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miércoles, 20 de mayo de 2009

La Junta ya tuvo en 2006 la tutela del niño ahora abandonado pero un juez la obligó a devolverlo a los padres

 
CÓRDOBA, 19 May. (EUROPA PRESS) -
 
La Consejería para la Igualdad y el Bienestar Social de la Junta de Andalucía ya se hizo cargo en 2006 del niño de seis años que ahora vuelve a tutelar, tras ser abandonado durante más de dos semanas en su domicilio de la capital cordobesa por sus padres biológicos, los mismos que, vía sentencia judicial, recuperaron hace tres años a su hijo.

   Según confirmaron hoy a Europa Press fuentes de la Junta de Andalucía, la Administración autonómica, dada las desaconsejables condiciones, en su entorno familiar, en las se encontraba el menor en 2006, decidió hacerse con la tutela del mismo, declarando su desamparo definitivo y lo entregó en "acogimiento preadoptivo" a otra familia.

   Es decir, "la Junta ya se había preocupado anteriormente por el bienestar del menor, pero hubo una sentencia judicial que la conminó al cese de esa situación de acogimiento y a que se devolviera al niño a su familia biológica", algo que hizo la Junta, acatando dicho fallo judicial.

   Ahora, tras el nuevo abandono del menor, se repite el procedimiento que ya siguió por la Junta hace tres años, y por eso, según anunció hoy la delegada de Igualdad y Bienestar Social de la Junta en Córdoba, Silvia Cañero, la Administración andaluza "va a proceder a declarar el desamparo provisional" del menor de seis años que, tras presuntamente ser abandonado por sus padres biológicos durante más de dos semanas en su domicilio, fue rescatado el pasado sábado por la Policía Nacional, tras la denuncia de un vecino.

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jueves, 16 de abril de 2009

Las renuncias de bebés por parte de sus madres se doblan en una década en la Comunitat

 
Bienestar Social asume la tutela de 15 recién nacidos abandonados durante los últimos seis años
15.04.09 - BEATRIZ LLEDÓ | VALENCIA
 
Es una decisión complicada. Pero no encuentran otra salida. No pueden asumir su cuidado. Veintinueve madres renunciaron el año pasado a sus bebés tras dar a luz en hospitales valencianos. La cifra de mujeres que entregan en adopción a sus hijos recién nacidos se ha doblado en sólo una década. En 1998 hubo 19 casos de renuncia a los hijos y en 1999, se contabilizaron 14 rechazos, según datos de la Conselleria de Bienestar Social.

En lo que va de año, otras siete madres han entregado a sus bebés a la Generalitat por no poder hacerse cargo de ellos.

En total, el número de renuncias en 11 años y tres meses (enero, febrero y marzo de 2009) asciende a 238. Un dato significativo es que el 70% de ellas están protagonizadas por mujeres inmigrantes.

Fuentes de Bienestar Social explicaron que el incremento de casos en los que madre cede al recién nacido en el paritorio se explica porque es "la alternativa al abandono y a la interrupción del embarazo que les permite preservar el anonimato".

Y es que la Conselleria asume la tutela del menor desde el momento del alumbramiento. Además, no se le pide explicaciones a la mujer que deja a su bebé, basta con su decisión manifestada de forma expresa.

Las madres que optan por renunciar a su bebé tras el parto pueden comunicarlo a los trabajadores sociales del ambulatorio donde las atiendan o bien a los servicios sociales municipales o a los de protección de menores de la Generalitat.

Es entonces cuando el bebé es asignado a una familia adoptiva seleccionada previamente por el Consejo de Adopción de Menores de la Generalitat.

Renunciar a un hijo no constituye delito civil ni penal. Abandonarlo, sí. Las madres que se desentienden de los neonatos no quedan impunes, sino que se enfrentan a penas de prisión.

La Conselleria asume cada año la tutela de una media de dos pequeños desatendidos por sus padres. En los últimos seis años, se han producido 15 abandonos en la Comunitat. Se trata de recién nacidos dejados en lugares públicos cuyas madres intentan alejarse de ellos por diferentes motivos.

Un jardín de Valencia fue el lugar elegido por una mujer para dejar a su hijo de cuatro días en octubre de 2007. Fueron unos vecinos quienes oyeron los quejidos del bebé, que no había dejado de llorar en toda la noche que pasó a la intemperie, rodeado de matojos y suciedad. La madre, Guadalupe, de 32 años y de nacionalidad paraguaya, fue condenada a dos años de prisión, una pena que se sustituyó por su expulsión de España. Según aseguró en el juicio, abandonó a su hijo porque no quería tener más descendencia.

Sólo tres meses antes, otra mujer de 21 años alertaba a la Policía Nacional de que había un niño dentro de un contenedor de la calle Duque de Calabria en Valencia. Finalmente la propia joven, de nacionalidad boliviana, resultó ser la madre de la recién nacida.

En septiembre del año pasado, un vecino de la calle Rubén Vela de Valencia encontró a otro bebé en el portal de su casa. Estaba envuelto en una camiseta y tenía el cordón umbilical colgando.

En todos los casos de abandono, Bienestar Social asume automáticamente la tutela de los menores. En algunas ocasiones, los bebés requieren de asistencia hospitalaria. Una vez se les da el alta, su destino puede ser una familia educadora -hay 35 en la Comunitat que están disponibles las 24 horas, en cualquier momento y en cualquier circunstancia- o uno de los 90 centros valencianos de acogida asistencial.


5.400 menores
Actualmente en la Comunitat hay cerca de 5.400 menores con medidas de protección atendidos por la Generalitat. De ellos, el 60% están en régimen de tutela y un 40% tienen medidas administrativas de guarda. Las causas más comunes por las que se declara el desamparo del menor en la Comunitat Valenciana suelen ser, en un 58 la negligencia, en un 12% el maltrato físico, un 6% la renuncia, un 3% por abusos sexuales, un 1% por abandono y otro 1% por explotación.
 
 
 

sábado, 4 de abril de 2009

"Paulina vale 150.000 euros"

 

Regina Laguna, Valencia
"La niña vale dinero. Tú querer cerveza, pagas cerveza. Tú querer coche, pagas coche. Tú querer casa, pagas casa. Tú querer Paulina, pagas Paulina. Y Paulina vale 150.000 euros". Con estas palabras pretendían cerrar la venta de la niña R. J. y A. J., padre y tío respectivamente, tras las conversaciones mantenidas con una pareja en una población de la Ribera para que la tuvieran en acogida. Los acusados negaron ayer en el juicio, celebrado en Valencia, haber pedido dinero por la niña.
El fiscal, no obstante, mantuvo su petición de 11 meses de prisión por un delito de entrega de un menor sin los trámites legales, en grado de tentativa. Mientras que la defensa pidió la absolución de ambos, cuya patria potestad está suspendida.
Los hechos ocurrieron el 12 de noviembre de 2007. El fin de semana anterior, Paulina lo pasó con el director de su colegio y su mujer, que se interesaron en la niña al conocer que su padre y su tío pretendían enviarla a un internado en Lituania porque no podían hacerse cargo de ella. Desde los dos años, la niña había crecido sin madre.
El director les ofreció cuidar a la pequeña si ellos no podían e incluso buscó un intérprete para explicarles que podían tenerla en acogida de forma temporal. Padre y tío le hablaron incluso de adopción, pero al final quedaron conformes en que se averiguaran los trámites legales para el acogimiento.
No obstante, el lunes por la noche y ya sin intérprete, citaron a la pareja en un bar del pueblo y les propusieron la compra de la niña por 150.000 euros, según declararon ayer los denunciantes. Aquella mañana ya se habían puesto en contacto con los servicios sociales del ayuntamiento para que les explicaran los pasos a seguir.
Pero aquella noche, al no aceptar la transacción, fueron a la casa del matrimonio y se llevaron las cosas de la niña. La pequeña estaba fuera y "lloraba desesperadamente", dijo la mujer.
"Paulina ser guapa, Paulina ser buena, Paulina ser inteligente. Paulina valer dinero", declaró ayer la denunciante que les reiteraron por teléfono. "Yo le dije que no compraba personas", añadió. Por ello, al día siguiente los denunciaron ante la Guardia Civil.
La niña está internada en un centro
Paulina se encuentra desde hace año y medio en un centro de acogida. Al padre y al tío no les han dejado ir a verla mientras estaba el proceso penal pendiente, ya que el padre tiene suspendida la patria potestad judicialmente. No obstante, ha recibido las visitas periódicas del matrimonio que quiso cuidarla, al menos hasta hace poco.
Recientemente, esta pareja hizo las gestiones para su acogimiento, "pero hace tiempo que no la hemos visto", declaró la mujer ayer en el juicio.
La que más sufre aquí es Paulina, alejada de todos. También de su hermano adolescente, quien ayer declaró en el juicio protegido por un biombo a favor de su padre y de su tío.
El joven explicó durante la vista que, cuando la Guardia Civil les llevó al cuartel tras la detención de su familia, les dijeron: "Paulina, tú tranquila. Tu padre y tu tío se van a la cárcel y tú puedes vivir con el director". El chico vive con su familia y la patria potestad sobre el chaval podría peligrar en caso de condena.

domingo, 22 de marzo de 2009

Bienestar Social registra en lo que va de año cuatro trámites de adopción

 
 
«En Melilla se han registrado en estos tres primeros meses de 2009 hasta cuatro procedimientos de adopción». Este dato lo facilitó la responsable de Bienestar Social y Sanidad, María Antonia Garbín, que al tiempo auguró que este año la media de adopciones de la ciudad autónoma podría sufrir un «repunte importante» si se tiene en cuenta el número de adopciones de años anteriores. Resaltó la responsable de este área que entre 1996 y 1997 el número de niños dados en adopción fue de los mayores que registró la ciudad autónoma, mientras que en años posteriores, especialmente desde 1998, esta estadística sufrió una reducción significativa. En este sentido, Garbín, informó de que las cuatro adopciones de 2009 se han producido por diversas vías. «Algunas madres han entregado voluntariamente los bebés a los servicios sociales y en otros casos los han dejado en el Hospital Comarcal», apuntó la responsable de Bienestar Social.
 
Último abandono También se refirió Garbín al último bebé abandonado en un edificio de la ciudad. Aseguró que en los próximos días la criatura saldrá del Hospital Comarcal porque su estado está evolucionando favorablemente. De igual manera señaló que en el momento en quela Ciudad se hizo con la tutela legal del pequeño, la Consejería de Bienestar Social inició el procedimiento habitual en este tipo de situación. Es decir, se comunicaron los hechos a la Fiscalía, posteriormente al Juzgado de Menores y, por último, explicó Garbín, «se esperará un tiempo prudencial antes iniciar los trámites de adopción o de darlo en régimen de acogida familiar». Por otro lado resaltó que en Melilla no se producía el abandono de un bebé desde hace aproximadamente 16 años. Por este motivo, la consejera volvió a insistir en que si hay alguna familia que no pueda mantener a un niño, «sean por los motivos que sean», lo entregue a la Policía Nacional o Local, o lo deje de forma consentida en el Comarcal. En este procedimiento la madre firma una autorización en presencia de un trabajador social y, desde ese momento, tendrá un mes para pensarse si quiere que a su hijo lo den en adopción. Si en ese plazo de tiempo la madre no se persona en los servicios sociales para anular la petición, se iniciarían los procedimientos de adopción pertinentes.

jueves, 12 de marzo de 2009

Madrid. más de 60 madres renuncian a sus hijos en los hospitales madrilenos cada ano, según el defensor del menor

 
 
20:23 - 9/03/2009
 

MADRID, 9 (SERVIMEDIA) El Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Arturo Canalda, afirmó hoy que entre 60 y 70 madres renuncian cada año a sus hijos nada más dar a luz en los hospitales de la Comunidad, y que en la gran mayoría de los casos se trata de mujeres inmigrantes.

Durante su comparecencia en la jornada inagural de la Comisión especial de estudio de la problemática de la adopción nacional del Senado, Canalda explicó que la Comunidad de Madrid selecciona en estos casos a una familia de las ofrecidas para adoptar menores.

Canalda, que aportó datos del Instituto Madrileño del Menor y la Familia, indicó que estas cifras se mantienen estables en los últimos años.

Además, destacó que, junto a estas renuncias en los hospitales, "se producen cada año dos, tres o cuatro casos como máximo de abandonos de niños recién nacidos" y que en la mayoría de estas situaciones se produce un "miedo de la madre a ser identificada". "Son niños de madres sin papeles, en la mayoría de los casos", redundó.

Por otra parte, Canalda propuso medidas para mejorar el sistema de protección a los menores, como impulsar programas sociales de prevención con las familias, potenciar el acogimiento familiar incorporando el acogimiento profesionalizado para los menores inmigrantes no acompañados y regular un único concepto nacional de idoneidad de los padres para adoptar.

Por último, Canalda apostó por el acogimiento familiar como mejor medida de protección para los menores que no pueden estar con sus familias biológicas, antes que el acogimiento residencial y que la adopción.

"La reinserción del menor en su propia familia no debe ser un objetivo absoluto porque la pasividad de los padres dejando transcurrir el plazo de custodia manifiesta desinterés por el hijo. Hay que romper con este criterio 'biologicista' que ha imperado en las administraciones en los útlimos años", concluyó.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Niños desamparados esperan por un hogar debido a la escasez de familias de acogida

 

maría lópez
La solidaridad también está en crisis. En la actualidad, trece menores en la provincia de Pontevedra están a la espera de un hogar debido al número insuficiente de familias que participan en el programa de acogimiento de Cruz Roja. La entidad colabora con Vicepresidencia en la protección de niños y adolescentes que se encuentran bajo una medida de protección jurídica o administrativa por haber sido víctimas de algún problema en su hogar, abandono, abuso o maltrato.
Se trata de menores que pasaron por una situación de desamparo y que hoy residen en un centro de protección. Aunque no siempre es así. "Hemos tenido casos en los que el niño está esperando por un hogar al cuidado de su familia biológica", reconoce la trabajadora social de Cruz Roja que se encarga del proyecto, Laura Zamorano, quien matiza que cuando se produce esta coyuntura "se les da prioridad para acceder al seno de una familia de acogida porque están en una situación de riesgo".
El número de personas dispuestas a hacerse cargo de un menor no ha descendido en los últimos meses. El problema radica en que cada vez son más los niños que necesitan de una familia ajena a la de origen para poder subsistir, según informan desde Cruz Roja. En estos momentos, su principal cometido es el de encontrar núcleos familiares para bebés de 0 a 3 años. "Pocas familias están dispuestas a hacerse cargo de ellos porque necesitan mucha atención; normalmente la gente prefiere niños ya escolarizados", explica Zamorano.
Abandono de recién nacidos
Los abandonos se producen normalmente en niños recién nacidos. Los padres firman un escrito de renuncia y la Xunta asume directamente la tutela del pequeño. La intención de Cruz Roja y de Vicepresidencia es fomentar la acogida (sobre todo en niños con edades tan tempranas) en detrimento de los centros de protección, para que los pequeños tengan así una figura paterna o materna, aunque nunca será estable. El tiempo máximo que unos padres de acogida pueden estar con el menor es de dos años. Se trata de que los niños regresen a su hogar de origen en cuanto se solucionen los problemas familiares, aunque este objetivo no siempre se logra. En este caso, tras la estancia con la familia acogedora, el menor se traslada a un hogar preadoptivo.
Existen cuatro modalidades de acogimiento. La más común es la de convivencia plena. Las otras opciones son hacerse cargo sólo durante el día (el menor vuelve a casa de su familia biológica cada tarde), durante los fines de semana y vacaciones, y acogimiento de urgencia (no se prolonga durante más de seis meses y se produce mientras se valora la situación de su hogar de origen). Veinticuatro familias acogen en la actualidad a 29 menores de toda la provincia y ocho hogares se hacen cargo de trece en Vigo. Pero no es suficiente. Cruz Roja urge más personas solidarias que deseen cuidar de un niño sin hogar.
Vicepresidencia aporta 220 euros al mes por menor
El Gobierno gallego, a través de Vicepresidencia da Igualdade e do Benestar, subvenciona el cuidado de los menores que están bajo su tutela. En el caso de las familias que se prestan voluntarias para acoger en sus casas a un niño o adolescente en situación de desamparo, éstas reciben 220 euros al mes para mantener a menores de entre 1 y 18 años. Si los padres acogen a un bebé que no supera el año, la cuantía asciende a 500 euros mensuales.
Desde Cruz Roja insisten en que no importa tanto el nivel económico de las personas que participan en el programa como su motivación, disposición a ayudar y a ofrecer un hogar equilibrado, cariñoso y dispuesto a implicarse en la educación del menor, ya que éste normalmente se encuentra en una situación de inestabilidad y carencias, a veces víctima de malos tratos y con una autoestima muy dañada. Por otro lado, las actividades de formación son muy importantes dentro del proceso de acogimiento. Los padres "adoptivos" acuden a sesiones de encuentro con otras familias, donde comparten diversas experiencias sobre los niños que tienen a su cargo.

sábado, 17 de enero de 2009

La mujer que arrojó a su bebé a una escombrera en Guadalajara inicia los trámites para recuperarla

 
J.V. Muñoz-Lacuna / Colpisa
Toledo
 

La joven de 26 años que hace un año arrojó a su hija recién nacida a una escombrera de Humanes (Guadalajara) ha iniciado los trámites para tratar de recuperarla. Lo primero que ha hecho ha sido solicitar formalmente los permisos necesarios para poder verla en la cárcel de Alcalá-Meco (Madrid), donde se encuentra en prisión preventiva a la espera de juicio desde que fue detenida el 5 de enero de 2008.

La petición de la madre, de origen ecuatoriano, ha sido denegada por los técnicos de la Delegación de Bienestar Social de Guadalajara, ya que a la mujer se le imputa un presunto delito de intento de homicidio. Mientras tanto, la pequeña ha cumplido su primer año de vida con su familia de acogida, de la que sólo ha trascendido que reside en la provincia de Guadalajara. La Junta de Castilla-La Mancha, que asumió la tutela de la niña, tendrá que decidir su futuro, que podría pasar por su acogida definitiva o por su adopción por parte de una familia.

La pequeña que ahora su madre quiere recuperar está viva de milagro. Su progenitora la abandonó el 4 de enero del año pasado entre un montón de chatarra del patio interior de un edificio nada más dar a luz. Cuando la joven acudió al Hospital General Universitario de Guadalajara con evidentes hemorragias de parto, los médicos que la atendieron avisaron a la Guardia Civil para que buscaran al bebé. Los agentes la encontraron en la madrugada del día 5, más de siete horas después de haber sido abandonada, en estado muy grave y con síntomas de congelación. A finales de enero fue dada de alta y entregada a una familia de acogida, con la que continúa viviendo.

 

lunes, 8 de diciembre de 2008

Cuando las adopciones fallan

 
07/12/2008
Texto de Beatriz San Román
Ilustraciones de Gallardo
 
La adopción es un puente que une la necesidad que un niño tiene de una familia y el deseo de unos adultos de ser padres. La inmensa mayoría de las adopciones funciona y, gracias a ellas, más de cinco mil menores encuentran cada año en España la posibilidad de recuperar algo que nunca debieron perder: el calor y el amor de una familia en la que crecer. Sin embargo, para un número de niños difícil de cuantificar la fórmula no funciona.

"Todavía no he podido perdonármelo", relata entre sollozos una mujer a la que llamaremos Marta que, pasados los cuarenta, decidió ser madre a través de la adopción. Tras tres largos años de trámites e incertidumbre, conoció finalmente a su hija un frío invierno en Kiev. "Los primeros meses todo parecía marchar bien, pero luego empezó a mostrarse cada vez más desafiante, me empujaba si intentaba acercarme y estallaba en una pataleta terrible a la menor contrariedad. Fuera de casa era una niña dócil y encantadora. Ni mi familia ni mis amigos podían entrever el infierno en el que vivíamos las dos."
Marta pensó que la situación iría mejorando, que el roce hace el cariño, que todo lo que necesitaban era tiempo. No fue así. Los años fueron pasando y, al empezar el instituto, el conflicto estalló en toda su magnitud. "Estaba totalmente fuera de control, mentía constantemente, me quitaba dinero del monedero, salía hasta las tantas y nunca sabía dónde estaba." Todavía hoy no puede evitar las lágrimas al contar su historia. Le corroe pensar que tal vez las cosas hubieran sido distintas si hubiera pedido ayuda desde el principio, si no hubiera hecho aquello, o si hubiera hecho lo otro. "Estuvimos unos meses consultando con una psicóloga, pero ya no había nada que hacer. Nunca me aceptó como madre." Con la voz entrecortada por el llanto añade: "… y creo que yo tampoco llegué nunca a sentirla mi hija".
 
Los niños no se devuelven 

En el habla coloquial y en los medios de comunicación, se habla con frecuencia de los niños devueltos de la adopción, una expresión que resulta totalmente inapropiada. Un hijo –ya sea biológico o adoptado– no es un objeto de consumo que uno adquiera y pueda retornar en caso de no sentirse satisfecho. En la legislación española, la adopción es irreversible y establece vínculos legales idénticos a la filiación biológica. Una vez finalizados los trámites, los adoptados son tan hijos de sus nuevos padres como si los hubieran engendrado. "El abandono de un hijo adoptado es igual al de un hijo biológico. Si tú abandonas a tu hijo en la calle, estás cometiendo un delito castigado por el Código Penal con una pena de prisión que puede ir de 18 meses a tres años. Si acudes al servicio de protección de menores porque no te puedes hacer cargo de él, el Estado puede asumir su tutela, pero sigue siendo tu hijo", explica la jurista Salomé Adroher.
Sea porque se sienten incapaces de protegerlos o controlar su comportamiento, porque padecen una enfermedad mental, por problemas de drogas o por las circunstancias que fueren, el recorrido que siguen las familias que acuden a la administración buscando que esta se haga cargo de sus hijos es el mismo para todos. La primera opción de los servicios sociales es tratar de reconducir la situación para que el menor pueda seguir viviendo en el hogar familiar. Cuando no es posible, asumen la guarda del niño y se encargan de buscarle de inmediato un hogar sustituto, que puede ser una familia de acogida o un centro de menores.
Que sea la administración la que tutela al niño no significa que este deje de ser hijo de sus progenitores o sus padres adoptivos. Las comunidades autónomas consultadas refieren que es práctica habitual obligar a las familias a pagar la manutención de sus hijos. Salvo que una sentencia judicial les retire la patria potestad (como ocurre cuando se entrega al menor en adopción a una nueva familia), esos niños seguirán siendo hijos de sus padres toda la vida y conservarán todos sus derechos como tales, incluidos los sucesorios.
Cuando el fracaso de la adopción es irreversible, la administración emprende la difícil tarea de buscar un hogar permanente. Los técnicos son conscientes de que no siempre es prudente intentar que lo adopte una nueva familia. Saben que la vida en un centro, por bien gestionado que esté, no es comparable a la vida familiar, pero también que el riesgo de una segunda adopción es alto, ya que el niño o el adolescente suele llegar muy dañado. La vida le ha enseñado que los adultos no somos de fiar, y ha aprendido a desconfiar de los que se supone que le van a cuidar. Suele ser necesario un trabajo previo de reparación psicológica y, aun así, se necesitan unos adoptantes capaces de comprometerse incondicionalmente y ayudar al niño a recuperar la confianza en la vida. Las acogidas residenciales o los pisos tutelados son a veces lo mejor que se les puede ofrecer.

¿Cuántos son?
El número de niños adoptados que pasan cada año a estar tutelados por la administración es un misterio insondable. Algunos expertos estiman que son en torno a 80; otros creen que se trata de varios centenares. La ley marca que la adopción produce vínculos idénticos a la filiación biológica, por lo que las administraciones no tienen estadísticas oficiales que discriminen entre hijos biológicos y adoptados.
El primer estudio sobre el tema se llevó a cabo en el 2003 en la Comunidad de Madrid y arrojaba la cifra de un 1,5% de fracasos, entendiendo como tales aquellos en los que el menor dejaba de convivir con la familia y la administración se encargaba de buscarle un nuevo hogar. Aplicando este porcentaje a las adopciones internacionales realizadas en los últimos cinco años (23.035), estaríamos hablando de 346 niños. Sin embargo, como reconoce la propia directora del estudio, Ana Berástegui, los datos no son fiel reflejo de la realidad. "Estoy convencida de que, al igual que en la violencia doméstica, sólo vemos la punta del iceberg. Muchas veces las familias no recurren a la administración, pero se buscan otros recursos de ruptura, como instituciones o internados." Estudios más recientes sitúan los fracasos adoptivos en torno al 10%. En cualquier caso, estos porcentajes están muy por encima de los de las familias biológicas que pierden o renuncian a la patria potestad de sus hijos. A falta de estadísticas estatales, tomaremos como referencia Cataluña, donde los niños tutelados por el Estado que no conviven con sus familias son cinco de cada 10.000 (el 0,05%).
Por otro lado, dado que la ruptura de la convivencia no siempre se produce al poco tiempo, adopciones que hoy figuran como exitosas pueden pasar a engrosar el porcentaje de fracasos en los próximos años. Según fuentes de los servicios sociales, la aparición de los fracasos describe una curva en forma de U. Una parte importante se produce a los pocos días del primer encuentro, pero otra proporción, que podría ser equivalente, se evidencia tras varios años del niño en la familia, cuando este llega a la preadolescencia. "Estamos viendo casos en los que los adolescentes y sus familias viven en una situación de conflicto permanente, al borde del abismo", apunta un técnico de la administración.

¿Qué falla?
Se dice que los adoptados son los hijos más deseados. "Nadie se queda burocráticamente embarazado por una noche loca", se puede leer en un foro de internet. Las familias que culminan una adopción han recorrido un camino de tesón y paciencia antes de ser padres. En la mayoría de los casos, la adopción funciona, pero ¿qué es lo que falla cuando no es así? ¿En qué punto se tuerce el sueño de convertirse en padres y de encontrar una familia para transformarse en pesadilla?
Cuando se pregunta a los expertos, el primer factor de riesgo que suelen citar es la falta de expectativas realistas por parte de los adoptantes. No es suficiente con querer dar amor, repiten, hay que entender que adoptar supone asumir un pasado incierto y sus consecuencias. Detrás de cada adopción, hay siempre un niño que ha sido golpeado por la vida, un pequeño que perdió sus padres y sus referentes cuando más los necesitaba. La experiencia del abandono o la vida en un orfanato son vivencias que impactan negativamente en el desarrollo natural de cualquier niño y dificultan su capacidad para relacionarse de un modo positivo. La adopción supone para ellos una nueva oportunidad. Les devuelve algo que nunca debieron perder, el amor y el calor de una familia atenta a sus necesidades, el entorno óptimo para recuperarse y desarrollar todo su potencial. "Adoptar –recalca la psicóloga Rosa Mora– supone aceptar y comprometerse con un niño que ha tenido un pasado difícil, y asumir todas las consecuencias. Reparar los daños del pasado requiere capacidades que no todas las familias tienen. Además, socialmente deberíamos comprometernos y poner en marcha recursos necesarios que actualmente no existen o son escasos." Pr lo general, cuando la familia adoptiva no consigue funcionar como tal y se llega a la conclusión de que es necesaria la separación, son muchos los factores que se han conjugado. "Suele ser un cóctel molotov donde se combinan unas expectativas muy poco realistas por parte de los adoptantes y las dificultades en la historia previa del niño que afectan a su capacidad de crear vínculos. Se producen rupturas en menores sin excesivos problemas (en estos casos, el peso del fracaso en la vinculación está en las expectativas y la idea de la adopción de los padres), pero también es cierto que algunos niños están tan extremadamente dañados que sólo familias muy preparadas y comprometidas pueden afrontar con éxito su adopción", resume Ana Berástegui. La negación de los orígenes es también otro factor de riesgo que suma y sigue: "Los niños necesitan sentir que también eran queridos y valiosos antes de la adopción. Cuando los adoptantes se colocan en la posición de a-ti-no-te-querían-y-yo-soy-el-único-que-puede-salvarte, la relación está abocada al fracaso".
 
Prevención y reparación
Cuando pensamos en la adopción como un modo válido de fundar o ampliar una familia –que sin duda lo es–, olvidamos a veces que, ante todo y por encima de todo, se trata de una medida de protección de la infancia. La adopción ha demostrado ser una herramienta eficaz para restituir a los menores declarados en desamparo su derecho a vivir en una familia. Cuando una adopción no logra su objetivo, es un fracaso de todos: de los adoptantes en primer lugar, pero también del sistema de protección de la infancia, de los profesionales que han intervenido y de la sociedad que le ha fallado al niño y no ha sabido protegerle ni evitarle esa carga añadida de sufrimiento. La responsabilidad, en cualquier caso, es siempre de los adultos. 
Psicólogos y trabajadores de los departamentos responsables del tema en distintas comunidades autónomas coinciden en señalar que la inmensa mayoría de las adopciones funciona, pero también en su preocupación por los casos en que no es así. Tienen la sensación de que es un fenómeno que crece de forma preocupante y sobre el que es necesario realizar un trabajo serio de prevención y reparación. Sotto voce muchos de ellos dicen que el sistema está fallando en el modo en que se tramitan las solicitudes de adopción. "Se olvida que esto va de buscar una familia para un niño, y no un niño para una familia. Se declara la idoneidad para adoptar con mucha ligereza. Apenas se deniega un 5% de las solicitudes y, cuando se hace, las familias recurren judicialmente y muchas veces ganan. Piensan que una familia imperfecta es mejor que un orfanato en el tercer mundo, pero la disyuntiva real es entre una familia adecuada que está a la espera de que le asignen un niño y otra que no lo es."
Tres de los niños adoptados en Barcelona que este año fueron reabandonados y pasaron a la custodia de la administración habían sido insertados en familias que recurrieron judicialmente la denegación de la idoneidad para adoptar. Es un dato que preocupa a las administraciones y a las asociaciones de familias adoptivas. "No es suficiente con desear ser padres, ya es hora de decir en voz alta que no todo el mundo vale para adoptar. Las familias adoptivas llevan a cabo una función terapéutica para la que necesitan preparación y apoyo antes, durante y después de la adopción. En otros países, se rechazan (o se autoexcluyen después de la formación obligatoria) alrededor de un 25% de los candidatos", explica Kike Eguzkiza, de la asociación Ume Alaia. 
Para Iolanda Galli, autora del libro El fracaso en la adopción, la prevención es esencial, pero también lo es ofrecer a estos niños una respuesta adecuada. Les fallamos una vez y no podemos permitirnos hacerlo de nuevo. En la misma línea se pronuncia Javier Múgica, tras tres décadas trabajando en el área del acogimiento y la adopción: "A veces, que la relación fracase nada más empezar es una bendición porque daña menos al niño. Para estos niños, el abandono es malo, pero peores son la inoperancia y el desconocimiento."


El caso del pequeño Angel

Los cuatro primeros años de la vida de Ángel transcurrieron como los de muchos otros niños de Wollo, la región etíope que le vio nacer. Aprendió a andar y a jugar en la ciudad de Dessie, y allí hubiera crecido si no hubiera sido porque la aparición de un personaje siniestro, que cobraba por encontrar niños

Dos meses después, el pequeño se encontraría con su nueva familia: papá, mamá y sus dos nuevos hermanitos mayores. La ilusión con que habían iniciado la aventura de la adopción se fue diluyendo poco a poco en una situación cada vez más agobiante para todos. La llegada de Ángel supuso un auténtico cataclismo en la vida de esta familia, en la que los profesionales encargados de evaluarla habían encontrado unos candidatos idóneos para la adopción. Nada fue como esperaban. Ángel les pareció un niño

¿Y Ángel? Hemos de suponer que no fue fácil para él. De pronto, todo su mundo había desaparecido, y se encontraba en un lugar extraño, donde nadie entendía sus palabras, donde todo funcionaba muy rápido y con normas distintas. No entendía por qué estaba allí ni cuándo iba a volver a casa. ¿O acaso no iba a volver nunca? A ratos, disfrutaba de aquello, de los juegos, de la atención de unos adultos que se esforzaban en hacerle sentir querido y atendido, aunque se empeñaran en llamarle por un nombre raro. Pero también había momentos en que se sentía completamente perdido, en que no entendía lo que estaba pasando ni por qué sus nuevos papás le miraban tan serios o le reprendían. Incapaz de darles otra vía de escape, su frustración y su malestar se abrían paso con un comportamiento explosivo. Los gritos y las reprimendas aumentaban su sensación de soledad y reavivaban los escasos recuerdos de su lugar natal, ese pequeño mundo que había perdido y en el que tenía claro quién estaba de su lado. "Era un niño asustado, al que se le estaba exigiendo demasiado", resume un técnico que intervino en el caso. 

Tres meses después de su llegada a España, Ángel estaba viviendo en un centro de menores. Los técnicos de la administración habían tenido que tirar la toalla y reconocer que la separación era necesaria. Había demasiadas heridas abiertas en todos: en los padres, en los otros dos niños y en el pequeño Ángel.

El brillante sueño de una vida mejor que habían prometido a su madre biológica se había truncado. Ella no lo sabe, y a buen seguro trata a veces de imaginar a su hijo creciendo feliz en el primer mundo. Pero Ángel no ha conseguido de momento esa vida feliz sino un calvario de experiencias dolorosas a las que todavía no puede poner nombre. Diez meses después de su llegada a España, Ángel sigue viviendo en un centro. Algún día quizás comprenda por qué las dos madres que ha tenido no se ocuparon de él. Algún día quizás encuentre una familia que le ayude a sanar sus heridas invisibles y que sea, esta vez sí, su familia para siempre. De momento, sólo entiende que no te puedes fiar de nadie y que está solo en el mundo.

adoptables para un orfanato de la capital, cambió su vida. Él fue quien convenció a la madre de Ángel de que su futuro estaba en Europa. Allí podría acceder a una educación y una vida mejores. difícil, inquieto, irascible y desafiante. Les costaba entender cómo, después de todo lo que habían pasado para llegar hasta él, el pequeño se negaba a quererlos y a integrarse en la familia. Quince días después de su llegada, acudieron a los servicios de Bienestar Social buscando una solución.

 

lunes, 1 de diciembre de 2008

La cara oscura de la adopción

 
RTVE..es MADRID 30.11.2008Aunque parezca mentira, siete de cada 100 niños adoptados de más de seis años acaban siendo abandonados de nuevo. El lado oscuro de la adopción ha sido investigada por el equipo de Reporteros de TVE.

Después de ocho años conviviendo con su familia adoptiva, una familia la devolvió a su hija adoptiva a la casa de acogida de donde la recogieron. ¿Las razones? según los expertos, la inadaptación entre la nueva familia y la hija adoptiva no siempre es fácil. Para Mayte Celerio, coordinadora de Arela Apoyo a la Infancia, en ocasiones no se genera el cariño necesario para la relación. Los primeros años y la adolescencia son los momentos críticos.

El problema es mutuo, pero aseguran que los niños regresan a las casas de acogida con la sensación de haber hecho algo mal.

Para evitarlo, cada vez se toman más medidas, como programas de formación para padres que quieren adoptar, según indica Ana Berasategui, socióloga y autora del libro 'Adopciones truncadas'. "Cada vez hay niños con más retos, por lo que se buscan familias capaces de afrontar esos retos", afirma Berasategui.

Aunque la incidencia de este problema es escasa, el número es preocupante en España, el segundo país en adopciones del mundo, después de Estados Unidos.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Decenas de madres renuncian a sus hijos en el paritorio

http://actualidad.terra.es/sociedad/articulo/decenas-madres-renuncian-hijos-paritorio-2777625.htm

sociedad-adopciones (tema fin de semana) 28-09-2008

Decenas de madres renuncian cada año a sus hijos en el paritorio de un hospital. La entrega de recién nacidos para la adopción es una decisión difícil y valiente que obedece a una sola razón: 'No puedo asumir su cuidado'. Y es el contrapunto al hecho más dramático, el abandono en la calle.


Las 69 mujeres que el pasado año tomaron esa determinación en la Comunidad de Madrid, 54 en Cataluña, 43 en Andalucía, 27 en la Comunidad Valenciana y 19 en Castilla y León, según datos facilitados a Efe, son una parte de ellas.

En grandes hospitales, como los madrileños de La Paz y el 12 de Octubre, se entregan cada año en torno a una docena de bebés.

Asistentes sociales y personal sanitario prestan el apoyo emocional y psicológico a la madre para intentar que sea lo menos traumático posible.

No existe un perfil determinado porque las situaciones son muy diversas, explica a Efe Soledad Pinedo, trabajadora social en el 12 de Octubre. Las menores de edad que renuncian al dar a luz son muy pocas, sí hay mujeres que tienen otros hijos que ya atienden con dificultades, y en los últimos años ha aumentado el porcentaje de inmigrantes.

Un colectivo éste que ha crecido -expone- y es también más vulnerable por los problemas económicos, laborales, horarios imposibles de compaginar con el cuidado de un niño, el hecho de afrontar solas esa responsabilidad y falta de apoyo familiar, circunstancias adversas que se repiten.

Llegar al final del embarazo, cuando hay medios para evitarlo, y entregar a tu hijo, es duro y conlleva una larga reflexión. 'La mayoría -señala Pinedo- lo tiene decidido porque saben que el niño va a estar bien cuidado, que tendrá unos padres que puedan cubrir sus necesidades, cosa que ellas no van a poder hacer'.

CONFIDENCIALIDAD

La protección de menores es competencia de cada comunidad autónoma y en los casos de renuncia hospitalaria existe un protocolo que garantiza a la madre biológica la confidencialidad de su determinación.

Generalmente, cuando una embarazada lo anuncia a su médico o en el hospital, es informada del proceso según la Ley de Adopción, y también de las alternativas para que pueda quedarse con el niño -ayudas sociales y económicas o una 'guarda' temporal del pequeño hasta que solucione su situación-, 'de manera que sea una decisión tomada libremente, informada', afirma Soledad Pinedo.

Si opta por la entrega, se notifica al servicio de adopciones de cada comunidad, que se encarga de seguir el proceso y buscar una familia idónea para acoger al pequeño. La madre firmará un documento de renuncia y, un mes después, por si hubiera decidido de forma apresurada, ratificará su voluntad ante el juez.

Llegado el parto, si la madre pregunta el sexo del bebé se le dice y puede verlo si quiere, 'pero generalmente no lo piden. Es más difícil hacer esa renuncia una vez que han visto a su hijo', relata a Efe Esperanza Martín, enfermera supervisora en el área de maternidad de La Paz.

Entonces el recién nacido es trasladado al servicio de Neonatología y la madre a una habitación individual 'para que esté tranquila, no tenga otra mujer al lado con su bebé, no oiga los llantos..., y reciba el apoyo emocional que necesita', señala.

SIN REPROCHES NI JUICIOS

Renunciar a un bebé 'es una decisión muy meditada desde el embarazo. Son mujeres muy valientes por haber llegado hasta el final', afirma Esperanza Martín.

'Aparte de apoyo, respeto y no juzgarlas, lo que se puede hacer es informarlas de todos los recursos que tienen. La ignorancia es tremenda', añade.

'Deben saber que pueden dejar el bebé en un hospital, sin reproches, sin juicios, mejor atendido que si lo dejan en una papelera, en un portal o en un parque, expuesto a todos los peligros e inclemencias', insiste Esperanza Martín.

Esta es la cara más amarga. Este mes, cuatro bebés han sido hallados abandonados en Madrid, Castellón, Valencia y Sant Pere Pescador (Girona).

Y son los últimos de una veintena de casos de los que se ha informado este año, según la base de datos de Efe, recién nacidos dejados a su suerte en los lugares más dispares: un portal, un parque, una iglesia o entre contenedores de basura. Siete de ellos fueron encontrados ya sin vida.

En esos casos, el niño es llevado a un centro de protección mientras la Policía busca al autor del abandono, un delito penado con hasta cuatro años de cárcel si ha habido riesgo para la vida del menor. Si se localiza a otros familiares, pero no quieren hacerse cargo de él, se entrega en acogida o adopción.

MAS ADOPCIONES NACIONALES

Los abandonos, siempre alarmantes, se mantienen en cifras similares cada año. Por el contrario, la impresión es que han aumentado las renuncias hospitalarias y, según la estadística, las adopciones nacionales.

En 2006, últimos datos proporcionados por las Comunidades, según el Ministerio de Educación, Política Social y Deportes, hubo 916 adopciones -bebés entregados, abandonos y menores en desamparo tutelados-, lo que supuso un cambio de tendencia de los últimos años y superó en más de un 30% las 691 de 2005.

Las adopciones de niños nacidos en España, según datos facilitados a Efe, mantenían una línea descendente desde 2002 -fueron 1.028-, en 2003 hubo 896, en 2004 fueron 828 y en 2005 se llegó a la cifra más baja, 691. En conjunto, las nacionales suponen menos del 20% del total de adopciones.

Es una decisión muy difícil 'y muy dura', insiste Esperanza Martín, quien recuerda todavía, por lo que le impactó, a una joven española que, apenas unas horas después de dar a luz, pidió el alta voluntaria.

'Intentamos que se quedara, debía cuidarse -explica-, pero solo pensaba en marcharse, olvidar todo el episodio, que había sucedido en contra de su voluntad'.

Y no suele haber vuelta atrás, aunque cuenta el caso de otra mujer que 'lloraba tanto, tanto, tanto, que todos estábamos angustiados con ella'.

Tenía otros tres hijos y muchos problemas, y dijo que el cuarto lo dejaba en adopción, 'pero, llegado el momento, no podía'. Estuvo ingresada unos días más esperando a tomar una decisión. 'Al final bajó a por el chiquitín y se lo llevó con ella'.

El trabajo de convertirse en familia

http://www.lavozdegalicia.es/sociedad/2008/09/28/0003_7177324.htm

El 20% de los adoptantes sufren problemas con sus nuevos hijos y un 8% acaban rechazándolos. Los padres se crean expectativas irreales sobre los niños y estos liberan sus miedos en el nuevo hogar

Los padres se crean expectativas irreales sobre los niños y estos liberan sus miedos en el nuevo hogar

Autor: Sara Carreira
Fecha de publicación: 28/9/2008

La adopción comienza el día en que el niño llega a casa. Esa es la máxima que repiten los expertos en la creación de hogares para niños que no los tienen. La espera, las incertidumbres, las dudas se convierten en una realidad que hay que solventar día a día y para la que hay que estar preparado.

Según Ana Berástegui, psicóloga del Instituto Universitario de la Familia de la Universidad Pontificia de Comillas, el 20% de las familias que adoptan en el extranjero tienen serios problemas que resolver para convertirse en un grupo compacto. Cerca de un 2% acaban rechazando al niño, que lo recoge la Administración; sobre un 4% forman lo que denomina «adopciones no constituidas», es decir, viven en la misma casa pero no se sienten familia; y nada menos que un 15% no cuestionan el vínculo que los une, pero viven en continua dificultad. El paso del tiempo y la ayuda de los especialistas permiten superar estas crisis en mayor o menor medida.

Mario Bedera -senador que ha impulsado la creación de una comisión de estudio que analice cómo es la adopción y el acogimiento en España- es mucho más tajante respecto a las cifras: «Estoy seguro de que entre el 5 y 7% de las adopciones, y en algunos lugares hasta el 8 o el 10%, son fallidas. Es decir, los padres adoptivos devuelven a sus hijos, no los quieren. Es un segundo abandono, espantoso, para los menores». La cifra del 8% de rechazos la corrobora Mayte Celeiro, coordinadora del área de protección de los menores de la asociación Arela, entidad gallega encargada de programas de apoyo a los niños españoles, tanto en acogimiento como en pisos tutelados o adopciones.

Muchos factores en juego

El porqué de estas renuncias es algo complejo, y a veces fruto de varios factores, tal y como explica Mayte Celeiro: «Es posible que la pareja tenga unas expectativas diferentes del niño, aunque nosotros nos esforzamos por darles todos los datos, pero la realidad se les presenta diferente. Además, hay una serie de conflictos habituales de adaptación y relación que, si no se manejan bien, pueden complicarse». Y, finalmente, ocurre muchas veces que «la pareja carece de formación, porque recibió cursos, pero a lo mejor hace cinco o seis años, cuando iniciaron el proceso de adopción».

Si la decisión de devolver a los niños es dura para los padres, resulta demoledora para los niños: «Nosotros hemos estado preparando al niño, de ocho o diez años, para encontrar unos papás nuevos. Le hemos dicho que hay una pareja que sí lo quiere a él, que no lo van a abandonar de nuevo, que va a tener por fin una familia... y después es rechazado ¡por segunda vez!». Los niños tienden a fantasear que ellos tienen algo de culpa en el rechazo de sus padres biológicos, cuánto más en los adoptivos. Lo más triste es que «el niño quiere a esa familia, lo está deseando», pero el conflicto llega porque tal vez no sabe comportarse como esperan sus padres adoptivos o no puede manejar sus sentimientos, que en muchos casos afloran por primera vez en su vida


martes, 23 de septiembre de 2008

Los abandonos y renuncias de bebés se disparan con la crisis

 

José Domingo, el recién nacido que fue encontrado este fin de semana en el portal de un edificio de Valencia, es el decimosegundo bebé abandonado en la Comunidad en los últimos cinco años.


Una lista escalofriantemente larga en pleno siglo XXI. En todos los casos se repite el mismo perfil. Madres que se desprenden de sus hijos en la vía pública, lo que representa un delito. En el caso de José Domingo, que todavía se encuentra hospitalizado aunque en perfecto estado de salud, la Conselleria de Bienestar Social, encargada de asumir la tutela en estos casos, ya le ha asignado una familia educadora de las 480 registradas en la Comunidad Valenciana. De ellas, 35 están disponibles las veinticuatro horas del día para acoger a un menor sea cual sea el momento o la circunstancia.

Estas familias no aspiran en ningún caso a lograr la adopción. Otra opción, que no se ha empleado con José Domingo, pasa por utilizar uno de los noventa centros de acogida residencial.

Mientras continúan las pesquisas policiales y se determina el parentesco del pequeño -a la espera de un trámite de adopción si jamás se encontrara- permanecerá al cargo de esta familia de 'urgencia-diagnóstico'.

Factores como la crisis económica, el fenómeno de la inmigración o la prostitución se esconden detrás de casos que en muchas ocasiones no se esclarecen ante la imposibilidad de dar con las madres.

Sin embargo, otros neonatos corren mejor suerte. Se trata de aquellos cuyas madres renuncian expresamente a mantenerlos. En total, se han dado 202 casos en la última década, donde el aumento ha resultado exponencial. Así, se ha pasado de las dieciocho renuncias registradas por Bienestar Social en 1998 a las 27 del pasado año.

Del análisis por ejercicios se desprenden datos significativos. Por ejemplo, en los años de mayor bonanza económica de la serie histórica (de 2001 a 2003), se registraron el menor número de casos.

A medida que la situación ha empeorado estas dramáticas cifras han ido en aumento, lo que multiplica el trabajo de la Conselleria y la necesidad de recursos.

Precisamente, el departamento que dirige Juan Cotino ha salido reforzado con los cambios introducidos la pasada semana por el presidente de la Generalitat, Francisco Camps.

En la toma de posesión de los nuevos altos cargos, celebrada ayer, el vicepresidente tercero del Consell justificó esta medida por la necesidad de ofrecer respuesta a las 'realidades sociales en las que estamos inmersos', como la 'crisis económica que está ahí, las nuevas leyes que tenemos que aplicar y llevar adelante' o los problemas que tienen los jóvenes y las familias 'para poder llegar a fin de mes'.

En todo caso, el departamento de Bienestar Social atribuye el aumento de las renuncias a que 'cada vez las madres conocen las posibles alternativas al abandono y a las interrupciones del embarazo, alternativas que preservan el anonimato de la madre'.

La legislación prevé esta posibilidad sin consecuencias penales-al contrario de los abandonos- y son los servicios competentes en protección de menores de la Generalitat los que desde el mismo momento del alumbramiento asumen la tutela del menor -no se pide explicación a la madre, basta con su decisión manifestada expresamente-.

Además, de acuerdo con las mismas fuentes, la Conselleria ha elaborado un protocolo para agilizar el procedimiento de coordinación entre las instituciones implicadas -Sanidad, Bienestar Social y los equipos municipales de servicios sociales-.

Terra Actualidad - VMT

lunes, 22 de septiembre de 2008

El bebé abandonado el viernes en Sant Pere Pescador evoluciona favorablemente

http://actualidad.terra.es/nacional/articulo/sant-pere-pescador-2763830.htm

abandono bebe 22-09-2008

El bebé de menos de 15 días que el día 19 fue descubierto en una caja por una mujer que limpiaba el rellano de un edificio acabado de construir en la localidad de Sant Pere Pescador evoluciona favorablemente y la pequeña podría ser dada de alta el próximo jueves, según fuentes del Hospital de Figueres.


El estado general de la niña, que permanece ingresada en el Hospital Comarcal de Figueres, es bueno, a pesar de que cuando la encontraron presentaba síntomas de desnutrición.

El bebé, que los médicos creen que pueden tener entre 7 y 15 días, fue encontrado por una mujer de la limpieza que oyó su llanto, procedente de una caja de cartón, mientras trabajaba en la escalera del edificio situado en la calle Provenca de Sant Pere Pescador, un bloque nuevo a punto para ser entregado a sus propietarios.

Los Mossos d'Esquadra, que llevan la investigación del caso, siguen buscando a los padres de la recién nacida para poder esclarecer en qué circunstancias se produjo el abandono.

Por su parte, la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia (DGAIA) ha asumido la tutela de la niña y cuando sea dada de alta será trasladada a un centro de menores o se entregará a una familia de acogida.

Se da la circunstancia de que una vez se ha tenido conocimiento del abandono dos personas han llamado al Hospital de Figueres ofreciéndose para adoptar a la pequeña.


Bienestar Social asumirá la tutela del bebé que fue encontrado en un portal de Valencia

http://www.elmundo.es/elmundo/2008/09/22/valencia/1222079823.html

INGRESADO EN EL DOCTOR PESET
Actualizado lunes 22/09/2008 17:17 (CET)
EUROPA PRESS

VALENCIA.- La Conselleria de Bienestar Social del Gobierno valenciano asumirá este lunes la tutela del recién nacido que un vecino encontró abandonado el domingo en un portal de Valencia y que se encuentra ingresado en el Hospital Doctor Peset de Valencia, donde evoluciona favorablemente. Tras conocerse estos hechos, la conselleria inició los trámites para lograr la tutela, que esperan obtener "sin ningún problema" en esta jornada, según informaron a Europa Press fuentes de este departamento.

El niño, que todavía tenía el cordón umbilical, fue localizado por un vecino en el número 53 de la calle Rubén Vela de Valencia, que alertó a la Policía Local. Una patrulla que se encontraba muy cerca del lugar se personó y trasladó al bebé al centro sanitario. Hasta el momento no se ha podido averiguar la nacionalidad del pequeño puesto que no existen indicios que puedan aportar pistas.

El conseller de Bienestar Social, Juan Cotino, al ser preguntado por los periodistas tras el acto de toma de posesión de los nuevos secretarios autonómicos y directores generales de su departamento, confirmó que cuando el niño salga del centro sanitario, la conselleria lo llevará, "bien a una residencia preparada para esto o bien a una familia de acogida".

No obstante, respecto a la investigación, señaló que este tipo de asuntos son "temas judicializados, por lo que es al juez al que le corresponde hablar". Para el conseller, si aparece la madre y tiene "voluntad" de dar el bebé en adopción sería "el mejor camino que habría para ese niño".

Cotino consideró estas acciones como una "barbaridad" porque ponen en peligro tanto la vida de la madre como la del recién nacido. Por ello, señaló que desde la conselleria tienen que "impulsar que esas madres puedan tener el hijo dignamente en un hospital" porque "hay más familias en la Comunidad Valenciana que quieren hacer adopciones, que niños".

"Tenemos que facilitarles a esas madres que pueden donar el hijo oficialmente a la familia para que pueda ser adoptado", subrayó el conseller, para quien "si eso se hiciese como es debido en un hospital y luego se hiciesen los trámites necesarios para que el niño se pueda dar en adopción, sería lo mejor".


Los Mossos buscan a los padres de un bebé abandonado en una caja de cartón en Girona

http://www.elmundo.es/elmundo/2008/09/21/barcelona/1221991009.html

PRESENTABA SÍNTOMAS DE DESNUTRICIÓN
Actualizado domingo 21/09/2008 11:56 (CET)
EFE

SANT PERE PESCADOR (GIRONA).- Los Mossos d'Esquadra están tratando de localizar a los padres de una bebé que el pasado viernes fue encontrada abandonada dentro de una caja de cartón, con síntomas de desnutrición, en el rellano de un edificio en construcción de Sant Pere Pescador (Girona).

Según ha informado la policía autonómica, la bebé, de entre una semana y quince días de vida, fue encontrada por una mujer de la limpieza que trabajaba en la escalera del edificio y que oyó su llanto, procedente de una caja de cartón.

La niña llevaba abandonada probablemente algo más de un día, a juzgar por su estado, y presentaba síntomas de desnutrición, por lo que fue trasladada en ambulancia al Hospital de Figueres (Girona), donde evoluciona favorablemente.

Los Mossos d'Esquadra han asumido la investigación del caso y han iniciado las gestiones necesarias para localizar a los padres de la niña y aclarar las circunstancias en que se produjo el abandono de la menor.

Por su parte, la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia (DGAIA) ha asumido la tutela de la niña, que cuando sea dada de alta será trasladada a un centro de menores o se entregará a una familia de acogida.

El edificio donde fue encontrada la niña, que está situado en la calle Provença de Sant Pere Pescador, es un bloque en construcción que está a punto de acabarse para ser entregado a sus propietarios


jueves, 18 de septiembre de 2008

Detenida una mujer por abandonar a su hija en el Genera...

 
Miembros del Cuerpo Nacional de Policía de Castellón han detenido a una joven como presunta autora de un delito de abandono de familia ya que, supuestamente, abandonó a su hija recién nacida tras dar a luz en el Hospital General de Castellón.
 
PANORAMA-ACTUAL - 17/09/2008 20:09 h.
 
La detenida, R.A., de 32 años, nacionalidad marroquí y con domicilio en Castellón, dio a luz a una niña el pasado 12 de septiembre y la abandonó el centro hospitalario dos días más tarde. La niña se encuentra en perfecto estado de salud.
 
Las investigaciones llevadas a cabo por funcionarios de la Comisaría de Castellón llevaron a la localización y detención de la madre, que pasará a disposición del juzgado de instrucción de guardia de Castellón en las próximas horas, indicaron las mismas fuentes.

martes, 9 de septiembre de 2008

La Comunidad creará un punto para que se puedan entregar niños en adopción

http://www.20minutos.es/noticia/410332/punto/ninos/adopcion/

R. M.. 09.09.2008
  • Este nuevo sistema busca evitar casos como el del bebé que abandonaron en una iglesia de plaza de España.
  • Las madres que quieran entregar a sus bebés podrán hacerlo "de forma segura y preservando su intimidad".
  • El año pasado 69 madres dieron a sus hijos en adopción a través de la renuncia hospitalaria.
Evitar el abandono de bebés como el que el pasado domingo fue encontrado en el confesionario de una iglesia de plaza de España. Éste es el objetivo de la Consejería de Familia, que ha anunciado que trabaja en la creación de un sistema para que las madres que quieran entregar a sus hijos en adopción "puedan hacerlo de forma segura, responsable y preservando su intimidad".

El objetivo, que las madres no tengas que decidir en el mismo momento de dar a luz


Fuentes del área de Familia explicaron que la Comunidad pretende poner en marcha la iniciativa "lo antes posible", aunque ésta no tiene aún fecha de inicio. Actualmente, expertos de la Comunidad estudian las implicaciones jurídicas de la medida.

69 niños cada año

El año pasado, 69 madres dieron a sus hijos en adopción a través de la renuncia hospitalaria. En este tipo de renuncias, la madre comunica al trabajador social del hospital su deseo de entregar a su hijo en adopción. Lo que se persigue con el nuevo sistema es que "las madres no tengan que decidir en el mismo momento de dar a luz, sino que puedan hacerlo de forma meditada y con todas las garantías, y que, llegado el momento, sepan a dónde tienen que acudir".

Actualmente hay 2.500 familias en lista de espera en Madrid para adoptar a un bebé.

Buzones-bebé en Europa

Algunos países europeos como la República Checha, Austria, Suiza, Alemania, Hungría e Italia ya tienen buzones-bebé, unas cajas incubadoras en las que los padres pueden abandonar a sus hijos no deseados de forma segura. El buzón-bebé se introdujo por primera vez en Hamburgo en el año 2000. Los defensores de la medida creen que así se evitan muertes indeseadas.


lunes, 8 de septiembre de 2008

Un mendigo encuentra un bebé abandonado en el confesionario de una iglesia en Madrid

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/mendigo/encuentra/bebe/abandonado/confesionario/iglesia/Madrid/elpepusoc/20080907elpepusoc_1/Tes

El pequeño, de tan sólo unos días de vida, está en buen estado de salud

AGENCIAS - Madrid - 07/09/2008

Un recién nacido en buen estado de salud ha sido encontrado hoy en el confesionario de una parroquia del centro de Madrid por un indigente que pedía limosna en la puerta, que se ha acercado al lugar al escuchar el llanto del pequeño. El bebé, encontrado en la parroquia de Santa Teresa y San José, muy cerca de la Plaza de España, vestía un pijama y estaba limpio y alimentado. A su lado había una bolsa que contenía pañales y biberones.

El hallazgo se ha producido alrededor de las 11.30 de la mañana. Los servicios de emergencia que lo atendieron lo han trasladado al Hospital Niño Jesús, donde se encuentra ingresado. El Cuerpo Nacional de Policía se ha hecho cargo de las investigaciones para averiguar la identidad de la madre del bebé.

      martes, 2 de septiembre de 2008

      Más de doscientos menores extremeños están bajo la custodia de sus abuelos

      http://www.hoy.es/20080825/regional/abuelos-acogen-casi-todos-20080825.html
      ROCÍO SÁNCHEZ RODRÍGUEZ
      - El objetivo es que la sensación de pérdida de los padres sea más llevadera
      - Los mayores han de pasar exámenes de capacidad y entrevistas
      - "Tienen experiencia cuando son bebés, los problemas surgen con la edad del pavo"
      - Más de un tercio de los niños custodiados son menores de tres años

      La vida les brinda una segunda oportunidad para ejercer de nuevo como padres. Un sueldo de jubilado y la gran barrera generacional son los inconvenientes, la ilusión de poder criar a sus nietos y que éstos se queden en el entorno familiar, las ventajas; éstas se imponen siempre.

      En Extremadura, el 95% de las parejas que se hacen cargo de los niños desamparados son sus propios abuelos. En realidad, se trata de una tendencia nacional, «pues el objetivo de esta práctica es que la sensación de pérdida de los padres que tienen estos menores sea más llevadera», explica la directora general de Infancia y Familia de la Junta, Nuria Sánchez.

      Actualmente, un total de 207 niños de la región están tutelados por sus abuelos, 72 viven con los paternos y 135 con los maternos.

      Criar adolescentes

      «Estos 'nuevos padres' reciben apoyo social y económico por parte de la Administración. Contamos con un equipo especializado que permanece en contacto continuo con ellos», explica Sánchez. «Ellos están encantados, sobre todo cuando los 'hijos-nietos' aún son bebés, pues tienen experiencia de sobra para hacer frente a cualquier imprevisto. El problema se presenta cuando estos chicos llegan a la edad del pavo, es el momento en que más ayuda técnica necesitan. Los abuelos son cada vez más mayores y la diferencia generacional es bastante notoria», apunta.

      Ello implica, asimismo, que el tiempo corra igual para todos, por lo que es conveniente que el cambio de hogar se produzca lo antes posible. De hecho, a nivel nacional, más de un tercio de los niños custodiados (38%) son menores de tres años.

      Esta nueva tendencia no implica que se entregue la tutela a los abuelos sin más. «Los mayores también han de pasar los mismos exámenes de capacidad y entrevistas que se le harían a cualquier familia interesada en hacerse cargo para asegurarnos de que cumplen los requisitos».

      Padres politoxicómanos

      En Extremadura existen tres casos por los que los padres pierden la custodia de sus hijos: están en la cárcel, sufren problemas mentales o son politoxicómanos. En el peor de los panoramas, los progenitores padecen las tres cosas a la vez. No obstante, los problemas con las drogas son los más frecuentes en la región y, por ello, la principal causa por la que los menores pasen bajo la tutela de sus abuelos.

      «Cuando los padres se consideran drogadictos son los servicios sanitarios o los sociales los que actúan. Normalmente se trata de politoxicómanos, por lo que los niños nacen con el síndrome de abstinencia por el consumo de la madre durante el embarazo, así que deben permanecer bajo cuidados médicos. El procedimiento que se lleva a cabo es que se comunica a la fiscalía y la Junta se hace con la tutela, en principio, de ese recién nacido hasta que se busque una solución», detalla Nuria Sánchez.

      Además, los progenitores también pueden perder la custodia cuando los niños son más mayores si los servicios sociales consideran que éstos no están recibiendo los cuidados adecuados y necesarios. «Entonces se les establece un régimen de visitas para que puedan verlos, está claro que el vínculo afectivo no lo pierden, ellos quieren estar con sus hijos, pero para ello se les exige que dejen las drogas y que estén limpios, a la vez que se les ofrece ayuda para que lo consigan», apunta.

      Renuncia o abandono

      Pero se dan más situaciones en las que los niños se quedan desamparados, como la renuncia voluntaria de la madre, el abandono de bebés en los hospitales y, en el peor de los casos, el fallecimiento de los padres.

      Contando todos los casos, en lo que va de año la Junta ha tenido que asumir la tutela de 15 recién nacidos, «un dato nada significativo si se tiene en cuenta que en la región hay una media de 10.000 nacimientos anuales», indica la directora general de Infancia y Familia de la Junta.

      «Afortunadamente, el abandono en hospitales extremeños no se da desde hace varios años. En cuanto a la renuncia voluntaria, en lo que va de 2008, llevamos dos casos. El perfil de la madre es, de nuevo, una persona politoxicómana», aclara.

      «Normalmente, ésta nos comunica antes de dar a luz que quiere entregar a su hijo en adopción. Entonces, nos ponemos en contacto con el hospital en que vaya a ser atendida para que nos avisen en cuanto se ponga de parto. Desde el momento en que nace, es la Junta de Extremadura la que tiene la custodia, pues ha habido una renuncia expresa de la madre. Sin embargo, ésta cuenta con un mes para ratificar su decisión, es decir, que si durante los 30 días posteriores se da cuenta de que se quiere quedar con el niño, puede hacerlo».

      «Si así es, los servicios sociales tendrán que considerar que la progenitora están en condiciones. Además, le harán un seguimiento para comprobar que tanto el menor como la madre se encuentran bien».

      'Familia canguro'

      En caso de que se ratifique la renuncia, subraya Nuria Sánchez, el recién nacido se entrega a una 'familia canguro'. «Son familias -unas veces conocidas y otras ajenas- que se ofrecen voluntariamente para estas situaciones y a la cuales se les deja muy claro que no tienen la tutela del menor, que se trata de algo temporal hasta que al pequeño se le encuentre un nuevo hogar».

      En cuanto a los recién nacidos desamparados en hospitales, aunque ya no se dan casos, también existe un protocolo a seguir. «Son los hospitales los que no llaman para decirnos que hay un bebé al que nadie visita. Nosotros intentamos localizar a la familia y abrimos un expediente de investigación. Si no hay respuesta, pasa a estar bajo nuestra tutela para ser dado posteriormente en adopción. El objetivo es que pase el menor tiempo posible en los centros de acogida».

      En los años setenta

      La directora general de Infancia y Familia asegura que, afortunadamente, hoy día se producen menos abandonos y se dan menos niños en adopción porque las familias cuentan con más apoyo social y económico por parte de las distintas administraciones. «En los setenta y ochenta hubo un 'boom' de toxicomanía y se dieron muchos casos. Además, en esa época estaba mal visto que una mujer soltera se quedara embarazada, así que lo entregaba en adopción. Ahora, estas mujeres reciben muchas ayudas».

      Actualmente, la Junta de Extremadura tiene la custodia de 350 jóvenes, los cuales viven en alguno de los centros de acogida que existen en la región.

      Sin embargo, la filosofía de la Administracion es que estos niños pasen allí el menor tiempo y se críen en el seno de un hogar y, si es el suyo propio, mucho mejor.

      Desde la dirección general de Infancia y Familia aseguran que la tendencia de que los abuelos vuelvan a hacer de padres parece que está funcionando.

      Éstos, por su parte, «se muestran muy ilusionados», aunque la nueva tarea de criar y educar a un pequeño suponga un gran reto para personas que ya pertenecen a la tercera edad.

      Encontrar el equilibrio entre el papel de padres autoritarios y abuelos benevolentes supone una ardua tarea, pero el saber que sus 'hijos-nietos' se quedan en casa es más que suficiente para afrontarla sin reservas.
      207 niños extremeños están custodiados actualmente por sus abuelos, 72 con los paternos y 135 con los maternos.

      15 bebés han pasado a estar bajo la tutela de la Junta de Extremadura en lo que va de año por la incapacidad de sus padres de hacerse cargo de ellos, principalmente por problemas con la droga.

      Un total de 350 jóvenes están custodiados actualmente por la Administración regional.

      10.000 nacimientos al año se producen de media en Extredura.

      «Me gustaría que ellas sepan que las quiero»

      http://www.hoy.es/20080815/caceres/gustaria-ellas-sepan-quiero-20080815.html

      CACERES
      Ángel Barrado lleva años intentando recuperar a sus tres hijas, que fueron adoptadas por una familia en 2001
      15.08.08 - SERGIO LORENZO
      Llevo ocho años sin saber nada de mis tres hijas. No sé donde están. En todo este tiempo estoy luchando para que me las devuelvan, porque yo nunca las he maltratado, yo las quiero. Me gustaría que ellas sepan que las quiero, que lucho por ellas», afirma Ángel Barrado que muestra las fotos de sus tres hijas, que ahora tienen entre 15 y 10 años.

      Ángel Barrado, vendedor de cupones de la O. I. D. en Cáceres, lleva años pleiteando para recuperar a sus hijas, que fueron dadas en adopción a una familia en el año 2001. «Yo estuve ausente un tiempo de la familia y no sabía que la que entonces era mi mujer, su madre, las maltrataba -dice-. Me negué a que las dieran en adopción, pero en los tribunales decidieron que no era necesario mi consentimiento, y que estaban mejor con la familia que las adoptó».

      Además de presentar su caso ante distintos tribunales, pidió ayuda al presidente de la Junta de Extremadura, y también al Rey. «Sé que usted es padre de familia igual que yo, y que tiene hijos a los cuales aprecia toda España», indicaba al comienzo de la misiva. También ha solicitado ayuda al Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, al considerar que no es justo que dieran en adopción a las hijas sin su consentimiento, cuando él no las ha maltratado.

      Ángel contrajo matrimonió civil con la madre de las niñas en 1995, cuando la mayor ya tenía dos años. Se separaron mediante sentencia en el año 2003, y en 2007 un tribunal declaró disuelto el matrimonio por divorcio.

      Secuelas de traumatismo

      La Junta de Extremadura tomó medidas de protección con respecto a las tres hermanas en marzo de 1999, al ser posiblemente víctimas de malos tratos por parte de la madre (había secuelas de traumatismo), falta de higiene, mala alimentación y absentismo escolar. En marzo de 2001 las tres pasan a ser atendidas en el centro Julián Murillo de Cáceres, y el 26 de marzo de ese año la Junta procede a asumir su tutela.

      Los tribunales indican que la Junta intentó una posible reintegración de las niñas con su familia extensa, pero el intento fue infructuoso dada la negativa de las tías maternas, «siendo inviable la reintegración con la familia extensa paterna -dice una sentencia de 2003-, dadas las circunstancias en las que se encuentra la misma (la abuela vive en unas condiciones de habitabilidad pésimas, con falta total de higiene, desorden y suciedad, algunos de sus hijos, tíos paternos de las menores, se hallan recluidos en centros penitenciarios y la mayoría de los nietos de la abuela paterna se hallan sometidos a medidas de protección por parte de la Junta de Extremadura)».

      Hay un informe pericial psicosocial del año 2003 en el que se señala que Ángel «quiere mucho a sus hijas», pero señala que el ambiente familiar no es el más adecuado, que su situación económica es débil y él mismo tiene escasa capacidad para educar a sus hijas.

      Ángel Barrado se queja de que no sabe nada de sus hijas desde hace años: «Les han cambiado los apellidos y no sé dónde están. Lo único reciente es que la Junta me ha dicho que puedo escribirles a la Dirección General de Infancia y Familia, y que ellos les harán llegar las cartas». Ángel recalca que todo esto le pasa por no tener recursos económicos, y repite que él lo que quiere es que sus hijas sepan el día de mañana, «que siempre las he querido».



       
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