con un mínimo de 12 euros.

CON LAS FAMILIAS BIOLÓGICAS

   La campaña que arranca este miércoles consta de tres fases. Así la primera es la presentación de la misma para luego comenzar una iniciativa de "información y formación" para que las personas que estén dispuestas a colaborar "sepan lo que se pretende". Por último se llegaría al acogimiento. "Este proceso se hará siempre con las familias biológicas", sentenció para concluir que se trata de una promoción "duradera".

   Por su parte, el presidente autonómico de Cruz Roja, Alejo Trujillo, explicó que serán los comités locales de la ONG quienes informarán o a través del teléfono 900 878 773 --operativo 24 horas-- por lo que la campaña se extiende a la totalidad del territorio del archipiélago. Además puntualizó que no habrá diferenciaciones entre familias "urbanas y rurales".

CASO PIEDAD

   Por último, la consejera de Bienestar Social informó de que no tiene constancia de que a raíz del denominado 'caso Piedad' haya existido una disminución de familias que solicitan acoger un menor en las islas. Además recalcó que la iniciativa impulsada ahora hunde sus raíces en la "necesidad" de mejorar la actual situación, aunque calificó como "éxito" que en las islas 1.275 menores en desamparo estén en con sus familias extensas.

   También aclaró que el caso de Piedad era el de un acogimiento "preadoptivo" mientras que los de la campaña presentada hoy "no tienen nada que ver con la adopción".

 

Un programa de acogimiento de urgencia ofrecerá una familia a niños con medidas de protección hasta que se resuelva su situación

http://www.gacetaslocales.com/noticia.asp?ref=97818

Por Europa Press
El nuevo 'Programa de Acogimiento de Urgencia' ofrecerá a los niños que cuentan con una medida de protección, una alternativa familiar frente a su ingreso en una residencia familiar hasta que los servicios sociales resuelvan su situación y adopten la medida más estable para el menor, ya sea su regreso con su familia biológica, un acogimiento familiar permanente o una adopción, informó la Comunidad de Madrid.

La consejera de Familia y Asuntos Sociales, Engracia Hidalgo, señaló que desde el Gobierno regional tienen la "firme convicción" de que "con quien mejor puede estar un niño es con una familia, y por ello se procurará que así sea siempre que sea posible, ya que la vida en familia aporta unos valores difícilmente sustituibles".

Para garantizar el máximo bienestar de los menores, los psicólogos y trabajadores sociales del Instituto Madrileño del Menor y la Familia (IMMF) están formando a las primeras familias interesadas en participar en este nuevo programa regional de acogimientos. Además de las charlas informativas y las entrevistas psicosociales pertinentes, los profesionales del IMMF impartirán un curso específico obligatorio de 16 horas como mínimo para ofrecerles técnicas sobre el cuidado de los menores y ver el manejo de los potenciales acogedores ante diversas situaciones de la vida cotidiana.

"Se les formará también en materias jurídicomédicas y educativas para que sepan abordar aspectos como la alimentación, sueño e higiene del niño y se les enseñarán técnicas para dar masajes infantiles con el objetivo de estimularle, facilitar su aprendizaje y mejorar su psicomotricidad", explicó Hidalgo.

Por ello y para que asuman las raíces biológicas del menor que van acoger y sean conscientes del retorno del niño, ya sea con su familia biológica o con otra familia de acogida permanente, una educadora de bebés les preparará psicológicamente para asegurar el mejor proceso de recepción y despedida del pequeño. El curso de formación concluirá con una visita a una residencia infantil de la Comunidad de Madrid guiada por los profesionales.

FAMILIAS ACOGEDORAS DE URGENCIA

El 'Programa de Acogida de Urgencia' está pensado para acoger menores de entre 0 y 6 años. Las personas interesadas en ser acogedores de urgencia deberán cumplir los mismos requisitos que para el resto de los programas de acogida que tiene en marcha la Comunidad de Madrid, con dos salvedades, y es que tendrán que ser necesariamente parejas, ya que se exige la disponibilidad permanente de una persona, y, por otra parte, la diferencia de edad máxima entre los acogedores y los menores se aumentará para estos casos de los 40 a los 56 años.

Aunque no se fijará un plazo máximo de duración del acogimiento urgente, los expertos aconsejan que éste no se prolongue más de seis meses para que el niño pueda bien iniciar lo más pronto posible a su nueva vida con una familia adoptiva o de acogida permanente, o bien regresar con sus padres biológicos si se ha resuelto la situación que dio origen a que la Comunidad de Madrid asumiera la tutela.

A las familias que al final sean seleccionadas, y declaradas idóneas por la Comisión de Tutela para participar en el 'Programa de Acogimiento de Urgencia' se les dará una ayuda permanente de 13 euros diarios para compensar su disponibilidad permanente a recibir a un menor desamparado en cualquier momento del año. En caso de que el acogimiento se llegue a efectuar, las parejas recibirán, mientras tengan al pequeño consigo, 25 euros diarios, en caso de ser un niño; 35 euros, si son dos; y 43 euros, si tienen a su cargo dos o más tutelados.

También se garantizará a las familias acogedoras un periodo de descanso de al menos una semana entre acogida y acogida, que será mayor en función del tiempo que el último menor haya permanecido en su hogar.

Al tratarse de un programa piloto, en un principio se seleccionarán únicamente a cinco familias que deben cumplir todos los requisitos establecidos y acudir al curso de formación, de las que principalmente se valorará su capacidad para colaborar en el cuidado puntual de un menor, más que su deseo de formar una familia con carácter indefinido.

Todas las familias que quieran participar en el programa pueden acudir al Instituto Madrileño del Menor y la Familia, en la Gran Vía, 14, en el teléfono 902 02 44 99, o en el email acogimientos.familiares@madrid.org

Más de 300 niños sevillanos quedaron en desamparo en 2008

 
Qué!, 27 de abril de 2009.
 

La Delegación de Igualdad debe actuar cuando los niños quedan privados de la asistencia moral y material que necesitan ofreciéndoles una familia acogedora o una plaza en un centro de protección.

El Servicio de Protección de Menores de la Delegación de Igualdad actúa en las situaciones en las que los menores se encuentren privados de la necesaria asistencia moral o material. Durante 2008, un total de 313 menores vivieron esta situación, por lo que fueron declarados en situación de desamparo.

Los motivos fueron el abandono voluntario del menor por parte de su familia, ausencia de escolarización, malos tratos, abusos sexuales, inducción a la mendicidad o drogadicción, entre otros. La Delegación de Igualdad asume la tutela del menor en desamparo. Para los padres supone la suspensión temporal de la patria potestad.

Algunos padres no pueden hacerse cargo de sus hijos. La Junta asume la guarda del menor cuando quienes tienen potestad sobre él lo soliciten, justificando que no pueden atenderlo por enfermedad u otras circunstancias graves, o cuando lo estime el juez en los casos en que proceda.

La guarda la puede ejercer, o bien, el director del centro en el que el menor es internado, o bien, las personas que lo reciban en acogimiento. El año pasado se registraron siete procedimientos de guarda en Sevilla, que se resolvieron con acogimientos familiares o residenciales o con adopciones.

Las medidas de desamparo son adoptadas tras la elaboración de informes muy exhaustivos. Siempre se busca el mayor bienestar de los menores, por lo que la primera opciónsuele ser el acogimiento en familia extensa, es decir, a través de sus abuelos, tíos o hermanos mayores.  En 2008 se tomaron 480 medidas de protección.

Una segunda opción es el acogimiento familiar. Se trata de familias que se ofrecen voluntariamente para tener en sus domicilios a estos menores durante el tiempo que sea necesario. En Sevilla hay 59 familias acogedoras (21 de ellas, de urgencia) y 56 acogimientos formalizados.

Cuando un menor se encuentra en desamparo y no puede ser acogido por su familia, la Junta cuenta con centros de protección, así como otras casas de entidades colaboradoras  para llevar a cabo un acogimiento residencial. Igualdad dispone de 56 centros en la provincia con 463 plazas, de las que 445 están ocupadas.  

En cualquier caso, la vuelta del menor con su familia biológica es fruto de un proceso lento y muy estudiado en el que los servicios de Prevención, Comunitarios y las familias trabajan en programas conjuntos para procurar el menor trastorno posible a los niños afectados.

martes, 7 de abril de 2009

Marta Pintos: “Lo más gratificante es ver que los niños puedan vivir su infancia

 

MAR MERA • SANTIAGO

Marta Pintos lo tiene claro. Lo más satisfactorio de su labor como trabajadora social del Programa de Acogimiento Familiar que lleva a cabo Cruz Roja en Santiago es "darles infancia a muchos niños", además, por supuesto, de que "regresen con su familia biológica, que es nuestro objetivo". Lleva cuatro años lanzando SOS para que parejas, matrimonios o solteros se animen a llevar a sus hogares de forma temporal a niños que viven en centros tutelados debido a diversos problemas de desamparo, por abandono por parte de sus padres o debido a abusos o problemas económicos o de drogadicción. Sabe que este acto "es de solidaridad puro y duro" porque, a diferencia de la adopción, no es cuestión de "querer ser padre o madre" de un niño, sino de darle un hogar durante un tiempo a estos menores que, como ella reconoce, "no viven como tales porque no están en un ambiente familiar". Ahora busca familias para acoger a grupos de hermanos, el más numeroso de cuatro. Una tarea difícil, pero que no ve imposible, ya que Marta es optimista en cuanto a la solidaridad social.

_ El Programa de Acogimiento Familiar funciona desde hace cuatro años en Santiago, ¿cuál es el objetivo?

_ Buscar familias, ya sea monoparentales o no, que puedan atener a niños y niñas que por diferentes circunstancias no pueden estar viviendo con sus padres, por lo que están en centros tutelados por la Administración. Es un programa que tiene una buena acogida pero en 2008 de las cien entrevistas que hicimos solo quedaron tres familias acogedoras.

_ ¿Cuáles son esas circunstancias de las que hablas? ¿Problemas de drogadicción, malos tratos...?

_ Son múltiples causas, aunque los malos tratos, afortunadamente, son los menos. Además, cuando se dan situaciones muy graves de malos matros suelen ir directamente al programa de adopción, porque lógicamente no tiene sentido que mantengan una vinculación con quien los maltrata. Lo más habitual es por negligencias, es decir, niños que no son alimentados o vestidos adecuadamente o a los que dan pautas educativas inadecuadas.

_ Con la crisis económica, ¿se ha acentuado el caso de padres que no puedan atender a sus hijos?

_ Gente con problemas económicos que deben recurrir a la Administración para que se hagan cargo de sus hijos hasta que solucionen su problema es algo que estamos notando, pero no ahora, sino desde hace ya uno o dos años. Hay que tener en cuenta que al problema del dinero se une que muchas son familias monoparentales, que no cuentan con apoyos, por lo que no tienen con quién dejar a sus hijos. Puede ser el caso de una madre soltera que sólo encuentre trabajo como interna y no pueda estar con su hijo. También hay papás solos y que trabajan en el mar, por lo que les es incompatible el cuidado de sus hijos.

_ Seguro que para muchos padres es difícil separarse de sus hijos porque tienen problemas de drogadicción o con la Justicia, pero supongo que será todavía más duro para estos padres solos a los que te refieres.

_ Es muy duro, porque eres buena madre o buen padre y estás educando más o menos bien a tu hijo pero ves que es imposible. Pero también son los acogimientos más fáciles porque los progenitores son los que demandan este programa y la relación con la familia acogedora es muy fluida y muy buena. Pero no me canso de repetir que en Galicia tenemos mucha experiencia en estas cosas, porque quién no conoce a una familia que se ha hecho cargo del niño del vecino o unos abuelos de sus nietos...

_ Pero en este caso, cuando hay vínculos familiares ¿el menor no se puede quedar con sus tíos o abuelos?

_ Hay miles de acogimientos de familia extensa en Galicia. Pero antes se hacía de una manera más o menos irregular, y ahora está más controlado por la Administración. No hay que olvidar que en la época más negra de las drogas en Galicia cuántas abuelas se quedaron al cuidado de sus nietos... Pero no eran tutoras legales para, por ejemplo, algo tan simple como inscribirlos en el colegio. Al estar tutelados por la Administración o en guarda ya tienen permisos, funciona de forma diferente.

_ ¿Cómo viven estos niños salir de su casa, ir a un centro y después ir con una familia de acogida? Porque es un proceso complicado.

_ No es tan duro como podamos pensar los adultos. Los niños lo único que necesitan es información. Cuando la tienen no presentan ningún problema, ni traumas. Tienen una capacidad de adaptación asombrosa. Además, de pequeño lo que más te hace sentir seguro es que alguien te cuide, ver que perteneces a un sitio... Muchas familias acogedoras me comentan que cuando llegan a sus casas no se comportan como niños. Vienen de estar en un centro, claro que no hablamos de Oliver Twist, ya que están bien cuidados, pero no están en un ambiente familiar. Cuando llegan a un hogar de acogida aprenden a jugar, a ser trastes, a ser lo que son, niños.

_ Llevas cinco años al frente del programa, ¿hay alguna novedad?

_ Sí. Desde mayo del año pasado todos los bebés de madres que renuncian a ellos y que se van a llevar al programa de adopción pasan a acogimiento primero. La ley establece que estas madres disponen de un mes para meditar sobre la renuncia, y lo que la Administración quiere evitar es que ese tiempo lo pasen los recién nacidos en un centro tutelado.

_ ¿Qué tal funciona?

_ Estupendamente. De hecho, ya se acogieron quince bebés.

_ ¿Hay más novedades?

_ Otra modalidad nueva es buscar a familias que acojan a niños de cero a tres años para acogimientos simples, es decir, que no tienen por qué ser de larga duración, ya que la directriz de la Administración es que ningún niño de estas edades ingrese en un centro, aunque sea por poco tiempo.

_ Ahora buscáis además de a familias para niños solos, también para grupos de hermanos. ¿Es lo que más urge?

_ Es lo más complicado. Tenemos un grupo de cuatro hermanos, otro de tres y algunos de dos. No es fácil acoger a tantos niños, aunque hay parejas, incluso con hijos, que lo hace. Una buena opción sería poder reunir a familias de la misma zona, por ejemplo de Teo, para que los niños vayan al mismo cole o al mismo parque a jugar, así no perderían su vínculo familiar.

mmera@elcorreogallego.es

 
 
 
 

sábado, 4 de abril de 2009

Trescientos menores esperaban una familia el pasado año acogidos en centros asistenciales

 
 

I. OLAIZOLA. PALMA. La Ley de Protección del Menor establece que los niños de familias desarraigadas que no pueden hacerse cargo de ellos deben estar, en la medida de lo posible, arropados en núcleos familiares propios o ajenos.
Esta recomendación se cumple a medias en Mallorca donde en el año 2008, según datos facilitados por el Servei de Menors del Consell, había alrededor de 300 menores acogidos en centros residenciales del propio Consell o privados con los que se han llegado a convenios a la espera de ser acogidos por alguna familia.
En lo que se refiere a los programas de acogimiento en activo, el pasado año había 61 menores en familias canguro ajenas con carácter provisional de hasta dos años de duración, 49 en familias ajenas con una intención más definitiva, 322 en familias propias y otros 14 en familias ajenas pero con carácter temporal, esto es, durante fines de semana o determinadas épocas del año para sumar un total de 446 menores acogidos en alguna de estas modalidades.
Gori Estarellas, director ejecutivo de Protección al Menor y Atención a la Familia dependiente del Institut Mallorquí d´Afers Socials (IMAS), señaló que "nuestra primera actuación consiste en valorar a través de los servicios sociales los riesgos de maltrato por negligencia o por otras circunstancias a los que está expuesto el menor, siempre con el objetivo de intentar preservar el núcleo familiar biológico".
Pese a ello, Estarellas cifró en unas 170 las declaraciones de riesgo cada año y que, en 2008, en Mallorca se realizaron 140 declaraciones de tutela por las que la Administración asume hacerse cargo del menor provisionalmente al valorar que sus familias biológicas no pueden hacerlo. No obstante, Estarellas recalcó que "los servicios sociales trabajan con las familias biológicas, a través del servicio de capacitación parenteral, para que recuperen a sus hijos. Además, en lo que atañe a los acogimientos temporales, intentamos que los menores de cero a tres años no pasen en ningún momento por un centro de acogida sino que vayan directamente de su familia a una canguro".
En lo que se refiere a los centros residenciales, el director de Protección al Menor señala que el IMAS cuenta con 85 plazas repartidas entre dos centros de primera acogida con 55 plazas y tres Llars de la Infancia con otras treinta. Asimismo, se han firmado convenios con otros dieciséis centros externos que disponen de otras 245 plazas. "Todas estas infraestructuras suelen estar ocupadas al 90%, por lo que estaríamos hablando de que unos trescientos menores se encuentran en esta situación de acogimiento temporal en centros residenciales", admitió Estarellas.

miércoles, 25 de marzo de 2009

La urgente reforma de la patria potestad

 
MARÍA DEL MAR CALVO 23/03/2009
 

El grado de desarrollo de una sociedad se mide, entre otros parámetros, por la protección que ésta ejerce sobre los menores. En nuestra cultura latina las familias los protegen y cuidan, pero cuando esta obligación se incumple, surge el deber de los poderes públicos de intervenir y de velar por ellos.

Algo no va bien, cuando anualmente se declaran en situación de desamparo una media de 30.000 niños, muchos de ellos "institucionalizados", es decir, que viven en centros públicos de acogida en lugar de en el seno de una familia. Se trata de menores a los que el sistema teóricamente defiende pero que en la práctica resultan invisibles y sin voz, con la consecuencia de que muchos de ellos pasan la mayor parte de su vida internados en los centros públicos incluso hasta la mayoría de edad -momento en que dejan de estar tutelados por la Administración-, con las secuelas que podemos imaginar.

¿Debemos -la sociedad en su conjunto- implicarnos para abordar el reto de cambiar esta situación? Indudablemente. Para ello, es preciso revisar las actuaciones y el modelo de protección para la infancia desfavorecida desarrollado en los últimos 20 años, y reconocer sus luces y sus sombras. Fijemos entre todos el modelo de protección de la infancia desfavorecida que estamos dispuestos a elaborar y desarrollar, bajo la premisa del interés superior del menor, que debe presidir todas las actuaciones. Las obligaciones de los padres para con los hijos están perfectamente delimitadas en la legislación, pero existe una gran confusión social sobre los derechos que los progenitores tienen sobre ellos.

Es ineludible y urgente realizar reformas legales, especialmente de la patria potestad, estableciendo causas tasadas de privación (en lugar de la mera suspensión de ejercicio, como ocurre actualmente) que faculten y obliguen a los responsables de protección de la infancia a su aplicación. Es inconcebible un sistema como el vigente, donde un padre o madre que no se preocupa por sus hijos y permite que estén institucionalizados pueda rechazar la convivencia del menor con otra familia; y, cuando el acogimiento familiar se produce sin su consentimiento, se generan en el hijo graves conflictos emocionales y de lealtades parentales. Es imprescindible que la gestión y la defensa de la infancia desfavorecida estén presididas por las garantías de los derechos de los propios menores, diferentes a los de la familia en que nacieron. En la actualidad este control está en manos de las fiscalías de menores con deficiencias singulares.

El sistema de protección debe evolucionar para convertirse en estrategia de políticas sociales de futuro. Para ello los costes deben ser considerados verdaderas inversiones y no meros gastos solidarios o asistenciales. Es preciso avanzar en modelos de gestión integral con apoyos técnicos multidisciplinares suficientes, unidos a mecanismos de seguimiento y control efectivo para que los niños se desarrollen en el seno de una familia. Para ello sería preciso modificar las leyes permitiendo que las administraciones competentes puedan establecer directamente los acogimientos familiares de los menores, sin previa autorización judicial, sin perjuicio del derecho de las familias biológicas a recurrirlo. Los derechos del menor no son los únicos que deben tenerse en cuenta en el nuevo marco, pero sí son los más importantes.

María del Mar Calvo es abogada y presidenta de las asociaciones de padres adoptantes Daga y Laluna. www.unionlaluna.org

El sistema de protección de niños deja sin familia a 14.000 menores

 
 
Las comunidades internan a tres de cada cuatro desamparados - Una comisión del Senado estudia cómo favorecer acogimientos familiares y adopciones

MÓNICA CEBERIO BELAZA - Madrid - 23/03/2009

El sistema de protección de menores en España hace agua. Hay pocas adopciones nacionales -apenas unas 900 cada año-, los trámites son lentos, no hay suficientes acogimientos familiares y más de 14.000 niños desamparados y tutelados por el Estado viven en centros, en ocasiones durante toda su infancia y adolescencia, a pesar de que la Ley de Protección del Menor dice que los chicos deben estar en familias y que sólo cuando esto no sea posible o conveniente la Administración puede optar por una residencia - de forma provisional y durante el menor tiempo posible-. Por otro lado, y a pesar de todos estos niños sin hogar, España está a la cabeza en adopciones internacionales: se han constituido más de 23.000 entre 2003 y 2007. El Senado ha puesto en marcha una comisión para tratar esta cuestión, analizar los fallos y preparar las reformas legales que sean necesarias.

En España había unos 33.000 menores tutelados por el Estado en 2007, bien por haberse quedado sin padres o porque estos no podían atenderlos de forma adecuada. De ellos, 14.000 estaban en centros y 19.000 en hogares, según datos ofrecidos por la directora general de las Familias y de la Infancia, Amparo Marzal. Pero, de los niños que entran nuevos en el sistema cada año, tres de cada cuatro van a una residencia, según los datos del último Boletín Estadístico de Protección a la Infancia del ministerio, con cifras de 2006. Ese año hubo 10.621 altas en acogimiento residencial y tan sólo 3.399 en acogimientos familiares. La fórmula que legalmente apenas debería usarse, el ingreso en un centro, es la mayoritaria.

"Lo peor es que asumimos esta realidad como normal cuando no lo es", señala Jesús Palacios, catedrático de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Sevilla. "España es la excepción, no la regla. Aquí los niños son los grandes olvidados del sistema. Son invisibles. En el resto de Europa lo chocante es que estén en instituciones. La mayor parte de los países hace años que reformaron el sistema y que tienen a prácticamente todos los niños en familias".

En Reino Unido, por ejemplo, los centros casi han desaparecido. Hace más de 20 años que el país reformó el sistema de arriba abajo y acabó con los orfanatos. Siguen existiendo residencias para menores con graves problemas de conducta que necesitan tratamiento terapéutico o para chicos que han sido tutelados por el Estado ya en la adolescencia tardía, pero la gran mayoría van directamente a familias. Incluso los extranjeros que llegan al país como inmigrantes.

"El municipio en el que está el aeropuerto de Gatwick tiene organizado un sistema para llevar desde el primer momento a los menores no acompañados que acaban de aterrizar a una casa de acogida, para que no tengan que pasar por un centro", explica el catedrático Jesús Palacios. El acogimiento está profesionalizado -lo que significa que se da formación a las familias y se les remunera por el servicio- y hay muchas más facilidades que en España para la adopción. "La diferencia con España es cómo se reparten los recursos", prosigue el profesor Palacios. "Reino Unido está volcado en los acogimientos y las adopciones nacionales, y por eso encuentran familias para todos los menores. En España el sistema nunca se ha propuesto resolver el problema. Se dice que no hay familias acogedoras, pero no se buscan. Y las que hay no tienen el apoyo suficiente. La media de los contactos de los servicios sociales con las familias de acogida que no conocen previamente al menor es apenas de tres seguimientos cada dos años. Si los acogedores son familiares del chico, la cifra se reduce a una llamada o visita cada dos años. Faltan recursos, psicólogos, trabajadores sociales".

Hay pocas familias en España que se deciden a acoger a un niño con el que no tienen ninguna relación: el 80% de los acogimientos son dentro de la familia extensa del menor (tíos, primos, hermanos mayores de edad...) y sólo el 20% se inserta en una nueva familia. En estos casos, muchas veces el niño acaba volviendo al centro porque la familia de acogida lo devuelve: o los nuevos hermanos no le aceptan o hay problemas de convivencia o la situación con la familia biológica es difícil. Tres de cada cuatro menores que pasan de una familia de acogida a un centro lo hacen porque los acogedores así lo desean, lo que resulta indicativo de la falta de apoyo de las autoridades hacia las familias que dan el paso de abrir su casa a un menor desamparado.

Otras veces, los jueces obligan a la familia de acogida a entregar al niño a unos padres biológicos que en realidad siguen sin estar preparados para hacerse cargo de su hijo, como lo demuestra el hecho de que en el 71% de estos casos el menor acaba volviendo más pronto o más tarde a un centro y siendo otra vez tutelado por el Estado.

"Es el otro gran debate pendiente", señala Mario Bedera, senador socialista y miembro de la recién creada comisión especial para el estudio de la adopción nacional y otros temas afines. "Hay que resolver cómo conjugar los derechos de la familia biológica con los derechos de los menores. Los jueces en España muchas veces dan una primacía excesiva a los lazos biológicos, pero lo que hay que evitar es el peregrinaje de los niños por familias y centros. Hay que procurarles estabilidad, ya sea con su propia familia o con una nueva".

Los conocidos casos de Piedad o el niño de El Royo son claros exponentes de este problema. Piedad fue apartada de su madre biológica a los siete meses. Estuvo en dos centros distintos hasta los tres años y después pasó a vivir con una familia tinerfeña en régimen de acogimiento preadoptivo. Pasó tres años con ellos, tras los cuales la madre biológica la reclamó de nuevo. Piedad volvió con su madre por orden judicial y la madre de acogida fue condenada por un delito de desobediencia, por negarse a entregar a la niña. Un año después, en octubre de 2008, la madre biológica pidió que la niña volviera de nuevo a un centro por falta de recursos económicos. Piedad vuelve a estar sin hogar. Un peregrinaje similar ha vivido el niño de El Royo en sus primeros 10 años de vida.

Con el texto de la Ley de Adopciones Internacionales, de 2007, se aprovechó para poner límites a los derechos de las familias biológicas. Ahora tienen dos años para pedir que se anule la declaración de desamparo del menor y que éste vuelva con ellos. Una vez pasado este plazo, decae su derecho y el niño sólo podrá volver con ellos si la administración entiende que esta solución es la mejor. En los próximos años empezará a verse si esta medida ha funcionado y se ha logrado una mayor estabilidad para los niños.

Otro problema que también debe resolverse se refiere a las enormes diferencias que las distintas comunidades autónomas dan a los menores. La legislación es la misma para todos, la Ley de Protección Jurídica del Menor de 1996, pero cada uno la aplica en función de sus prioridades y recursos, según explicó en el Senado Amparo Marzal, directora general de las Familias y la Infancia. "Es difícil establecer indicadores comunes que permitan evaluar las distintas medidas de protección y realizar seguimientos adecuados", señaló.

Los Defensores del Menor de Madrid, Arturo Canalda, y de Andalucía, José Chamizo, también han comparecido en el Senado, que pasará todo este año escuchando a los expertos para poder hacer los cambios legales necesarios antes de que acabe la legislatura. En algo coincidieron todos los senadores durante la primera sesión: el sistema, tal y como está, no funciona.

 

domingo, 22 de marzo de 2009

El niño corría inminente peligro"

 

Los servicios de infancia de la Diputación alavesa actuaron con celeridad debido "al inminente peligro que corría el niño". Tal es la contestación que la institución foral ofreció al Ararteko, cuando éste le requirió información sobre el caso. El Ejecutivo no quiso ayer realizar ningún tipo de declaración sobre el caso a este periódico y se remitió al expediente abierto.

En su informe al Defensor del Pueblo vasco, la Diputación motiva su decisión en la incapacidad de la pareja de mantener al bebé en buenas condiciones. "La intervención del Consejo del Menor se ha realizado con celeridad dada la información de inminente peligro que corría el niño, su corta edad, especial vulnerabilidad, incapacidad de la figura materna de reconducir la situación de desprotección del niño, la reconocida problemática adictiva del padre que imposibilitaba la adecuada toma de decisiones respecto al bebé y las condiciones de alojamiento", indica. "La Diputación", prosigue, "ha utilizado los resortes que permite la ley para actuar en beneficio e interés del más necesitado de protección, evitando perjuicios que podían cronificarse por tener un mal pronóstico".

Una vez que el Ejecutivo foral toma su decisión de declarar el desamparo, los abuelos maternos presentaron una solicitud de acogimiento familiar, sin que hayan recibido respuesta hasta ahora. El Ararteko apremia a los servicios alaveses a que resuelvan con urgencia esta petición y también la solicitud de revisión del régimen de visitas establecido a los padres y a los abuelos maternos.

A la hora de actuar, la Diputación ha aplicado el procedimiento de urgencia previsto en la Ley de Atención y Protección a la Infancia y Adolescencia, aprobada por el Parlamento vasco en febrero de 2005. Este procedimiento le faculta a una intervención inmediata cuando se da una situación de "desprotección grave para el niño, niña o adolescente, en lo que a su integridad física o psíquica se refiere".

El artículo 59 de dicha ley indica, en concreto, que la Diputación debe dictar la resolución de desamparo siempre que se encuentre "suficientemente acreditada" y acto seguido tendrá que "asumir la tutela". La ley precisa que se debe escuchar la versión del menor y si no es posible, como en el caso de un bebé, conocer lo que ocurre a través de personas que, por su profesión y relación de especial confianza, puedan saber lo que está ocurriendo.

La norma prevé que la determinación por los servicios sociales de las situaciones de riesgo para los menores debe realizarse mediante la aplicación de instrumentos técnicos, protocolos de valoración y coordinación de las actuaciones administrativas.

Sin embargo, en el análisis del expediente y en la información recibida, al Ararteko no le consta que se haya utilizado "ningún instrumento técnico adecuado para valorar la situación de desamparo en el caso de bebés o de niños menores de 12 meses".

miércoles, 18 de febrero de 2009

Asuntos Sociales defiende el funcionamiento correcto de la protección de menores en Navarra

http://www.diariodenavarra.es/20090218/navarra/asuntos-sociales-defiende-funcionamiento-correcto-proteccion-menores-navarra.html?not=2009021814065669&idnot=2009021814065669&dia=20090218&seccion=navarra&seccion2=sociedad&chnl=10&ph=14

- La consejera Maribel García aseguró que el sistema cuenta cun una alta coordinación y una importante dotación de recursos - Coincidió con el resto de grupos parlamentarios en que es preciso mejorar y mantener una actitud alerta

Navarra dispone de un sistema de protección de menores que "funciona correctamente", que cuenta con un "alto grado de coordinación" y una "importante dotación de recursos humanos y económicos", según ha sostenido hoy la consejera de Asuntos Sociales, Familia, Juventud y Deporte, Maribel García. La consejera se ha pronunciado en ese sentido en una comisión parlamentaria en la que ha coincidido con los grupos parlamentarios en que pese a los resultados "positivos" es preciso "mejorar" y mantener una actitud "vigilante".


A petición del grupo socialista, ha informado sobre los diferentes programas y recursos existentes en la Comunidad foral, así como sobre su coordinación, planificación y evaluación y la integración de este sistema en la Cartera de Servicios.

Con los datos facilitados los portavoces parlamentarios han puesto de manifiesto su satisfacción por el funcionamiento del sistema y han mostrado su "tranquilidad" por el hecho de que en Navarra no se detecten irregularidades como ha sucedido en otras comunidad autónomas.

En primer lugar García ha explicado que el sistema vigente de actuación en materia de atención y protección a la infancia y adolescencia no se entendería sin el plan aprobado en los años 2001 y 2002 y ejecutado en el periodo 2002-2006 y evaluado secuencial y globalmente a lo largo de ese periodo en el 2007.

Ese plan se ejecutó con un presupuesto para el programa de Menores que alcanzó los 9,2 millones de euros y desde entonces la partida ha ido incrementándose en cada ejercicio, según la consejera, quien ha subrayado que hasta el 2011 el presupuesto destinado a la protección de menores se habrá incrementado en un 90,63 por ciento.

Según los datos que ha aportado, en el 2008 el programa especializado de intervención familiar atendió a 119 menores en 50 familias y el programa de acogimiento familiar contó con 228 familias acogedoras y 254 menores acogidos.

Respecto a la adopción nacional ha señalado que en el 2008 se contabilizaron 249 familias solicitantes de adopción y hubo 4 autos de adopción y 16 acogimientos preadoptivos y de la adopción internacional ha indicado de los 74 menores adoptados en Navarra 16 procedían de China, 14 de Rusia, 11 de Etiopía, 10 de Perú, 10 de Ucrania, 5 de Brasil, 3 de Colombia, 2 de Bolivia, 2 de Kazajstan y 1 de India.

Dentro del programa de acogimiento residencial, "el recurso de mayor impacto institucional, a la par que el de mayor coste económico y el que se utiliza más restrictivamente, fueron asistidos un total de 387 menores.

En el 2008 además se ejecutaron 273 medidas judiciales en medio abierto, a las que hay que añadir otras 53 que continuaban del 2007, y entre ellas destacan 86 de libertad vigilada, 99 de servicios en beneficio de la comunidad y 56 tareas socioeducativas.

Al respecto la consejera ha precisado que Navarra cuenta con un centro de menores para el cumplimiento de estas medidas judiciales que cuenta con diez plazas y en estos momentos se está construyendo un nuevo centro con capacidad para veinte plazas con una inversión de 6 millones de euros.

En 2008 además se realizó la valoración de 35 familias con 48 menores para "despistaje de posibles situaciones de abuso sexual y maltrato grave" con el resultado de 9 casos de abuso sexual que afectaron a 13 menores y se trabajó con 26 casos desde la vertiente terapéutica.

La consejera ha detallado además los resultados del programa desarrollado con los diez menores que fueron acogidos a través de un acuerdo con la Comunidad de Canarias y ha resaltado "los buenos resultados obtenidos".

En este sentido ha pedido "responsabilidad" a los grupos parlamentarios a la hora de pedir un incremento del número de jóvenes acogidos, ya que "sería fácil pedir que vengan más, pero difícil conseguir buenos resultados".

La necesidad de formar a los profesionales que atienden a estos jóvenes y garantizar sus condiciones laborales, así como apoyar a las familias que les acogen, extender los servicios a toda la comunidad y atender las necesidades específicas de quienes presentan problemas de salud mental han sido algunas de las cuestiones en las que han incidido los portavoces parlamentarios. EFE

Tortosa: «Estos niños son muy agradecidos»

 
16.02.09 - M. F. J. | MURCIA
 
Cuando un niño llega al centro de acogida lo hace con muchas carencias. Diego Tortosa, director de los tres de Santo Ángel, lo sabe muy bien. «Son tímidos, no aceptan caricias del adulto, hacen gestos de defensa...». Una situación que cambia radicalmente después de haber pasado por el programa de ayuda. «Estos niños son muy agradecidos».
Y es que cuando el autocontrol de los padres es inexistente y las situaciones se complican, la única manera de proteger a estos menores es acogerlos y ofrecerles toda la ayuda posible. «Ellos son conscientes del problema que tienen en sus familias, pero cuando ven que tienen cariño cambian su actitud radicalmente».
En el centro de acogida de La Albatalía conviven 18 menores. Al menos cuatro niños, dos parejas de hermanos, van a pasar a acogimiento. «Si las condiciones familiares cambiasen, pero sabemos que va a ser muy difícil, eso no se ejecutaría».
Por eso, el trabajo psicológico con los niños es fundamental. «Se necesita profesionales muy cualificados porque tratamos con casos muy complicados».

Migraciones con cara de niño

 
La llegada a España de menores extranjeros no acompañados «lejos de ser el fin de su aventura, puede suponer el comienzo de un penoso calvario»
 
MANU MEDIAVILLA | COLPISA. MADRID
 
«Niños y adolescentes están sustituyendo al padre y la madre en la estrategia migratoria» de muchas familias que viven al sur del Estrecho, «la frontera más desigual del mundo» entre la pobreza africana y la riqueza europea. Lo apunta Isabel Lázaro, directora del Encuentro sobre Menores Extranjeros No Acompañados (MENA) celebrado esta semana en la Universidad Pontificia Comillas. Para Lázaro, la llegada a España de esos chavales, lejos de ser «el final de su aventura migratoria, es en muchos casos el comienzo de un penoso calvario» por la tensión entre legislación de extranjería y obligaciones internaciones de protección de la infancia.
De hecho, advierte la profesora de Derecho Internacional Privado y directora de la Cátedra Santander de Derecho y Menores, ni las normas jurídicas ni el sistema de protección han sido capaces de ofrecer una respuesta eficaz a una realidad que, a falta de un Registro centralizado, ni siquiera ofrece datos oficiales fiables.
Aunque las estimaciones sobre el colectivo son difíciles por su movilidad y reticencias a identificarse, Beatriz Moroy, alumna colaboradora de la Cátedra, cifra entre 3.000 y 5.000 los menores solos en España, la mayoría repartidos entre Canarias, Andalucía, Madrid y Cataluña. Su perfil es cada vez más diverso. Y se sabe que hay un grupo muy vulnerable y casi «invisible» de menores, sobre todo niñas, víctimas de las redes y mafias de prostitución.
Desamparo y movilidad
«No sabemos cuántas chicas son, pero las hay, y pasan por mayores», añade Bartolomé Martínez, asesor responsable del Área de Inmigración del Defensor del Pueblo. La determinación de la edad -habitualmente con una radiografía de muñeca y parte del brazo- es clave en el ámbito de estos chavales, porque los menores quedan bajo el manto protector 'sin fronteras' de la Convención de Derechos del Niño. En España, el Ministerio Fiscal los pone a disposición de los servicios de protección de las comunidades autónomas, y de ahí la inquietud del experto por algunos casos de chicos y chicas internados junto a mayores de edad cuando «era evidente que eran menores», aunque prefirieran ponerse años para no separarse del grupo con el que llegaron.
Una medida decisiva es la declaración de desamparo, obligatoria cuando el menor se encuentra solo y sin asistencia de un adulto responsable de él. Pero no siempre se aplica con diligencia. Algunas comunidades, señala Lázaro, optan por «figuras intermedias de atención inmediata», que aseguran sus necesidades básicas pero lo dejan en cierta precariedad legal y le privan de la necesaria protección, ya que el desamparo conlleva la tutela automática de la Administración Pública y el consiguiente impulso a su integración social. La atención inmediata, coincide Julieta Moreno-Torres desde la Oficina malagueña del Servicio de Protección de Menores andaluz, crea una «especie de ficción jurídica» protectora -falta un tutor legal- que puede prolongarse. A su juicio, la falta de identificación no debería ser excusa para aplazar el desamparo.
El escenario de los menores extranjeros no acompañados se hace más complejo por su movilidad, en busca, como dice Lázaro, del «sistema autonómico que les protege mejor». Al faltar cauces para ese vaivén, surgen situaciones confusas como la permanencia de su tutela en la comunidad «de origen», y se produce una sobrecarga de los servicios de protección en zonas distintas de las de mayor presión migratoria. En cuanto a recursos, predomina absolutamente el acogimiento residencial, a veces en centros especializados, y rara vez hay propuestas para su acogimiento familiar. Pocos tienen familiares en España, y aún menos que estén dispuestos a acogerlos y puedan asumir esa tarea.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Madre dos horas al mes

 
OLIVIA CARBALLAR - ALMERÍA - 06/02/2009 23:00

Vivien Adun viaja en autobús desde Almería hasta Madrid. Tras siete horas de trayecto, se dirige en metro a la Avenida de América. Allí se sube a otro autocar con destino a Guadalajara, donde la espera su hijo, en un punto de encuentro. De allí, al rato, vuelta a casa: de Guadalajara a Madrid y de Madrid a Almería. Vivien se sabe el recorrido de memoria. En total, son dos días de camino que repite cada mes para estar con su hijo un par de horas.

Éste es el régimen de visitas establecido por un juez de Guadalajara, que autorizó el acogimiento permanente del niño, de 6 años, por una familia. La Audiencia Provincial acaba de confirmarlo y Vivien ha formalizado un recurso de casación al Supremo. La Junta de Castilla-La Mancha se hizo cargo del menor cuando este tenía 3 años porque la madre no podía darle el cuidado necesario. La mujer, de nacionalidad nigeriana, se quedó en la calle tras denunciar a la red de prostitución que la trajo engañada a España. No tenía trabajo, ni papeles, y había agotado el tiempo de permanencia en las casas de acogida.

Una vida diferente

Su situación es ahora radicalmente distinta. Trabaja desde hace más de un año como cuidadora de una mujer mayor en Almería, tiene papeles y una casa digna donde vivir. "Deseo recuperar a mi hijo; soy su madre, la vida me puso una zancadilla, pero superé todo lo malo. Mi vida ya cambió", afirma desconsolada.

Vivien supo que estaba embarazada sólo unos días antes de emprender su viaje a España desde Nigeria. Recorrió a pie la mayor parte del camino desde Edo State a la capital, Níger. De Níger pasó a Malí. De Malí, a Argelia. Y de Argelia saltó a Marruecos. Allí, ayudada por sus compañeras de viaje, dio a luz a su hijo. Y con su bebé y 35 personas más se subió a una patera.

"Pasé mucho miedo, sabía que mi hijo y yo podíamos morir durante el trayecto, pero ya no había marcha atrás", explica. Nueve horas y media después, llegaron a Algeciras, donde les esperaba la mafia. Era el 14 de septiembre de 2002. "Pagaron 2.000 euros por mí y por mi niño al padre de mi hijo, que me engañó y estaba en complot con la mafia aquí en España", relata. Malvivió como pudo, sin dinero, con amenazas de muerte. Hasta que denunció a la red que le obligaba a prostituirse y comenzó a deambular, siempre junto a su hijo, de casa de acogida en casa de acogida.

Desde Andalucía a Castilla-La Mancha. Aquí fue donde intervinieron los servicios sociales. El niño no podía seguir viviendo en esas condiciones. "Me echaron de la última casa de acogida y me dijeron que me pagarían un hostal; yo les pregunté que cómo iba a vivir con mi hijo así, y entonces me lo quitaron", lamenta.

En un momento de desesperación, mientras se calentaba con un fuego en la calle, comenzó a apagarlo con los pies. La herida se le infectó y tuvieron que amputarle los dedos. "Yo chillaba de dolor en el hospital, y para que me callara me pegaban en la cabeza, con el suero puesto; la vida me ha tratado mal por ser inmigrante, ¿cuántas pruebas más tengo que superar?", denuncia. Una prótesis para poder caminar con normalidad le costaría unos 6.000 euros.

Un poco de luz en el camino

El calvario de Vivien comenzó a menguar cuando la recogieron las monjas Oblatas en Almería. Ahí comenzó a recibir la ayuda de la asociación para la atención integral a mujeres en situación de riesgo (Aimur), que ha luchado todo este tiempo por sacarla de la pesadilla que estaba viviendo. "Trabajamos con Vivien desde hace más de dos años, y creemos que está perfectamente capacitada para cuidar de sí misma y de su hijo", afirma Mercedes Díaz, representante de la asociación. La mujer a la que cuida, Consuelo, también da fe de ello: "Es una mujer muy luchadora, que ha sufrido mucho en esta vida y ojalá le devuelvan a su hijo, porque se lo merece más que nadie", asegura.

El párroco Alfonso Sola secunda sus palabras: "Siempre que ha venido a la Iglesia me ha dicho: Pídale a Dios para que pueda recuperar a mi hijo. Ha superado todas las dificultades, con el añadido, además, de que es inmigrante. En el pueblo, todos la tratamos como una más".

Eloy González, un vecino, ha dado su firma para que le devuelvan al niño. "Atiende a su trabajo, es una chica normal; si gente con menos recursos tiene hijos, ¿por qué no los va a tener ella?", dice.

Una resolución judicial

Según la Consejería de Salud y Bienestar Social de Castilla-La Mancha, en este caso existe una resolución judicial que ordena el paso del menor a la situación de acogimiento permanente, por lo que "cualquier otra decisión al respecto solamente puede tomarla el juez o el tribunal correspondiente".

La Consejería destaca, asimismo, que todas las decisiones adoptadas en relación con este caso "han sido determinadas conforme a los informes de los expertos que, como en todos los casos que afectan a menores, tienen como único objetivo preservar el interés del niño". Si la madre no está de acuerdo, añade la Junta manchega, está en su derecho de recurrir.

Esa es la batalla que libra ahora Vivien, que cuenta los días para ver a su hijo unas horas: "Salvé a mi niño de la pobreza, pero no pude evitar que se lo tragara España".

Niños desamparados esperan por un hogar debido a la escasez de familias de acogida

 

maría lópez
La solidaridad también está en crisis. En la actualidad, trece menores en la provincia de Pontevedra están a la espera de un hogar debido al número insuficiente de familias que participan en el programa de acogimiento de Cruz Roja. La entidad colabora con Vicepresidencia en la protección de niños y adolescentes que se encuentran bajo una medida de protección jurídica o administrativa por haber sido víctimas de algún problema en su hogar, abandono, abuso o maltrato.
Se trata de menores que pasaron por una situación de desamparo y que hoy residen en un centro de protección. Aunque no siempre es así. "Hemos tenido casos en los que el niño está esperando por un hogar al cuidado de su familia biológica", reconoce la trabajadora social de Cruz Roja que se encarga del proyecto, Laura Zamorano, quien matiza que cuando se produce esta coyuntura "se les da prioridad para acceder al seno de una familia de acogida porque están en una situación de riesgo".
El número de personas dispuestas a hacerse cargo de un menor no ha descendido en los últimos meses. El problema radica en que cada vez son más los niños que necesitan de una familia ajena a la de origen para poder subsistir, según informan desde Cruz Roja. En estos momentos, su principal cometido es el de encontrar núcleos familiares para bebés de 0 a 3 años. "Pocas familias están dispuestas a hacerse cargo de ellos porque necesitan mucha atención; normalmente la gente prefiere niños ya escolarizados", explica Zamorano.
Abandono de recién nacidos
Los abandonos se producen normalmente en niños recién nacidos. Los padres firman un escrito de renuncia y la Xunta asume directamente la tutela del pequeño. La intención de Cruz Roja y de Vicepresidencia es fomentar la acogida (sobre todo en niños con edades tan tempranas) en detrimento de los centros de protección, para que los pequeños tengan así una figura paterna o materna, aunque nunca será estable. El tiempo máximo que unos padres de acogida pueden estar con el menor es de dos años. Se trata de que los niños regresen a su hogar de origen en cuanto se solucionen los problemas familiares, aunque este objetivo no siempre se logra. En este caso, tras la estancia con la familia acogedora, el menor se traslada a un hogar preadoptivo.
Existen cuatro modalidades de acogimiento. La más común es la de convivencia plena. Las otras opciones son hacerse cargo sólo durante el día (el menor vuelve a casa de su familia biológica cada tarde), durante los fines de semana y vacaciones, y acogimiento de urgencia (no se prolonga durante más de seis meses y se produce mientras se valora la situación de su hogar de origen). Veinticuatro familias acogen en la actualidad a 29 menores de toda la provincia y ocho hogares se hacen cargo de trece en Vigo. Pero no es suficiente. Cruz Roja urge más personas solidarias que deseen cuidar de un niño sin hogar.
Vicepresidencia aporta 220 euros al mes por menor
El Gobierno gallego, a través de Vicepresidencia da Igualdade e do Benestar, subvenciona el cuidado de los menores que están bajo su tutela. En el caso de las familias que se prestan voluntarias para acoger en sus casas a un niño o adolescente en situación de desamparo, éstas reciben 220 euros al mes para mantener a menores de entre 1 y 18 años. Si los padres acogen a un bebé que no supera el año, la cuantía asciende a 500 euros mensuales.
Desde Cruz Roja insisten en que no importa tanto el nivel económico de las personas que participan en el programa como su motivación, disposición a ayudar y a ofrecer un hogar equilibrado, cariñoso y dispuesto a implicarse en la educación del menor, ya que éste normalmente se encuentra en una situación de inestabilidad y carencias, a veces víctima de malos tratos y con una autoestima muy dañada. Por otro lado, las actividades de formación son muy importantes dentro del proceso de acogimiento. Los padres "adoptivos" acuden a sesiones de encuentro con otras familias, donde comparten diversas experiencias sobre los niños que tienen a su cargo.

viernes, 30 de enero de 2009

Cruz Roja busca familias que acojan bebés menores de un año en Ourense

 

En 2008 disfrutaron del servicio 46 niños_en la ciudad, cantidad similar al año anterior

X.M.C. - OURENSE Cruz Roja de Ourense busca familias para acoger niños con edades comprendidas entre los 0 y 1 años, franja en la que se encuadra la mayor necesidad, debido a la intensa y continuada atención que los pequeños requieren.
Durante el año 2008 disfrutaron del servicio 46 menores, tres más que en el año anterior, de los cuales 35 fueron acogidas simples en dos modalidades: 17 de fines de semana y 18 de convivencia plena. Once de los menores estuvieron en modalidad permanente. En la actualidad hay 66 familias ourensanas que se incorporaron al banco, frente a las 75 del año 2007.
Desde 1996, Cruz Roja, mediante convenio con Vicepresidencia de la Xunta y el Ministerio de Trabajo, ofrece un programa de atención temporal a menores que se encuentran en situación de desamparo o desprotección social.

Dan de alta al bebé presuntamente maltratado por sus padres en Guadalajara

 
El bebé de cinco meses supuestamente maltratado por sus padres en Guadalajara ha sido dado de alta en el Hospital Universitario de esta ciudad, después de permanecer casi un mes hospitalizado en estado muy grave. Según ha confirmado el delegado de Salud y Bienestar Social en Guadalajara, Juan Pablo Martínez Marqueta, el Gobierno regional se ha hecho cargo de la tutela y custodia de este pequeño, que desde ayer se encuentra en una Casa de Acogida de la Junta de Comunidades.
 
Poco después de que el pequeño fuera ingresado en estado muy grave en el Hospital de Guadalajara, con varias costillas rotas, los padres, de origen magrebí y con residencia en Guadalajara, fueron localizados e ingresaron en la prisión madrileña de Alcalá-Meco como presuntos autores del maltrato.

El pequeño, que tiene un hermano gemelo y otros dos más, ha experimentado una mejoría clínica que ha permitido valorar su alta del hospital al no requerir ya atención hospitalaria, según ha precisado Martínez Marqueta. Sin embargo, la intención es llevar a cabo "un seguimiento permanente" de su evolución por parte de los servicios de la Delegación Provincial así como de sus hermanos, de los que la Junta mantiene la tutela, aunque la custodia temporal la tienen unos familiares de los menores que también residen en Guadalajara.

Situación de los menores

A este respecto, Martínez Marqueta ha indicado que desde la Delegación se estudiará en las próximas semanas cuál es la situación más idónea para los menores, ya que "se trata de buscar el entorno más adecuado con el fin de que haya la menor ruptura posible con el mismo".

Como consecuencia de los supuestos malos tratos, el pequeño ha permanecido casi un mes ingresado en estado muy grave, primero en el Hospital de Guadalajara, desde donde se le trasladó al Doce de Octubre de Madrid por no contar el centro alcarreño con UVI pediátrica y posteriormente se remitió de nuevo a la capital alcarreña, una vez que mejoró su salud.



 
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